Cuando solo dispones de 22 horas en un lugar te planteas qué puedes visitar. Incluso, si vale la pena. Pero sí, siempre vale la pena, siempre hay un espacio capaz de sorprenderte, una luz diferente, otra mirada. No entiendo a los viajeros, ni siquiera los debería nombrar así, que dicen no sorprenderse ya por nada, que después de ver la cataratas del Niágara, pongamos por caso, cualquier otra catarata ya no les emociona. En fin, volvamos a la situación: aeropuerto de Sheremetyevo, terminal D, donde nos dejó el avión de Aeroflot a las 20:00 h. Recordar que se ha de tramitar el visado en alguna de las oficinas del consulado ruso de Madrid o Barcelona. Después del trámite de la aduana nos desplazamos al hotel D-Hotel Tverskaya en el centro de Moscú. Si bien el taxi (20€) es la opción más rápida, tren o metro son las opciones más barata.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Nuestro hotel estaba muy cerca de la Plaza Roja y de los principales monumentos que a esas horas de la noche eran un derroche de luz y desde luego no eramos los únicos turistas, sorprendentemente a los moscovitas también les encanta su ciudad por la noche, abarrotaban cafés y restaurantes hasta altas horas de la noche. Dimos una vuelta por los principales monumentos y quedamos fascinados por los magníficos y majestuosos edificios de estilo soviético y las grandes avenidas. La Plaza Roja, la Catedral de San Basilio, el gran palacio del Kremlin, el monumento a Marx, etc…Nos fuimos a dormir con una sonrisa en los labios y con la ilusión de lo que veríamos al día siguiente. Nuestro vuelo a Bangkok (Tailandia), y posteriormente a Yangon (Myanmar), salía a las 19:20 h del siguiente día.

Habíamos reservado por internet, una excursión gratis con Civitatis de 10-13h.  El punto de encuentro fue la Plaza del Kilómetro Cero, inicio de todas las vías de Rusia y donde la mayoría de moscovitas y turistas  lanza una moneda con el deseo de la buenaventura, que se cumplirá, si la moneda cae dentro del centro de la placa. Alrededor vemos el edificio del hotel Four Seasons  y la plaza Manezhnaya o Manege, debajo de la cual se construyó un gran centro comercial subterráneo con una cúpula de cristal coronada por una estatua de San Jorge, patrón de la ciudad. Muy cerca los jardines Alexandre que visitaremos al final. 

En el lado derecho se levanta el Museo Estatal de Historia de Rusia, construido entre 1875 y 1881 según los cánones del estilo neo-ruso e inaugurado por el Zar Alejandro III y delante se puede ver la estatua ecuestre del mariscal Georgy Zhúkov, uno de los comandantes más destacados de la Segunda Guerra Mundial. En el lado izquierdo se encuentra el Museo de la Guerra Patria de 1812 (la guerra contra Napoleón), alberga en su interior desde reliquias prehistóricas que ocupaban el territorio de la actual Rusia, hasta obras de arte de valor incalculable adquiridas por miembros de la dinastía Románov.

 

DSCN1614

Justo detrás se encuentra la Puerta y Capilla Ibérica, también llamada de la Resurrección. En la capilla se venera a la imagen de Nuestra Señora de Iverskaia. Las puertas eran cerradas a la caída de la noche y abiertas al amanecer para dar acceso a la  Plaza Roja. Es curioso que muchos monumentos, éste es uno de ellos,  hayan sido demolidos durante los años fuertes de Lenin, Stalin y compañía, con la justificación de dejar libres los espacios para las marchas y desfiles, y borrar todo recuerdo de la dinastía Romanov y que posteriormente hayan sido reconstruidos.

Atravesamos la puerta y lo primero que ves es el templo ortodoxo de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán,  ya se la mencionaba en escritos del s. XVII pero fue derruida en 1936 para reconstruirla en los años 90. Preciosos colores pastel y en su interior de abigarrada iconografía ortodoxa.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Desde ella se accede a la magnifica y simbólica Plaza Roja, parece que deriva de la palabra rusa Krásnaya (Красная) “hermosa”. Originariamente del XV, esta plaza rectangular de 330×70 m, se encuadrada entre la espectacular fachada del Museo Estatal de Historia, con su precioso ladrillo de color rojo, que dejaremos a nuestra espalda, a la derecha el imponente muro del palacio del Kremlin y a sus pies reposan otros personajes ilustres como Stalin o el astronauta Yuri Gagarin, delante el Mausoleo de Lenin, a la izquierda la elegante fachada de las galerías comerciales GUM y al fondo la fascinante Catedral de San Basilio. Nosotros tuvimos la mala suerte de encontramos con el recinto vallado y ocupado por unas gradas artificiales y además habían cerrado varías calles por los desfiles. 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La guía del tour desconocía esta circunstancia y tuvo que cambiar el recorrido en varias ocaciones, tampoco su dominio del español e información nos pareció el adecuado, así que, decidimos seguir por nuestra cuenta al salir de las galerías comerciales GUM, cuyas siglas responden al nombre de  Glavnye Universalnye Magazíny o Grandes Almacenes Universales, construidos en 1890 con elementos de la arquitectura medieval rusa pero con aires de las estaciones de tren de la época VictorianaSi bien en la era soviética incluso se repartían las cartillas de racionamiento, actualmente son de propiedad privada, de estilo occidental con grandes tiendas de moda y lujosas marcas, grandes restaurantes, etc.

