Viajamos en agosto de 2010 a Vietnam organizado por Halcón Viajes, gracias al amigo Jesús, con Transruta como proveedor, vía Barcelona, con Vietnam Airlines y paradas en Milán, y en el hub de Singapore antes de llegar a Hanoi (Vietnam), en total unas 18 horas. Después de conseguir la visa (25$/pp) nos esperaba nuestro guía Loc, que nos llevo al Hotel Silk Path y nos dejó la tarde libre para cenar y dar un paseo nocturno por Hanoi. La primera impresión fue de bochorno, calor, sofoco, humedad, etc…pero nos fuimos poco a poco adaptando, nos sorprendió el gran número de personas en la calle, curiosamente algunas en pijama o camisilla o calzoncillos, sentados en diminutas sillas de plástico o en cuclillas, comiendo en puestos callejeros y un endemoniado tráfico de motos, carros y coches que inundaban las anchas y arboladas vías.

Itinerario-Vietnam-2010

Nuestro viaje comenzaba en la caótica y agobiante Hanoi, continuamos con la espectacular bahía de Ha Long, un vuelo nos llevó a la  preciosa ciudad costera de Hoi An e hicimos una excursión a la misteriosa capital del imperio Champa, My Song, por carretera cruzando el paso Hai Van, el paso de las nubes para entrar en la ciudad imperial de Hué, otro avión nos traslado a la bulliciosa y decadente Ho Chi Mihn, antigua Saigón, donde hicimos excursiones al cinematográfico Delta del Mekong y a los túneles de Cu Chi. Poniendo punto y final a nuestra estancia de 10 días en Vietnam.

La ciudad de Hanoi

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

No todo fue caos en la colonial Hanoi, nos gustó mucho la arquitectura francesa del barrio viejo, los plácidos lagos y sus templos orientales. Nuestra visita comenzó por la Pagoda Tran Quoc, edificio del s VI, de 11 plantas en forma octogonal, en color rojo intenso y rodeadas de templos budistas, situada en la orilla del Lago Ho Tay, de allí nos fuimos al Mausoleo de Ho Chi Minh,  edificio faraónico de inspiración soviética, rodeado de un espectacular parque, cerca se encuentra la Pagoda del Pilar único o  Chua Mot Cot, templo budista del s. XI que se alza sobre un estanque con flores de loto. La siguiente parada fue en el Templo de la Literatura o Van Mieu, un complejo de edificios, templetes, estatuas y sosegados jardines construido en el s. XI en honor a Confucio, siendo la primera Universidad de Vietnam. Un lugar maravilloso es el lago de Hoan Kiem, con unos jardines que lo bordean y el idílico puente rojo, Huc, que conecta con el islote donde se levantó en s. XIV el Templo de la montaña de JadeNgoc Son, contiene una tortuga gigante disecada. Al norte se encuentra el Barrio Viejo y al sur el Barrio Francés.  Dimos un paseo en rickshaw por el típico barrio antiguo, llamado también el barrio de los 36 gremios y asistimos a un espectáculo de marionetas sobre el agua en  Teatro Thang Long.

La Bahia de Halong: El dragón descendente

Nos desplazamos desde Hanoi, atravesando las fértiles tierras del Delta del río Rojo, hasta la Bahía de Halong, en el Golfo de Tonkín, hasta el puerto de Hon Gai, embarcamos en un junco tradicional, Victoria Star, para realizar un recorrido a través de uno de los paisajes kársticos más asombrosos del mundo, con más de 3000 islas, patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su nombre significa donde el dragón se sumerge en el mar. Primero pusimos rumbo a la bahía Bai Tu Long, donde visitamos la aldea de pescadores Vung Vieng, compuesta por casas cuadrangulares con tejado de vivos colores montadas sobre plataformas flotantes, luego nos subimos en pequeños botes de remos dirigidos por las mujeres del pueblo, con sus vestidos tradicionales, para navegar entre los islotes kársticos cubiertos de vegetación, descubriendo túneles de agua y parajes absolutamente vírgenes.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Al regreso disfrutamos de una competición de remos, en barcos típicos, entre dos grupos de pasajeros, a ritmo de tambores y terminamos esa jornada con un baño relajante en la bahía y una clase de cocina a bordo. Pusimos rumbo a Ho Dong Tien para pasar la noche. La siguiente jornada se inició con una clase de  Taichi y rumbo hacia la pequeña isla de Bo Hon, para visitar la Cueva Hang Sung Sot, formada por tres grandes salas iluminadas por luces de colores donde destaca la Roca Pene.  Con pena dejamos atrás la bahía, pero tenemos que tomar un vuelo con destino a Danang y luego a Hoi An. Pero el destino todavía nos reservaba una sorpresa en la provincia de Bac Ninh, rodeado de campos agrícolas y hornos de cerámica, la Pagoda But Thap, del s. XIII, un complejo de 10 edificios de delicada arquitectura budista, con más de 50 estatuas y tallas de madera, destaca la estatua de Avalokiteśvara, con mil ojos y mil brazos y su torre Bao Nghiem.

