Siempre que uno regresa de un viaje echa de menos algo que no hizo, no vio o le fue imposible por recursos económicos. Le dedicaré un capítulo a esto, al final. Del recinto central no vimos el Pilar Fundacional de la ciudad (San Lak Muang), y el Wat Traphang Dong. En nuestro caso fue más por desconocimiento que por falta de interés o tiempo.

Aunque agotados por el calor y la humedad del ambiente decidimos continuar el pedaleo, ya mi culo empezaba a quejarse y el estómago a emitir ruidos conocidos, pasaba el mediodía y el sol apretaba. Nos dirigimos hacia los templos externos al recinto central.  Con mucho cuidado porque compartíamos la carretera con camiones, motos, coches y demás vehículos que pasaban muy cerquita.


Detuvimos nuestras bicis en el Ta Pha Daeng Shrine(s. XII), un Santuario hecho de granito en estilo Khmer sobre una base adornada con estuco de pétalos de flor de loto, consta de un único Prang con una escalera central. En las excavaciones, se han encontraron fragmentos de dioses y diosas hindúes. A mí me recordaba a los carros procesionales que vimos en el Sur de India.

A muy pocos pasos se encuentra el Wat Sorasak (s. XV), este wat destaca sobre los demás por una estupa o chedi cuya base está adornada con 24 figuras de elefantes, de acuerdo con las creencias religiosas, un elefante es un animal que garantiza la existencia del Budismo. Este tipo de estupas son del estilo de Sri Lanka. Justo detrás del chedi se encontraba el templo del que hoy solo queda la base con el principio de las columnas.

Desde la carretera vimos lo que quedaba del Wat Sorn Khao, este templo está situado al norte del Wat Sorasak y pegado a las murallas de la ciudad antigua de Sukhothai. Es quizás uno de los templos peor conservados del parque compuesto de un chediprincipal bastante inclinado y luego dos chedissecundarios de los que apenas se puede ver nada. Se ven los ladrillos que daban forma a la parte externa del Viharn(monasterio).

Continuamos por la carretera en dirección norte hasta atravesar la puerta San Luang y las murallas, después de un par de curvas te encuentras de repente  con el Wat Mae Chon, en un claro, a la sombra de unos árboles y en paralelo a un pequeño arroyo del que toma el nombre, destaca un elegante Buda sentado de piedra de color gris. El templo consiste en un viharn y tres chedis. El viharncontiene la imagen de Buda sentado sobre un pedestal, unas escaleras te llevan hasta esta figura con los ojos cerrados y apariencia de meditación, como si estuviera en trance. Se estaba fresco a la sombra pero teníamos que continuar.
A la izquierda de la carretera  Nong Ta Chot, se encuentra el Phra Buddhasirimarawichai Shrine (lugar de oración de reciente construcción, 2013 en honor a la reina), y a la derecha el conjunto de templos del Wat Phra Phai Luand, un puente salva el estanque en el que se sitúa, pero las bicis no pueden pasar, así que se tienen que dar un gran rodeo para entrar.

Decidimos parar en un chiringuito de la carretera para almorzar, porque unos chicos españoles nos dijeron que se comía bien. Los señores muy amables y siempre partidos de risa por cualquier cosa que dijésemos. El señor había sido campeón en la peleas de gallos y nos mostró sus gallos y demás animales, muy orgulloso. Además nos regaló unos pececitos que hacía entrelazando pequeñas tiras de rafia de alegres colores.

Después de este descanso decidimos continuar a pesar de que el sol derretía el asfalto. Para acceder a los monumentos tuvimos que pagar la entrada para esta zona. El principal monumento es el Wat Phra Phai Luand (s. XII). Caminando de oeste a este encontramos una Mandapa con un Buda caminante, bastante deteriorado y a continuación un Viharay un Chedi en la forma de pirámide con  pórticos sobrepuestos que retroceden, inclinados en cada lado, para conservar imágenes de Budas. Por último se llega a una sala de oración columnada y al fondo destaca un majestuoso Prang.

Este es el único Prang que queda de los tres originales. El templo de estilo Bayon, fue construido en el siglo XII durante el reinado de Jayavarman VII, rey Khmer que construyó también Angkor Thom. Solo en uno de los prangs se pueden distinguir todavía restos de la cultura Khmer. Destacan varias figuras mitológicas en estuco y hornacinas con imágenes de buda meditando.

Tomamos nuevamente las bicis y a pedalear, el culo se resiente y para colmo se me rompe otra chola y ya van dos. En una desviación de la carretea se indica la dirección del Wat Si Chum (s.XIII) o El “Templo del árbol Bhodi” que así se llama. Tiene en sus paredes inscripciones, concretamente en uno de los pasillos laterales que conducen a una escalinata, hechos en pizarra, que representan los cuentos de Jataka.

En la parte frontal y por una estrecha abertura que va desde el suelo hasta lo más alto vas divisando una cara de un buda que ocupa toda la altura de la misma que es de unos 15 metros. El Mondoptiene 32 metros cuadrados y una vez dentro se encuentra un enorme buda sentado llamado Phra Achana, que significa “el que no tiene miedo”. Su mano derecha totalmente dorada, debido al pan de oro que los fieles depositan sobre ella para realizar sus ofrendas, descansa sobre su pierna.

Justo al lado un nuevo mandop, esta vez más pequeño encontramos un nuevo buda en la misma postura, el recito parece más delicado y menos grandioso que el anterior, que te empequeñece, tal vez ese sea su fin.

Yo estaba para el arrastre y aunque sabíamos que a 5 km, había otra zona de monumentos sobre una colina, decidimos no visitarla porque estaban bastante deteriorados, así que regresamos. La vuelta se me hizo eterna, estaba bastante dolorido, dejamos las bicis y regresamos al hotel no antes de deambular por la ciudad de Sukhothai un rato. Aunque tenemos un gran recuerdo del hotel por sus instalaciones y las agradables cenas en su restaurante, sobre todo por sus zumos de frutas, lo recordaremos por lo negados y muy vagos camareros, más atentos al móvil o estar echados en cualquier lado que atender a las personas.