Tomamos la calle Nikolskaya, una de las calles más antiguas de Moscú, con tiendas, hoteles y viviendas del siglo XIX, además de un monasterio del siglo XVII y la predecesora de la primera universidad rusa. Continuamos nuestro periplo por las calles de Moscú sorteando los controles de la policía hasta llegar a calle Ulitsa Varvarka, en su día contenía más iglesias que cualquier otra calle. Destaca la iglesia de Santa Bárbara construida en 1796 en estilo neoclásico y que da nombre a la calle,  la Catedral de Znamensky o del Icono de la Madre de Dios, construida entre 1679-1684, la Iglesia de San Jorge, la encantadora Iglesia de la Trinidad en Nikitniki o la casa de los Romanov.

Pero si hay un edificio emblemático, al principio de la calle, ese es la Catedral de San Basilio, construida en 1555-1561 por orden del zar Iván el Terrible en conmemoración de la victoria sobre el kanato de Kazán. La llamaron   “Catedral de la Intercesión de la Virgen junto al foso”, en referencia a su ubicación junto al foso el que sirvió de defensa del Kremlin hasta 1813. Se construyeron originalmente nueve pequeñas iglesias interconectadas a través de galerías y pasadizos. El acabado exterior de la catedral se realizó de mampostería. Tras el incendio de 1595, se coronó con refinadas cúpulas que se pintaron de diferentes colores en el siglo XVIII.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Continuamos por avenida Kremlevskaya Naberezhnaya, dejando a la derecha la ribera del río Moldava y a la izquierda las murallas del Kremlin, que significa fortaleza o ciudad fortificada. Nos hubiese gustado por visitarlo pero no había tiempo. Incluye 4 palacios, 4 catedrales y el Museo de la armería, todo rodeados de una gran muralla. La actual fue construida entre los siglos XV y XVI.  Fue la residencia de los Zares y hoy en día sirve como lugar de trabajo oficial del Presidente. Los edificios presidenciales y administrativos no son visitables. Desde el exterior vemos el Gran Palacio del Kremlin o Palacio Real de los Zares, construido entre 1839 y 1849 y las cúpulas de la Catedral de la Anunciación, construida entre los siglos XIV y XVIII como capilla personal de del Gran Duque Iván III.

20180802_100427DSCN1697

Una de las vistas más bonitas en la ciudad de Moscú se consigue desde el puente de Bolshoy Kamenny con el río Moscova y las murallas del Kremlin a un lado y la Catedral del Cristo Salvador al otro. Es el templo ortodoxo más alto del mundo y sede del Patriarca Ortodoxo de Moscú y de toda Rusia. Destaca por su fachada de piedra y mármol blanco en estilo bizantino, con cuatro columnas, así como sus cinco cúpulas doradas que brillan como el oro, con cruz ortodoxa incluida. El templo se construyó con dinero público en honor a la victoria contra Napoleón en el año 1812 y fue volada en 1931 por mandato de Stalin, pero como tantos otros edificios se reconstruyó en 1995.

DSCN1717

Dejamos atrás el puente y subimos por la avenida Borovitskaya Ploshchad hasta la Plaza Borovitskaya donde se levanta la monumental estatua de Vladimir el Grande o el Gran Príncipe, que cristianizó hace más de mil años la Rus de Kiev (988), el reino eslavo precursor del actual Estado ruso. Dicha estatua fue inaugurada por Vladimir Putin en 2016 con gran controversia, incluida la Unesco, por realizar obras en lugares protegidos. Detrás vemos la casa Pashkov erigida en 1784-1786, desde entonces el edificio ha tenido diversas funciones, Universidad, Museo Rumyantsev  o biblioteca estatal.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Ahora nos adentramos en los jardines de Alexander, uno de los primeros parques públicos de Moscú. El Jardín está rodeado por una elaborada verja de hierro forjado y su entrada principal está decorada con símbolos que conmemoran la victoria sobre Napoleón. A la izquierda continua la muralla del Kremlin, y cerca vemos la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento dedicado a los soldados soviéticos caídos en la II Guerra Mundial, en el centro del cual arde la llama eterna. También encontramos la Torre Arsenal de Oriente, una gruta artificial, debajo de los muros del Kremlin, con cuatro columnas de mármol, construida en 1821 y conocida como “las ruinas”, puesto que fue construida como recuerdo de la guerra de 1812 con fragmentos reales de casas destruidas durante la guerra napoleónica. Y por último el obelisco en conmemoración del 300 aniversario de la casa de los Romanov y la entrada al Kremlin a través de la torre Kutafia.

En el lado derecho hay una serie de fuentes y terrazas,  con unas figuras que representan personajes de los cuentos y leyendas tradicionales de Rusia. Destaca la fuente de Zurab Tsereteli, cuyo borde está cubierto de chorros de agua que bañan una plataforma con caballos de bronce. Al fondo se levanta el Manège (Manezh) de Moscúdiseñado por el Ingeniero TinerfeñoAgustín de Betancuort, desde el 1831 ha servido como sala de exposiciones, lugar de fiestas, sala de conciertos.

20180802_105438

Nos despedimos de Moscú brindando por el futuro de un pueblo que ha sufrido dos imperios, el del zarismo con la familia Romanov y el del comunismo bolchevique con Lenin, Stalín, etc… y que ahora vive un nuevo liderazgo, casi zarista, con Putin. Veremos que les depara el futuro aunque la brecha entre ricos y pobres se agranda y el lujo desmedido ha convertido a Rusia en el lugar del Mundo donde hay más millonarios. Así que Vashe zdorovie!