HOI AN: La ciudad de los farolillos de luz

La ciudad parece haber quedado petrificada en el pasado, antaño su puerto comercial, fue el más grande durante los s. XVII y XVIII, pero los sedimentos en el río Thu Bon aumentaron y los barcos dejaron de acceder a la ciudad, y las numerosas colonias de comerciantes chinos, japoneses, holandeses, portugueses, franceses e incluso españoles fueron abandonándola. Hoian, antiguamente Faifo, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1999, es una ciudad para pasear, deleitarnos con las antiguas casas de colores mostazas, rosas o morados del casco antiguo, como la de la familia Phung Hung, en la calle Trần Phú, justo al lado nos encontramos con el delicado puente Japones Cubierto, construido en el s. XVII, que une el barrio chino con el japones. No es el único, siguiendo la rivera del río Thu Bon, podemos ver otros, en madera o forjados en hierro y las típicas escenas de comerciantes surcando sus aguas o vendiendo sus productos.

Nuestros pies nos llevan nuevamente a la arteria principal, Trần Phú, para ver la fachada de la Asamblea cantonesa o Quảng Đông, ahora un templo dedicado a este guerrero, si se sigue caminando se encuentra el Salón de la Asamblea China Trung Hoa o Duong Thuong, construido en 1741 y usado como lugar de culto a Thien Hau Thanh Mau, Diosa del Mar o Santa Madre, protectora de los marinos chinos. Otra preciosa casa comunal es la construida por la congregación china de Fujian o Pagoda Phuc Kien, en 1697. Por último encontramos un pequeño templo, datado en 1653, dedicado a Quan Cong, un general chino adorado como símbolo de la lealtad, la sinceridad, la integridad y la justicia.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El mercado central de Hoi An se sitúa a escasos metros del puerto, lugar por el que entra la mayor parte de las mercancías. Un sin fin de mesas y tenderetes  cubiertas de frutas, hortalizas, carnes y pescadas o sobre grandes pañuelos con pasta o arroz expuestos al sol para secarlos. La mayoría de los puestos están atendidos por mujeres con guantes, manga larga y sombrero para evitar el fuerte sol, también había puestos de comida. Tal vez, la mejor Hoi An, llega al anochecer cuando miles de farolillos en diferentes formas y colores, tintinean en la oscuridad como luciérnagas y es el momento para las compras, talleres humildes compiten junto a boutiques, famosa es su artesanía, en recuerdos hechos de materiales como la seda, el coco, el bambú o la cerámica.

My Son, capital del Reino Champa  y

el Paso de las Nubes, Hai Van

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Decidimos realizar la excursión a la que fue capital y centro religioso durante el reinado Champa, My Son, que floreció durante los s. IV al XIII, en el valle Hon Quap, junto al río, en plena selva de la provincia Quang Nam. Compuestas por 70 templos, la mayoría construidos en ladrillo rojo, excepto un templo realizado en piedra, se distribuyen en 10 grupos identificados por letras del abecedario, algunos muy deteriorados por el tiempo y los bombardeos, destacan los grupos B, C y D. Este santuario hinduista, y budista posteriormente, de estilo similar a los templos Prambanan (Java, Indonesia), Khajuraho (Madhya Pradesh, India), Angkor (Camboya) y Ayutthaya (Tailandia), fue utilizado para realizar sacrificios sagrados y también como lugar de descanso eterno de reyes y princesas Cham.

