Corría el verano de de 2011 y la familia decidimos viajar por Croacia, Bosnia-Herzegovina y Montenegro. Coincidimos en parte del viaje con el amigo Manolo y su familia; Blanqui, David y Pablo. Fue un reencuentro emocionante, una cascada de recuerdos, tras el primer Viaje con Nosotros 1986 que hicimos por Europa en interRail, visitando entre otros países, Yugoslavia. Como ya he comentado fue el comienzo de este blog como se puede leer en la entrada Inicio.

Aunque la guerra de la antigua Yugoslavia (1999-2001) o Guerra de los Balcanes, había finalizado, sus efectos todavía eran visibles. El dolor, la desconfianza, las miradas esquivas, el sufrimiento y las imágenes de edificios e infraestructuras con claros signos de haber sido ametrallados o bombardeados eran evidentes. Desmembrado el territorio en sus países originarios, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Montenegro y Macedonia del Norte, sí notamos unas increíbles ganas de dejar todo aquello atrás y retomar sus vidas nuevamente.

Comenzamos nuestro viaje en Zagreb, capital de Croacia y también conocida como la pequeña Viena, localizada al noroeste del país, entre el río Sava y la ladera sur del monte Medvednica, donde antiguamente se situaban los pueblos de Gradec y Kaptol cuya fusión originó en 1095 la actual ciudad. En este recorrido visitaremos las dos zonas de la ciudad, la Ciudad Alta o Gornji Grad, antiguamente territorio de los nobles y el clero y la Ciudad Baja o Donji Grad, la zona más moderna y dinámica de la capital.

Comenzamos nuestro periplo en la plaza Trg. Josipa Jelacicaw, el meeting point de todos los croatas. La plaza fundada en el s XVII, toma el nombre del ban Josip Jelačić, héroe nacional croata del cual hay una estatua ecuestre en su centro. Rodeada de antiguos edificios con una gran variedad de estilos, clásico, neoclásico o modernista, etc., la cruza continuamente un sin fin de trolebuses.

A pocos pasos, subiendo unas escaleras nos introducimos en en la Ciudad Alta o Gornji Grad, en el antiguo barrio medieval de Kaptol. Llegamos al Mercado Dolac, funciona desde 1930, es un amplio espacio al aire libre pero cubierto con sus famosos paraguas rojos, donde se mezclan turistas y nativos en busca de frutas y verduras, y otros productos gastronómicos frescos. También dispone de otros sectores cubiertos donde se venden carnes, pescados, etc… A escasos metros se encuentra el Mercado de las Flores.

Continuamos ahora en dirección a la Plaza Kaptol, origen del barrio, donde destaca el Monumento de la Asunción de la Virgen María, una fuente formada por una columna con la escultura dorada de la Madre de Dios, y las de los cuatro ángeles que representan las virtudes cristianas: Fe, Esperanza, Castidad y Modestia frente a ella se eleva la Catedral de Zagreb, rodeada de las antiguas murallas y torreones que se levantaron a comienzo del s. XVI ante la invasión turca.

La Catedral de Zagreb, cuyas torres se ven desde todas partes de la ciudad, está consagrada a la Asunción de María, a San Esteban y a San Ladislao de Hungría. Se construyó en estilo gótico en el s. XI, aunque ha sufrido varias remodelaciones tras el terremoto de 1880.

Nos dirigimos por la calle Kaptol en dirección norte, pasando por la iglesia San Francisco de Asís, del s. XIII en estilo barroco de una única nave central. Continuamos por las escaleras Stube Biskupa Duha, las Escaleras del Obispo Duha, que comunican las calles Tkalčićeva y Opatovina. Se cree que el Obispo Duha inició la construcción de la Catedral de Zagreb y que también es responsable de los libros de iglesia más antiguos de Croacia.

Llegamos a la calle Tkalciceva, una pintoresca calle peatonal llena de cafeterías, bares y restaurantes. Muy animada, con grupos tocando en directo, un ambiente muy juvenil y fresco. Aunque parezca difícil de creer, por aquí pasaba el arroyo Medveščak, que separaba Kaptol de Gradec y que antiguamente dotó de energía a las primeras manufacturas de la ciudad gracias a sus molinos. 

Continuamos hasta llegar a la iglesia parroquial de Santa María Dolac, construida donde antiguamente existió una iglesia gótica y convento cisterciense del siglo XIII, al que posteriormente se le añadió un campanario en el s. XVIII. El convento desapareció para construir el Mercado Dolac. Nos llamó la atención una para de militar con vestimenta del medievo que tenía lugar en la entrada lateral de portal barroco de la iglesia.

Cruzamos por la calle Krvavi Most o Puente Sangriento en referencia al antiguo puente de madera que salvaba el arroyo Medveščak, y que fue testigo de las sangrientas disputas entre los ciudadanos de Gradec y Kaptol. El puente desapareció cuando se cubrió el arroyo pero el nombre perduró como recuerdo de aquellos acontecimientos. Entramos, por tanto, en el distrito de Gradec. Subimos por la calle Ulica Radiceva, bordeada de elegantes mansiones, hasta la estatua de San Jorge matando al Dragón.

