Seguimos nuestra ruta por las carreteras hindúes y paramos en un pueblo de pescadores de lo más pintoresco, donde los lugareños secaban el pescado al sol en la carretera y salían en busca de pescado fresco en sus destartaladas barcas todas las mañanas. El pueblo fue reconstruido debido a un tsunami que arrasó todos los hogares y humildes comercios de la zona.

 

A continuación, dirigimos nuestros pasos hacia la ciudad de Pondincherry, significa “Ciudad Nueva” en idioma tamil. El territorio formaba parte del Imperio Colonial Francés. A nosotros no nos gustó nada, primero porque en sí la ciudad es un caos de motocicletas, tuc-tucs, bicicletas. Todo el mundo tocando las pitas, una locura.  Pero además íbamos buscando un cibercafé o un local con internet para cancelar las reservas de los hoteles que traíamos, al estar en temporada baja puedes conseguir precios mejores. Así que hemos hecho caso a la agencia en cuanto  a algunas variaciones en el itinerario que ya iremos desgranando.

 

Por tanto, abandonamos Pundy y nos dirigimos a la ciudad de Chidambaram, donde lo más destacado es el templo Nataraja, dedicado a Sivaen su forma de danzarín cósmico. Se entra por una gopuram que representa las 108 posiciones sagradas de la danza clásica tamil.

 

La leyenda dice que Siva y Kali luchaban en un combate de danza juzgado por los dioses allí reunidos, Siva hizo una patada final a la cabeza de Kali que este no pudo repetir, y así fue como Siva gano el título de Nataraja o señor de la danza.

Por la tarde nos dirigimos al templo de Gangakondacholapura, la luz del atardecer  proyecta en la piedra esculpida una gama de tonalidades entre rosa y naranja realmente increíble. A la entrada encontramos un toro Nandi típicamente decorado  que da paso al templo, lo más destacado es la terminación en forma de torre vimana de 49 mts de altura. El satasantorum (donde no se permite hacer fotos no vídeos) está precedido por una sala de columnas.

 

Terminaremos nuestra ruta en Kumbakonam, otra de las ciudades sagradas de Tamil Nadua la orilla de río kaveri, donde dormimos y cenamos.

 

Nuevo día  y comenzamos a visitar Kumbakonam. Esta ciudad está considerada sagrada por el hinduismo, aquí una flecha de Siva rompió la vasija cósmica (kumbb) que contenía el néctar divino de la creación (amrit). El néctar inundó la alberca, Maha Mahamy que cada 12 años acoge el festival de purificación (2016).

 

Primera parada en el templo de Sarangapani, consagrado a Visnu. En la entrada había un elefante que te bendecía con su trompa a cambio de dinero, en esta ocasión no lo probamos. Atravesamos el templo saliendo por la puerta occidental y nos encontramos el estanque Pottramarai, en cuyo centro se levanta un templete.

A continuación nos acercamos al estanque de Mahamakham, donde según cuenta la leyenda, Siva derramó la vasija cósmica. Aqui se celebra cada 12 años un festival en el que una gran cantidad de gente se introduce a bañarse, porque creen que el rio Ganges vierte sus aguas en el estanque. ¡ Hay que respetar las creencias de los pueblos ! o los cristianos no creen que Jesús dió de comer y beber a una gran multitud en varias ocasiones.
Por último vimos el templo Kumbeshwara, dedicado a Siva que contiene el lingam que, según la tradición, fue realizado por el mismo Siva cuado mezcló el néctar de la inmortalidad con la arena.

Nos trasladamos a la ciudad de Darasuram, donde vimos el espectacular templo de Airavateshvara, señor de Airavata, consagrado a Siva.

 

El templo está concebido como una gran carroza ceremonial, pero en este caso de piedra, tirada por caballos engaldrupados con Brahma por auriga.

 

A unos 8 km, en Swamimalai, vimos el templo de Murugam, hijo de Siva y de quien se dice que postuló el significado del Om, el mantra sagrado dedicado a Siva y por eso recibió el título de Swaminatha, señor de señores. Antes de entrar nos tomamos unos cocos.

 

Nos hicimos muchas fotos con los brahmanes del templo que querían conocer de dónde procedíamos y qué habíamos visitado, pero sobre todo verse en las fotos. La mayoría de las personas disfrutan como enanos viéndose en la cámara retratado y suelen hacernos fotos con los móviles cuando no miramos.

 

La vestimenta del brahaman, generalmente es el dhoti, pieza de tela larga hasta los tobillos que se ajusta a la cintura y se puede doblar a modo de pañal. Algunos tienen la cabeza rapada, pintada de dorado, todos con marcas en la frente de diversos colores, rojos, grises, blancos, amarillos, etc.

 

Por la tarde nos llevó a la ciudad de Thanjavur, también conocida por Tanjore, apodada el cuenco de arroz, por sus praderas verdes de este cereal, aunque a mi tampoco me gusto demasiado, ya que tanto el Palacio Real como el famoso salón Durbarestán muy vacíos y deteriorado. Destaca una torre de vigía de siete alturas

 

Lo que si vale la pena el Templo de Brihadiswaradedicado a Siva y declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco. Se ve la mano del dinero, cuidados jardines, gran restauración y limpieza de la piedra.

 

Rosi e Ire fueron bendecidas por un elefante que estaban lavando y cuando se acercaron a cambio de unas monedas el animal alzo la trompa y la depositó suavemente sobre la cabeza y recogiendo el dinero con la trompa.

A Irene cuando estabamos viendo el famoso Toro Nandi a la entrada del templo la rodearon un mogollón d emujeres para hacerse fotos con ella y al final lo consiguieron no sin los gritos de Ire llamandonos a todos para que la salvaramos de las viejas…

También Dani hizo un amigo en la cola, donde nos bendecían, en una puja en el interior del santosantorum. Le contó toda su vida y hasta le preguntó si estaba casado. El cree que no le creimos pero he aquí la evidencia.
La gente aquí era muy amable. Ellos se vienen a los templos con la comida, la familia, etc…Lo mismo que nosotros vamos a la playa o a una gran superficie a pasear, pués ellos se trae a la abuela, al recién nacido y te piden que les saques una foto, aunque primero te han hecho como 20 con sus moviles, desternillandose de risa. Nosotros estábamos alucinados. Sólo había 1 ó 2 parejas más de guiris.

Por último nos dirigimos hacia la ciudad de Tiruchirapalli, Trichy, pero será en otra ocasión…