Nuestra ruta continúa por la carretera del litoral hasta llegar a la ciudad de Da Nang, famosa por haber albergado la mayor base aérea estadounidense del país,  y su playa de arena blanca y agua cristalina, llamada por los soldados americanos China Beach, hoy My Khe. La carretera se empina y retuerce, como una serpiente para alcanzar la cima de la cordillera Truong, que divide el país en dos.  Este paraje natural se conoce como El Paso de las nubes o Hai VanDesde este punto se tienen unas increíbles vistas panorámicas; por la vertiente sur; Da Nang, su puerto Tien Sa, la península de Son Tra y las islas Cham, aunque hay líneas de alta tensión que afean el paisaje. Durante la dinastía Nguyen, en 1826, el rey Minh Mang ordenó la construcción de una ciudadela de piedra y una puerta fortificada para proteger el área, hoy sólo queda la puerta, donde todavía se ven los impactos de bala y varios bunkers, como guardianes del horror de la guerra. En la vertiente norte se encuentra la laguna de Lang Co, y una hermosa playa de arena blanca y palmeras, de igual nombre, considerada una de las más bellas del mundo, y al final la ciudad imperial de Hué.

Hué, la otra ciudad prohibida

01-Hue-Rio-Perfume (30)

Hué, a orillas del Río Perfume o Sông Hương, antigua capital imperial de Vietnam, desde 1802 cuando Nguyen Anh, se proclama Emperador, con el nombre de Gia Long, y decide levantar la Ciudadela de Hué. Nada tiene que envidiar ni por extensión, ni por estilo, a la Ciudad Prohibida de Pekín, si no fuera porque, las tropas francesas, en 1885, destruyeron parte de su patrimonio cuando declararon el Protectorado Francés y nuevamente en 1945, durante la guerra de Vietnam, la ciudadela fue campo de batalla. La Dinastía de los Nguyen siguieron viviendo en la ciudadela hasta 1945, cuando el último emperador abdica en favor del gobierno de Ho Chi Minh.

La Ciudadela, es un recinto amurallado a lo largo de 10 kilómetros, de forma más o menos rectangular,  rodeada de un foso a la que se puede acceder por 10 puertas. El complejo puede dividirse en tres zonas; la Ciudadela propiamente dicha, la Ciudad Imperial y la Ciudad Púrpura Prohibida. A la Ciudadela, se accede por la parte sur de la muralla, donde se encuentra la Torre de la bandera y los Nueve Cañones Sagrados. El Palacio o Recinto Imperial de Hué, supone una segunda estructura amurallada, se accede por la Puerta Ngo Mon, que nos introduce al Pabellón de los cinco Fénix, utilizado por los emperadores Nguyen para las ocasiones verdaderamente importantes.

El siguiente edificio es el Palacio de la Suprema Armonía o Thai Hoa, un amplio edificio sostenido por 80 preciosas columnas de madera lacada en rojo y dorado. A ambos lados de un patio encontramos las denominadas Salas de los Mandarines, las antiguas oficinas imperiales, hoy sala de exposiciones. Hacia el norte, se encuentra el tercer recinto amurallado, la Ciudad Púrpura Prohibida, solo a los eunucos se les permitía la entrada, que era de uso exclusivo para el Emperador, la Reina Madre y de las Concubinas. No se puede abandonar la Ciudadela sin ver el complejo del Templo de To Mieu, a la izquierda de la puerta Ngo Mon, compuesto por el pabellón Hien Lam, uno de los más bellos del país, y frente al él, las conocidas como, 9 Urnas Dinásticas que simbolizan el poder de cada uno de los emperadores Nguyen.

