Nuestro último día en Bangkok lo dedicamos a hacer una excursión al mercado flotante de Damnoen Saduak.

La agencia de viaje, Erawan, nos vino a buscar al hotel a las 7:00 h de la mañana en furgoneta para 13 personas. Se tarda en llegar al mercado unas 2 h, así que hubo tiempo para todo, dormir, dormir, ver paisaje, dormir.

Te recibe un guía de la agencia que te informa de cuál va a ser el recorrido y la duración del mismo, así como, la hora de regreso a Bangkok, a las 11 en punto.

El recorrido comienza por un paseo por los canales adyacentes al mercado, unos 20 min. La velocidad que alcanza la barquita es increíble, dado que el canal no mide más de 3 mts y hay otras embarcaciones a su alrededor. Por tanto, es normal que cuando la ola que produce la otra barca te llega haga bambolear tu barca y entrar agua.

Después de este húmedo paseo te dejan en el embarcadero y te llevan a la entrada del mercado, un canal de 1,5 mts de ancho que mide como 15 mts de largo atestado de puestos de venta en las dos orillas y con uno o dos puentes.

Hay varios puntos donde tomar por 150 bath una barca, ahora con un remero o dos depende de la longitud. Nosotros decidimos no hacer el recorrido de 30 min. Ya que pudimos comprobar que se forman unos atascos bestiales y realmente, pasear y ver lo puedes hacer perfectamente caminando.

Realmente, el mercado es para guiris total, poca autenticidad tiene, la mayoría vende la misma mercancía en las tiendas de la orillas. Mientras que los vendedores de las barcas en el canal son de comida, fruta y alguna artesanía.

Rosi fue la que más comió, probó unas brochetas de pollo con una salsa de manises, una especie de sopa de nooodles, un helado de coco, riquísimo y una bandeja de mango.

Yo tenía el estómago un poco suelto y sólo probaba aunque comí una bandeja de piña muy sabrosa.

Al regreso a Bangkok aprovechamos y visitamos el Sanam Luang, o campo de reyes, donde se celebran las ceremonias reales.

Nos acercamos al mercado de los amuletos,donde decenas de pequeñas tiendas, concentradas en pocos metros cuadrados, exponen sus amuletos u ofrendas para los templos o leen las manos. Parece más un rastro del coleccionista porque los compradores toman una lupa y se ponen a observar con una curiosidad desesperante el pequeño objeto que mantienen pegado a las narices.

Pegados a la rivera del rio Phraya hay algunas pequeñas casas de comida, donde nosotros almorzamos. Fabulosa la comida de este puesto que ha pasado de madres a hijos por las fotos que tenían expuestas en sus paredes. Mención aparte son los zumos de piña, papaya, etc…

El templo Wat Mahathat, o del que guarda la reliquia sagrada, es un centro o universidad donde se dan clases de meditación, clases sobre hierbas medicinales, etc. Posee mondop que presenta un techo a dos agua, muy raro en Bangkok.

Regresamos al hotel a refrescarnos y organizar la salida a Ayutthaya. En el hotel nos informaron que para tomar el tren de Ayutthaya antes de las 8:00 deberíamos hacer el check-out al menos a las 5:30 para que el taxi que te lleva a la estación llegue con tiempo (atascos). Así que decidimos preguntar en la agencia, Erawan, la posibilidad de una excursión. La contratamos por 500 bath/cu. Nos quedamos por la zona de ambiente hasta la cena.

Juan e Iredespiden Venecia y continúan periplo hacia las tierras del norte. La vida del mochilero es muy dura, pero divertida si tienes con quien compartirla.

   
 

Dani y Lauracontinúan su particular recorrido de la costa almalfitana, con Sorrento como ciudad base, buscan esas fantásticas calitas para darse un baño. Por problemas de conexiones no han llegados las fotos a tiempo, jjjaaaa

Si sois fieles, podrás leer otra jornada más de Viaje con nosotros 2013, destino Tailandia, Italia y Europa.