Detrás se encuentra la Puerta de Piedra o Kamenita Vrata, la última de las 4 puertas originales del s. XIII que daba acceso a la ciudad de Zagreb que se conserva. En ella se encuentra una pequeña capilla dedicada a la Virgen María que se salvó del incendio de 1731. Es un lugar de veneración y recogimiento, las paredes ennegrecidas se iluminan, bajo la tenue luz de las velas, mostrando las imágenes votivas y las rejas de hierro que preservan la intimidad del lugar.

Atravesando la puerta nos adentramos en la calle Kamenita, girando a la izquierda por Jurja Habdelica, pasamos por delante de la fuente del Pescador y la Serpiente en la plaza plaza Jezuitski hasta llegar a la plaza Santa Catalina, donde vemos la Iglesia barroca de Santa Catalina de Alejandría, antigua propiedad jesuita y en el lado este el lateral del Museo de las Relaciones Rotas.

Finalmente llegamos al paseo Strossmayerovo Setaliste, donde se disfruta una de las mejores vistas de la ciudad baja de Zagreb.

Al lado se encuentra la Kula Lotrščak o Torre de los Ladrones, formaba parte de las antiguas fortificaciones del s. XIII. En su origen había una campana que sonaba avisando del cierre de las puertas de la ciudad, actualmente es un cañón el que simboliza esta efeméride con un cañonazo de salva.

Desde su parte alta se puede disfrutar de una vista panorámica de 360º de la ciudad de Zagreb, pero sobre todo de Gradec y Kaptol.

Desde lo alto también tenemos una vista privilegiada de la parada del funicular, denominado la Vieja Dama, que conecta la ciudad Baja con la Alta. Con una distancia de 66 m y un trayecto en pendiente que dura 64 s, es el medio de transporte más antiguo de Zagreb. En funcionamiento desde el año 1891 es patrimonio cultural protegido.

Continuamos ahora en dirección a la plaza de San Marcos por la calle Ćirilometodska, dejando a la izquierda la Concatedral de los Santos Cirilo y Metodio, hasta llegar de frente a la Iglesia de San Marcos y centro histórico de Gradec. Destaca especialmente su curioso tejado, que representa dos blasones: el del Reino Tripartito de Dalmacia, Croacia y Eslavonia y el de Zagreb, en estilo neogotico. Original del s. XII ha sido reconstruida en varias ocaciones por incendios y terremotos. El aspecto gótico data de los s. XIV y XV que queda reflejado en sus pórticos, sobre todo en el lado sur. Otro elemento destacable es su su Campanario, original del siglo XVII de estilo barroco En el interior de las tres naves destacan sus vidrieras y algunas esculturas.

En el lado derecho de la plaza se encuentra el Palacio del Ban o Banski Dvori. Es un edificio del siglo XVII, que sirvió como lugar de residencia de los ban (título croata similar al de virrey). Actualmente es la sede del gobierno. En el lado contrario se levanta el Sabor o Parlamento Croata de estilo clásico con fachada de columnas.

Decidimos pasear por el intrincado puzle de callejuelas, admirando los viejos caserones e impresionantes palacios. Nos detuvimos en el nº 10 de la calle Opaticka, que alberga el Croatian Institute of History, y tiene la verja mas hermosa de Croacia, diseñada por Herman Bolle, es una obra maestra de hierro forjado que se abre a un precioso patio interior con arboles y una romántica fuente.

Dejamos atrás la ciudad Alta y nos dirigimos hacia la ciudad Baja o Donji Grad, lo que los zagrebinos llaman  la pequeña Viena, ¡tal vez sea algo exagerado!. Se extiende desde la plaza de Trg Josipa Jelacica hasta la gran Estación de Tren. Fue un ensanche que diseñó el urbanista croata Milan Lenuci a partir de 1882, El sistema de parques consta de siete cuadrados alineados en tres líneas rectas, salpicados de parques y plazas. También se levantaron grandes edificios, de aspecto imperial. El primer edificio de la herradura en la Plaza de la República es el Teatro Nacional, conocido como HNK Zagreb, que data de 1860, embellecido con multitud de parterres de flores y dedicado en exclusiva a la Opera y al Ballet.

Continuamos hasta llegar al Jardín Botánico y alguna de la Facultades de Ciencias, jardines y fuentes nos refrescan del calor.

Giramos en la U, ascendiendo hacia la Plaza Tomislav, llamada así por el primer rey croata. Dejando detrás de nosotros la la Estación de Ferrocarril de Zagreb de estilo neoclásico (1890), delante la estatua del Rey Tomislav.

Al norte de la plaza, el Pabellón de las Artes, un edificio de estilo art nouveau utilizado durante la Expo de Budapest del año 1896.

Por último, en las afueras de Zagreb, a unos 10 minutos en coche, el cementerio de Mirogoj, un espectacular espacio diseñado en 1876 por el arquitecto de origen austriaco, Herman Bollé, considerado uno de los camposantos más bonitos de Europa. Se trata de una composición formada por una fila de arcadas neorenacentistas de casi 500 metros y 20 cúpulas, convertida en una verdadera galería de obras de arte de artistas de todas las disciplinas. Es como un frondoso jardín surcado por senderos y salpicado de esculturas y tumbas de diseño.