En la última entrega los había dejado camino a Chennai. Largo era el camino y por las tardes se cerraba el cielo y caía el aguacero. Decidimos pernoctar en la ciudad de Chitradurgaque tiene un famoso fuerte. El problema fue que el mejor hotel de la ciudad no estaba acondicionado para la que estaba cayendo y entraba el agua por ventanas y puertas, incluso cerradas. Nos cambiamos hasta en 4 ocasiones de habitaciones con un rebote impresionante.
Pero como dice la canción, todo pasa y el agua se llevó el malestar. Al día siguiente amaneció con un sol radiante y nos dispusimos a comenzar nuestra visita. La Fortaleza Chitradurga o como los británicos la llamaron Chitaldoorg, se sienta a horcajadas sobre varias colinas y un pico que domina desde lo alto el valle de Chitradurga, del distrito de Karnataka.

 

La Fortaleza fue construida por etapas entre los s. X  a s. XVIIIpor las dinastías de la región, los Rashtrakutas, Chalukyas, Hoysalas y Nayakas . Estos últimos fueron derrotados por el Sultán Hyder Ali en Chitradurga en 1779. Más tarde la fortaleza fue ampliada y reforzada por el Súltan y su hijo Tippu.

La fortaleza está construida en una serie de siete muros de paredes concéntricas con varias puertas, una ciudadela, mezquita, almacenes para granos y depósitos de aceite, de agua y templos antiguos. Aquí vemos el de Ganapathi Temple y el Eakanatheswari Temple.
Hay 18 templos en la fortaleza superior y un enorme templo en la fortaleza inferior. Entre estos templos el más viejo y el más interesante es el templo Hidimbeshwara. Para llegar hasta él hay que atravesar una explanada donde se puede ver una columna y una puerta balanza donde pesar al rey. Al fondo se encuentra un edificio realizado en piedra y recubierto de barro donde se guardaba el tesoro.
Pasada una puerta a la izquierda de la explanada se llega a un espacio donde nos encontramos de frente otra puerta balanza del rey y el Gaali Gopura, detrás el Muruga Math. Luego una escalera da acceso a los tres edificios consecutivos, Hidimbeshwara temple. El primero presenta la curiosidad de estar marcado con varios tableros de juegos en la roca.
Desde lo alto del Hidimbeshwara temple se tiene una vista sobre la ciudad y el valle.
Nos desplazamos en una jornada maratoniana de más de 300 km hindúes, casi 6 horas hasta la ciudad de Vellore. Realmente esta ciudad polvorienta destaca por el fuerte de Vijayanagar y el hospital Christian Medical Collage, uno de los mejores de toda India.
Este fuerte fue construido en s.XVI pasó de manos maratas a mongoles y luego a británicas. Hoy en día alberga oficinas gubernamentales. Destaca su ancho foso. Se recomienda dar un paseo por sus almenas y torreones. Lo más gracioso es que disponen varios muñecos vestidos de soldados como vigías en los torreones.
Dentro del fuerte se encuentra el Templo de Jalakanteshwara, joya de la arquitectura Vijayanagar tardía. Construido por los nayaka en 1566 y consagrado a Siva. Destaca las finas esculturas del salón de los matrimonios.
Lo rodea un muro bajo que alberga una alberca y varios templos secundarios. En el patio exterior está el mandapan Kalyana cuyos pilares presentan magníficos relieves. Tuvimos la suerte de asistir a una puja.
Continuamos por la carretera hasta nuestro destino final, la ciudad de Chennai. La antigua Madras, es difícil decir algo bueno de esta ciudad atestada de tráfico, calor asfixiante y apenas ningún monumento de interés. Decidimos ir directamente a una sesión de cine hindú a ver la peli de Dani, EK THA TIGER.
Fantástico un amigo de Ram nos compró la entrada por internet, con derecho a agua y palomitas. Cuando entramos el portero nos dijo que no. El cine tenía dos parte, la alta, de butacas y la inferior de sillas (patio de sillas). Parecido al cine Greco. La diferencia es que la gente cuando aparecían los protagonistas o había escenas de amor, silbaban como locos y gritaban. De repente a mitad de película apareció un tío con las palomitas y el agua en una bandeja ¡alucinante!.
Al día siguiente y nuestro último día en la India visitamos la ciudad. Comenzamos por el barrio de Mylapore, casas diminutas y atestado de bazares, donde destaca el templo de Kapaleeshwara, dedicado a Siva en estilo dravínico, gopuram pintada como el arco iris, un estanque enorme y varios mandapas.
Aquí Siva aparece en forma de pavo real (mayil) de ahí el nombre de la zona. Cuenta la leyenda que su consorte Parvati adoptó la forma de pava para adorar a Siva.
Luego visitamos la Iglesia de Santo Tomás, que se asienta sobre la tumba del santo. Es un espléndido edificio neogótico construido en 1898. Fuera hay una cripta de la virgen de la roca.
Cerca se encuentra la Marina, un paseo de más de 13 km construidos entre 1881-86. Aquí es donde la mayoría de los habitantes se refugia por la tarde del bochornoso calor.
La playa como siempre estaba bastante sucia y el olor no era de lo más agradable. Lo sentimos bastante por la estatua de Gandhi que lo tenía que soportar.
A lo largo de este paseo se encuentras edificios notables como Vivekananda House, antigua casa del hielo; la Universidad de Chennai, el Presidency Collage; o la Casa del Senado. Es bastante difícil sacarles fotos o filmar desde el coche, sólo si vas caminando se pueden obtener alguna instantánea aprovechable. Estas fotos son de internet.
Donde si paramos y entramos fue en el fuerte St. George donde se ve el edificio neoclásico del Secretariat, la iglesia anglicana de St Mary, la más antigua de Asia y el Mueso del fuerte.
Nuestro querido Ram, no sólo fue nuestro chófer, sino un perfecto anfitrión de su tierra, la India del Sur. Nos enseño las costumbres, la religión, las comidas y nos dio todos esos pequeños detalles que sólo una persona hindú te puede revelar. Su actitud calmada y respetuosa en todo momento lo hacen valedor de nuestra confianza y gratitud. La agencia Moksha Tours, donde trabaja debe estar muy orgullosa de contar con un profesional tan especial. Desde Tenerife, Islas Canarias, España,muchas gracias.
El viaje finalizó en la India pero continuó en Madrid donde los “niños” nos llevaron hasta la “chocita del loro” y después de disfrutar de algunas tapas  visitamos el apartamento de Danien Atocha antes de volver a Tenerife.
Por fin en casa, después de casi un mes de viaje, ahora toca descansar. A todos los que han leído, visto o verán el blog les damos las gracias. Espero seguir contando nuestros viajes, caminatas o eventos culturales que realicemos.
Besos y abrazos a todos…