En nuestra ruta por el norte de Marruecos hacemos una parada en la costera ciudad de Larache, sí, la antigua ciudad de Lixus , fenicia y cartaginesa, donde la leyenda sitúa el mítico Jardín de las Hespérides, y donde se encontraban las manzanas de oro guardadas por el dragón Ladón. La ciudad se encarama a un acantilado de la costa atlántica, fundada por los árabes en el año 828, durante los siglos XVII y XX tuvo la influencia española y aun conserva mucha historia de ese pasado.

Comenzamos nuestra visita en la Plaza del Majzén, antigua plaza de armas y lugar muy concurrido con edificios notables, como la entrada al Castillo Laqáliq, conocido por los españoles como el Castillo de Nuestra Señora de Europa. o popularmente como Las Cigüeñas. Se construyó por los Saadies, en el siglo XVI para la defensa del camino a Fez. Es un ejemplo de fortificación renacentista europea por lo que se sospecha que intervino algún ingeniero europeo cautivo. Tiene planta triangular con grandes baluartes en punta de flecha y altas murallas.

Lo rodea al sur el Jardín de los Leones, decorado al estilo nazarí con fuentes y las estatuas de dos de estos felinos, al este el Jardín Público de las Hespérides, que se edificó sobre el foso del castillo.

En frente, lindando con la calle Mohamed V y las murallas se encuentra la entrada del cementerio musulmán de Lalla Mennana, recibe el nombre de la patrona local muy venerada en la ciudad.

Justo al lado del castillo encontramos el Alcázar del siglo XV, con la Torre del Reloj que ha sido, sucesivamente, Casa del Bajá y Comandancia General española. Actualmente alberga la Casa de la Cultura y el Conservatorio de Música. El edificio de apariencia ecléctica, es un interesante ejemplo de arquitectura colonial o neoárabe, pintado de amarillo.

En frente, encontramos la denominada popularmente Torre del Judío, torre de vigía defensiva benimerín del siglo XV, que tiene en su fachada un escudo de la dinastía de los Austrias. Actualmente es un Museo Arqueológico. Según cuenta la leyenda el nombre le viene porque se encontró a un judío colgando de las almenas.

En la plaza también hay un mirador desde el que se divisan unas espléndidas vistas del Puerto, la desembocadura del río Lucus y la colina de Lixus.

La Bab el Anwar, es una bella puerta de ladrillos con arco ojival que nos introduce en la Medina de Larache. Se accede a la Plaza de Anwar, arbolada y con bancos para descansar. Aquí se encuentra la Mezquita Anwar, del siglo XV que posee un alto alminar octogonal. Como es sabido, en Marruecos está prohibida la entrada a las mezquitas a los no musulmanes (infieles). Cerca de la mezquita está el monumento al Morabito de Abd el Krim Al Bacuri, del siglo XVIII.

Continuamos por la calles Aztut y Kasbah, bajo preciosos soportales hacia la plaza Moulay el Mehdi ,donde hay un mercado de frutas y verduras, también llamado zoco de los pobres, estamos en el barrio de Al Kazabah.

Salimos de él por la puerta Bab el Kasbah, abierta al Zoco Chico. Es la puerta más antigua de la Medina, formaba parte de la fortificación del siglo XV, realizada en ladrillo presenta una decoración sencilla con arco túmido y alfiz relleno con paño de sebka. A un lado hay una fuente de agua potable. En su lado derecho parte la calle Real, que nos llevaría hacia el Barrio Judío y al Puerto.

Entramos en el Zoco Chico, la Alcaicería o Souk Sghrir, del siglo XVIII y recientemente remozada. Fue la antigua plaza de armas de la fortaleza, de forma rectangular con galerías porticadas de arcos de medio punto y columnas clásicas, con numerosos puestos; joyerías, bazares y comercios que se sitúan en sus bajos. Es el centro comercial y neurálgico que conecta la ciudad nueva con la medina. Poca actividad había el día de nuestra visita, tal vez por ser feriado o la temprana hora.

La preside la Mezquita Mayor, con una puerta bellamente decorada, rematada por un alto minarete blanco. Al final encontramos a la derecha la Madraza del Zoco Chico del siglo XVIII, antiguo fondac o funduq, con amplio patio central y junto a ella la puerta que da paso al Barrio de Kelibat, del siglo XIX. Si se cruza la puerta del barrio se accede a la antigua calle Hospital que termina en el Castillo Kelibat, también llamado de San Antonio o de las Cupulitas. Nosotros nos dirigimos a la izquierda por la puerta Bab el Khamis.

Cruzando la puerta Bab el Khamis, o Puerta del Jueves, Bab Barra, de estilo hispanomorisco, se accede a la Plaza de la Liberación o de España.

Esta plaza elíptica fue el centro neurálgico del proceso constructivo que dio origen a partir de 1914 a la nueva ciudad o el llamado Ensanche. Desde aquí se realizó un trazado de amplias avenidas en forma radial y en abanico, dotándolo además de viviendas, de servicios públicos (colegios, hospitales, mercados, teatros, casinos, cafés, etc..), dando lugar a una arquitectura colonial, denominada neoarabe, una fusión de estilos europeos; como el modernismo, el art decó, o el racionalismo. Ejemplos son el Hotel España, antiguo Casino Español, el Hotel Cervantes y el consulado de España, así como diversos cafés, como el Central.

Continuamos hacia el mar llegando al anteriormente mencionado Castillo Kelibat o de San Antonio o de las Cupulitas. La fortaleza construida por los Saadies en el siglo XVI en estilo italiano. Es de planta cuadrada, tiene un patio central y dos defensas, domina el puerto, aunque está algo deteriorado.

Continuamos por el paseo marítimo denominado Balcón del Atlántico, diseñado en los años 40, con una balaustrada formada por pequeños arcos en estilo marroquí, suspendida al borde del acantilado, donde el mar bate con fuerza. Lugar de reunión y paseo obligado al atardecer para disfrutar de las puestas de sol y del mar.

Volvemos a la plaza de la Liberación para tomar la calle Mohamed V, donde encontramos la Iglesia de Ntra Sra. del Pilar, del año 1931, una de las iglesias más destacadas del protectorado español. Planta de cruz latina de cinco naves , adornada con pilares y dos cúpulas de azulejos. Frente a ella el ayuntamiento de Larache.

Cruzando la calle nos encontramos de frente con la mirada orgullosa de los dos leones del Jardín de los Leones, punto de partida de nuestro recorrido por Larache. Continuamos nuestra ruta hacia el norte de Marruecos…