Esta receta que les propongo es muy sencilla se la copie a unas chicas tenían una tasquita cerca de casa y que ya cerró, se llamaba “El Almirez”. Espero que no les importe. Obviamente no me dijeron la receta, así que, tal vez no sea totalmente propiedad intelectual de ellas.

 

 

 

Como no podía ser de otra forma para abrir el apetito de este plato les contaré primero algo de esta ciudad tan fascinante, Fez. Aunque algunos, como el amigo Luís, compi del Dpto haya tenía una mala experiencia en Marruecos.

 

 

 

Fezes para mi una de las ciudades imperiales más importantes y se la considera como el centro religioso y cultural del país, quizás uno de los símbolos más importantes de Marruecos.

 

 

 

 

La ciudad se divide en tres zonas, Fez el-Bali, la zona antigua, dentro de las murallas, Fès el-Jdid, la zona nueva, donde se encuentra la Mellah, el barrio judío, y la Ville Nouvelle (Villa Nueva), la zona francesa en el noroeste de la ciudad.

 

 

 

 

 

 

La medina de Fez el-Bali, la mayor de las dos de la ciudad, es la mayor zona peatonal del mundo, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

 

 

 

 

 

 

Cuenta con calles laberínticas y su Medina, Fez el-Bali es uno de los mayores emplazamientos medievales que existen actualmente en el mundo, sus puertas y murallas la rodean y potencian su magnificencia.

 

 

 

 

 

 

En los mercados de la Medina se pueden adquirir todo tipo de alimentos. Puedes encontrar desde carnicerías, pescaderías o puestos de especias y/o hierbas hasta verduras y están abiertos desde el amanecer hasta el anochecer. Te ofrecen desde manojos de hierbabuena -para el té-, menta, cilantro o perejil hasta cebollas o todo tipo de verduras.

 

 

 

 

Aquí se refugiaron los componenetes de U2para crear el álbum, “No Line On The Horizon”, que fue grabado en un Riad (casa tradicional Marroquí con un patio interior) “El Yacout”, situado en la Medina de Fez, en el año 2007. Aunque este no sido su primer contacto con Marruecos ya en el año 1991, les pudimos ver por allí grabando el vídeo de “Mysterious Ways”.

 

 

Mientras oímos a U2 podemos comenzar a leer la receta o a ver las fotos.

 

 

 

 

Lo primero es cortar el solomillo, obviamente si tienes cordero mejor pero si no yo prefiero el de cerdo (no se lo des a un musulmán) en dados o en círculos de 2 cm de diámetro, más o menos. Salpimentarlos bien y mezclar.

 

 

 

En un bol mezclar el solomillo cortado con 2 o 3 cucharadas de aceite, la ralladura y el zumo de un limón, 1 cda de canela, 1 cda de jengibre (yo prefiero rallado) y 1 cda de comino. Se reserva en la nevera durante 2 o 4 horas, aunque es preferible dejarlo una noche completa para que macere mejor y la carne se impregne bien de los sabores.

 

 

 

 

A continuación haremos el cuscús. En la mayoría de los casos lo mejor es seguir la receta del fabricante, aunque yo he añadido algunos “toques personales”. En un caldero disponemos la misma cantidad de agua que de cuscús. Para 4 personas con 300gr de cucús es suficiente. Si en lugar de agua se dispone de caldo de verdura o pollo mejor (o tb pastilla de avecrem, p e.j.). Suelo añadir una cdta de Ras el Hanut, pizca de sal y una ramita de hierbabuena.

 

 

 

 

Se cocina 3 minutos a ebullición y se separa añadiéndole el cuscús y dejándolo reposar otros 3 minutos. Finalmente se añade 2 o 3 trozos de mantequilla y a fuego lento se mezclan cuidadosamente y sin que se pegue. Se pueden añadir frutos secos o pasas para adornar con hojas de hierbabuena.

 

 

 

 

Seguidamente, sacamos de la nevera el solomillo y en una sartén con 1 o 2 cdas de aceite de oliva asamos el solomillo, pasándolo a un plato donde le añadimos un chorrito de miel por encima.

 

 

 

 

A parte doramos unas almendras peladas con unas gotas de aceite de sésamo y una pizca de sal.

 

 

 

 

Para servir usamos un plato hondo o de tajine grande en cuyo fondo disponemos el cuscús en redondo dejando el centro para la carne y sobre ella las almendras también podemos añadir dátiles y pasas o incluso sésamos tostado y rociar con miel.

 

Para terminar como postre unos dulces árabes y un té a la menta estaría genial. Espero que intenten hacer el plato y que les guste. He propuesto a varias personas que mariden el plato con alguna bebida que crean que le vaya bien. Yo sería partidario de un rosado un poco afrutado tipo Pinord, pero no sé. A ver si Limiñana o Toño se animan y me aconsejan…