Nos desplazamos hasta un embarcadero para surcar las aguas del río Perfume, cuyo nombre se debe, a las flores de los huertos que hay río arriba, y que en otoño, dejan caer sus flores en el mismo confiriéndole, un cierto perfume. Subimos en un barco con dos cabezas de dragón, de vivos colores, situados en la proa, resulta bastante turístico, pero la cadenciosa navegación permite descubrir la vida del río, y de sus orillas, de los diferentes tipos de embarcaciones, los pescadores, el trabajo hacendoso de las mujeres en las humildes casas. Descendimos unos 4 km, hasta llegar a la Pagoda Dama Celestial o Thien Mu, una empinada escalinata que muere en el río, se recorta sobre la sombra de la torre de siete pisos, que tiene a cada lado un templete; uno con una enorme campana de bronce, y el otro con una estela sobre una tortuga. También destaca el recinto, que guarda como reliquias, la foto y el coche, un Austin Westminster, del monje Thich Quang Duc, que se quemó a lo bonzo como señal de protesta contra el gobierno de Saigón, que prohibía el culto libre.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hacia el suroeste, en ambas orillas del río Perfume, se encuentran Siete Tumbas Imperiales, correspondiente a los emperadores de la dinastía Nguyen, nosotros visitamos tres de estas tumbas, las correspondientes al segundo, al cuarto y al duodécimo emperador. La tumba de Minh Mang, cuyo mausoleo representa un cuerpo humano visto desde el aire: el recinto que contiene el sepulcro subterráneo es circular, y representa la cabeza. Los edificios que forman la entrada, el patio y la pagoda serían en tronco; dos lagos semicirculares figuran los brazos y los caminos que unían la entrada con el río serían las piernas. La siguiente que vimos fue la Tumba de Khai Dinh, que eligió la pendiente de la montaña Chau Chu. El complejo es una mezcla de elementos vietnamitas y europeos y la mayor parte de la tumba exterior está cubierta de hormigón muy oscuro casi negro, dándole un toque gótico. Por otro lado las paredes del palacio Khai Thanh están decoradas con incrustaciones de vidrio y porcelana. Por último,  la tumba de Tu Duc, es curioso que además sirviera como residencia del emperador, rodeado por agradables pabellones y estanques, con exuberantes jardines, también alberga el sepulcro de la emperatriz y de uno de los hijos adoptivos, Kien Phuc.

Nuestra última parada fue en el mercado de Dong Ba, se encuentra a lo largo de la orilla norte del río Perfume, entre los puentes Trang Tien y Gia Hoi. El paseo entre sus coloridos puestos en un placer para los sentidos, si no eres claustrofóbico. En el lado que da a la calle se agolpan los puestos de comida y millones de motos y bicicletas, en parkings improvisados, siempre me pregunto como las identifican luego. Del lado del río, innumerables barcos se apelotonaban para desembarcar los víveres procedentes de las aldeas vecinas.

La Rebautizada Saigón

DSC_7883

Llegamos a la antigua Saigón, en vuelo procedente del aeropuerto de Phu Bai, Hué, situada en la desembocadura del río del mismo nombre, le han cambiado de nombre en varias ocasiones a lo largo de la historia, la última en 1975, pasándose a llamar   Hồ Chí Minh. Vuelta al caos circulatorio, los bocinazos y la extrema precaución para cruzar una calle. Sin embargo, sus arboladas calles y avenidas, con reminiscencias a un pasado europeo, de las antiguas potencias comerciales, España, Portugal, Inglaterra o Francia, entre otras, que fueron esquilmando los recursos y esclavizando a una población que siempre te recibe con una sonrisa en los labios y un Chào hỏi (hola).

Visitamos el centro histórico, Distrito 1, paseando por la calle Dong Khoi, antiguamente Rue Catinat, la principal calle comercial y corazón de la Antigua Saigón colonial. Los edificios de estilo clásico europeo, como el Ayuntamiento, construido entre 1902 y 1908, ahora Comité popular, o el Viejo Teatro de la Opera, de la misma época, del que solo pudimos disfrutar de su exterior.  Continuamos hasta la Plaza Cong Xa Paris, donde se encuentra el edificio en ladrillo rojo de la Catedral de Notre Dame, construida en 1880 imitando en sus formas a la de París, fue consagrada como Basílica de la Inmaculada Concepción, y justo al lado, el antiguo edificio de Correos de Saigón, construido entre 1886 y 1891 hay que ver su hall central.

