Esta es la primera entrada del año 2013, lo sé, porqué tanto tiempo, pues no lo sé, por qué el escritor no escribe un libro, el director no realiza una película o …. Falta de actividades, pues no, porque hemos hecho varias caminatas, leído varias novelas de interés y/o visto varias películas. En fin, que no se dieron las circunstancia hasta hoy.


Y hoy a pocos días de comenzar nuestras vacaciones de verano, me siento ante el teclado para ir contando nuestro viaje a Tailandia. No sin cierta añoranza, desasosiego o palabra que describa la falta, por primera vez, después de muchos años de los “niños”. Ellos han decidido que querían viajar solos. Daniel, con Laura por Italia. Ire, con Juan por media Europa. Los dos se decidieron por el Interrail y con las mochilas al hombro recorrerán los caminos que otros ya hemos andado y lo digo con nostalgia. No me dejaron hacer de coche de avituallamiento y logística.
Iré relatando el avance de sus viajes, sin ser pesado, al mismo tiempo que el nuestro se vaya produciendo. Este año habíamos decidido que tal vez deberíamos volver al continente americano, barajábamos varios países, Méjico, Guatemala, Canadá o el que tenía más posibilidades Argentina, pero el presupuesto era demasiado alto, así que buscamos otro destino más asequible a nuestros bolsillos. Al final, nos decidimos por Tailandia, entre Indonesia, Australia y algún país africano.
El itinerario que hemos pensado es el siguiente; Tenerife-Madrid con Ryanair y noche en la capital para salir rumbo a Bangkok al día siguiente, con Thai Airways, (850€ aprox) vuelo directo, 13 horas.

Luego, Bangkok (4 noches), tren (2 h) hasta Ayuthaya (1), tren (3 h) y guagua (1:30 h) hasta Sukothai. Salimos en guagua (5h) hasta Chiang Mai (4 noches). Desde aquí tomaremos un avión (2 h) con Air Asia, que nos llevará a las islas del sur, Phuket (3 noches), Islas Phi Phi (2 noches), Isla de Ko Lanta (2 noches), Krabi (4 noches). Para volver a Bangkokel penúltimo día, vía aérea. Todavía no está cerrado.

Solo llevamos cerrado el hotel de BKK y el de Phuket, el resto lo haremos sobre la marcha. El alojamiento y la comida son muy baratos. También estuvimos barajando la posibilidad de alquilar coche con conductor (querido Ram) como en la India el año pasado, pero no encontramos nada que nos gustara. En principio la idea será la de contratar allí las excursiones, los ferris, pasajes de tren y guaguas, alojamientos, etc…

Poco equipaje en las mochilas y muchas ilusiones. Tailandia, país de los hombres libres, con una de las culturas más antiguas y los paisajes más fascinantes, nos espera, y yo espero ser capaz de contar esas sensaciones, que son tan difíciles de trasmitir y que sólo el que las vive las disfruta y las hace suyas para siempre.

Pero mientras, Daniel y Laura volaban vía Madrid a Milán cortesía Ryanair, la cual patearon el mismo día de llegada, ávidos de conocer de primera mano lo que tenían organizado. Cuentan que el hotel Kennedyno les gustó nada.

Al día siguiente tomaron el tren a Veneciavía Verona. Cómo no visitar la célebre casa de Julieta o la Arena,

De risa fue encontrarse en Venecia, en la Plaza de San Marcos con mi primo Carlitos y su flamante esposa (yo creía que ya se habían casado) Natalia.

Laura dice que lo más duro fue dejar Venecia y sobre todo, imagino yo; no poder pasear en góndola, con una mano lánguida caída sobre la laguna y adormecida por la canción que canta el gondolero con voz rota de requiebros amorosos, abrazada con pasión por Daniel.

Si Venecia fue bonito lo de Florencia es un sueño, satisfechos del arte de la Galería de los Uffizi, del David de Miguel Ángel, del Duomo o de las vistas esplendorosas de San Miniato al Monte. Todavía quedan fuerzas para un atardecer en el Ponte Vecchio.

Los días continúan en la Toscana, ahora toca Pisa, Lucca

Comienza viaje con nosotros 2013, destino Tailandia.