Ahora nos desplazamos al Distrito 5, Cholon o Barrio Chino, una red de callejas, callejones, repletos de tiendas tradicionales, auténticos restaurantes  chinos, junto a puestos de comida callejera, un gran batiburrillo. También hay varios templos como el Templo o Pagoda de Thien Hau, dedicado a la Señora del Mar, donde las espirales de incienso se van consumiendo poco a poco, mientras las volutas de humo ascienden perezosamente, inundando de perfume toda la sala, creando un halo de misticismo y veneración o el de La Pagoda del Emperador de Jade o Phuoc Hai Tu, que te recibe con un estanque de tortugas y un incienciario, dando paso a la sala principal, que acoge al Rey de Todos los Cielos, el Emperador de Jade, también llamado Ngoc Hoang. Una de las salas más impresionante es la denominada, Sala de los Diez Infiernos.  Por unas escaleras accedes a varias azoteas repletas de tejas de cerámica vidriada, de color verde, hay que tener cuidado porque, Irene se “atoró”, y no podía volver a saltar a la azotea principal. Otro templo, esta vez hinduista, es el Mariamman, con un “Gopuram”, torre ornamental de 12 metros de alto, en la entrada, repleta de deidades del panteón hindú. Finalizamos en el Mercado de Binh Tay, un edificio, con un patio central, y bastantes tiendas que se dedican a la venta al por mayor de toda clase de artículos.

El Delta del Mekong y los Tuneles de Cu Chi

El río Mekong, al igual que el Nilo, es fuente de vida, tras nacer en el Tibet y recorrer más de 4500 km, desemboca en el mar de la China, en su famoso Delta. Por carretera nos desplazamos desde Ho Chi Minh hasta el puerto fluvial de My Tho, puerta de entrada al Delta del Mekong, subimos a una especie de chalupa para recorrer el río Mekong, visitando un pueblo de pescadores y pasando por las 4 islas;  la isla Dragón (Con Rong), isla Tortuga (Con Qui), isla Fénix (Con Phung) y la isla Unicornio (Con Lan).

Paramos en el islote Thoi Son, conocido como el almacén de frutas de Vietnam, un paradisíaco lugar con estrechos canales de agua entre una vegetación exuberante.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Tras dejar el cauce principal del río, nos adentramos en el Vam Xep, uno de los innumerables canales, rodeado de exuberante vegetación, con abundancia de palmeras de agua, cañas de bambú, y aldeas de pescadores. Estamos en la provincia de Ben tre, nos llevaron a la aldea de Quoi An, donde comenzamos un paseo en carro con el Nón lá puesto, el sombrero típico de cono. Paramos en una de las granjas donde nos ofrecieron probar diferentes tipos de frutas exóticas y jugar con serpientes, luego subimos a una barca que nos llevo· a través de unos estrechos canales, rodeados de densa vegetación, donde solo se oía el chapoteo del remo en el agua, el paseo termina en una factoría artesana de dulces de coco.

Finalizada la excursión, almorzamos en un restaurante llamado, Mekong Rest Stop restaurante Dong Naiun, rodeado de jardines con estanques, con flores de loto y reproducciones de las típicas redes de pesca. Comimos excelentemente, los típicos rollitos de primavera,   Cha Gio Tom Thit, envueltos en papel de arroz, pinchos de cerdo asado, Heo Nướng Xiên  picantes;  una especie de bola de arroz frito, Xoi Chien Phong, del tamaño de una pelota o el Pez Oreja de Elefante (típico del Mekong), Cá Tai Tượng Chiên Xù, asado con la piel crujiente, y lo sirven en posición vertical, una genialidad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hicimos otra excursión por nuestra cuenta a los túneles de Cu Chi,  a escasos 60 km de Ho Chi Minh. Se construyeron más de 250 km de galerías subterráneas,  estratificadas en varios niveles, de anchura y altura, extraordinariamente pequeña, acorde al tamaño de de los soldados vietnamitas, que les permitía desplazarse con facilidad pero imposibilitaba, el de los norteamericanos. La visita comienza en un centro, donde vemos maniquíes y material de guerra, de ambos bandos, así como, diferente tipos de bombas lanzadas por el ejército americano, o artefactos de fabricación casera utilizadas por los norvietnamitas. A continuación, paseamos por la jungla donde nos van enseñando, las diferentes trampas, así como los pequeños accesos a los túneles, respiraderos o los socavones que producían las bombas lanzadas. Por último, se visita las claustrofóbicas galerías subterráneas, pese a que la anchura y la altura de dichos pasadizos han sido ampliadas para facilitar la visita, sin embargo, así y todo cuesta moverse por ellas, y más en el tercer nivel, Dani e Ire, que se atrevieron a bajar, dicen que tuvieron que reptar y en algún caso el ancho de los hombros de Daniel pasa justo en diagonal. Aquí terminó nuestra visita a Vietnam.