Abril 2026
Otra de las regiones más espectaculares de Nueva Zelanda en su Isla Sur es Fiordland o la Tierra de los Fiordos. Ocupa el extremo suroeste de la Isla del Sur. Está dominada por los Alpes del Sur cayendo directamente al mar de Tasmania, lo que crea un relieve de paredes verticales, 14 fiordos principales e imponentes, lagos glaciares como Te Anau y Manapouri. Es uno de los lugares más lluviosos del planeta. Esta humedad constante alimenta densos bosques templados húmedos y miles de cascadas temporales que brotan de las rocas formando un paisaje muy idílico.
Te Anan, La Puerta a los Fiordos

Nosotros decidimos hacer base en la ciudad de Te Anan para visitar la región durante dos días. Está situada a orillas del lago Te Anau, el más grande de la Isla del Sur. Desde aquí parten las excursiones hacia los fiordos y las famosas rutas de senderismo por el Milford Sound, el fiordo más famoso que está ubicado en el corazón del Parque Nacional Fiordland.



Nos alojamos en Te Anau Lakeview Holiday Park & Motels, que ofrece desde zonas de acampada sencillas hasta cabañas tipo motel completamente equipados con vistas al lago, donde dejas tu coche aparcado delante de la puerta. Dispone de servicios de lavandería, cocina completa y baños comunes.




La población de Te Anan, por las mañanas no ofrece muchas actividades, más allá de dar un paseo costero bordeando el lago, tomar un vuelo escénico en hidroavión o helicóptero o subirte en un barco que cruza el lago hasta un sistema de cuevas subterráneas donde navegas en silencio bajo miles de gusanos de luz, glowworms.








Pero al atardecer todo el mundo regresa de sus excursiones y llena los restaurantes y terrazas creando un ambiente fantástico y todo se llena de vida. Nosotros elegimos para cenar las dos noches que pernoctamos en el pueblo, dos de los mejor referenciados, Redcliff Restaurant and bar y MacKinnon Restaurant & Explorer Bar y comimos muy bien.
La Ruta de Te Anan a Millford Sound

Decidimos dividir la ruta en dos días para aprovechar bien las excursiones de senderismo e ir sin prisas. En verdad que en ambos casos se transita por la Milford Road o carretera SH94, que conecta Te Anau con Milford Sound. Se recorren unos 120 km a través del Parque Nacional Fiordland, aunque no es solo un trayecto de tránsito, sino una de las rutas escénicas más espectaculares del mundo. Debes llenar el depósito de combustible ya que en el parque no hay gasolineras, ni cobertura wifi. Iremos desgranando los diferentes puntos de interés a continuación:
Te Anau Downs Scenic Lookout

A unos 28 km de Te Anan encontramos este mirador que es ideal como primera parada fotográfica para estirar las piernas antes de adentrarse en los valles profundos, como un pequeño tentempié para lo que va a venir.


Hay un pequeño embarcadero histórico desde donde parten los barcos que llevan a los senderistas al inicio del famoso Milford Track. El muelle de madera se adentra aproximadamente unos 50 m hacia el interior del lago para superar la orilla pedregosa de aguas poco profundas y alcanzar una zona con suficiente calado que permite obtener unas instantáneas magníficas del lago y las montañas.




Ofrece una vista elevada y despejada del Lago Te Anau y las imponentes cadenas montañosas de Fiordland al fondo, las Murchison Mountains y las Earl Mountains. Es un punto perfecto para apreciar la escala del lago más grande de la Isla del Sur. Es una parada obligada tanto a principio de la mañana, cuando la luz ilumina las montañas enfrente y el lago suele estar más tranquilo, o al atardecer para ver el cambio de colores sobre el agua.
La Milford Road o carretera SH94
Ahora la carretera abandona la orilla del lago Te Anau y se interna en un denso y frondoso bosque húmedo nativo, un bosque de hayas del sur, caracterizado por árboles altos cubiertos de musgo y helechos gigantes que en algunas partes filtra la luz y sus copas parecen unirse empequeñeciendo la carretera. Durante buena parte de este trayecto circulamos en paralelo al río Eglinton. A menudo oculto por la vegetación, aunque se deja ver en varios tramos en forma de cauce de aguas cristalinas y lecho de piedras grises.
Eglinton Valley

Es un enorme valle en U de origen glaciar cubierto de pastos dorados y flanqueado por montañas rocosas. La carretera recta atraviesa el valle ofreciendo la primera gran panorámica del viaje.

Hay un arcén muy amplio y habilitado a un lado de la carretera. Aquí el espectáculo reside en la inmensidad del paisaje nada más bajar del vehículo. No hay senderos empinados ni tarifas de acceso. Puedes adentrarte unos pasos en el amplio fondo del valle cubierto de suave vegetación dorada, tussock grass. Ha sido una de las locaciones de la trilogía de películas de El Señor de los Anillos representando las tierras cercanas a las Nieblas Montañosas y el río Anduin.



El valle es un ejemplo perfecto de valle en forma de U, esculpido por enormes glaciares miles de años atrás. El fondo es completamente plano y encajonado entre dos imponentes cordilleras verticales: las Earl Mountains a un lado y las Livingstone Mountains al otro. El lecho pedregoso del río Eglinton serpentea con sus aguas cristalinas a lo largo del valle.
Mirror Lakes

Un cartel informativo en otro amplio arcén, siempre en el sentido de la marcha, indica que hemos llegado a los Mirror Lakes, otra de las paradas breves, pero imprescindibles en la ruta.





Una pasarela de madera lleva hasta dos pequeños lagos donde las montañas Earl se reflejan en el agua con efecto espejo en días despejados y sin viento como fue durante nuestra visita. Todo el recorrido de madera discurre bordeando el margen de un denso bosque de hayas cargado de helechos y musgos.








Aunque son varios pequeños estanques y lagunas, principalmente se aprecian como dos lagos pequeños conectados a lo largo del recorrido. Nacieron de antiguos codos del río Eglinton que quedaron aislados cuando el río cambió su curso con los siglos. El agua es extremadamente transparente, lo que permite ver claramente el fondo cubierto de plantas acuáticas, musgo y a menudo truchas o patos autóctonos, Scaup o Papango buceando.
Los Knobs Flat


En el km 65 de carretera SH94 llegamos a una conveniente parada técnica. Es la última zona con retretes con cisterna y agua potable antes del fiordo. Pero si miras hacia el lado opuesto de la carretera, verás una serie de colinas bajas, redondeadas y alineadas en fila. Se conocen como knobs y son morrenas glaciares, acumulaciones de rocas y tierra arrastradas y esculpidas por la fuerza del último gran glaciar que retrocedió por el valle.
Lake Gunn Nature Walk

En este nuevo alto en el camino, un cartel informativo nos indica un que hay un sendero fácil y llano de 45 minutos (i/v) que se adentra en un frondoso bosque de hayas nativas y musgo a orillas del Lago Gunn.



Justo al lado del aparcamiento se encuentra Cascade Creek, un pequeño río alpino que cruza justo al lado del inicio del sendero. Discurre entre rocas cubiertas de musgo justo en el margen del área de estacionamiento, con pequeños saltos de agua y rápidos escalonados sobre rocas de granito.













Nada más dar los primeros pasos, por el sendero la vegetación te envuelve por completo. El camino es ancho, de gravilla fina y tablas de madera en los tramos más húmedos. Te adentras en un denso y antiguo bosque primario de hayas. El suelo, los troncos caídos y las ramas están completamente tapizados por un manto de musgo verde brillante y líquenes, lo que le da un aspecto de «bosque encantado» o de cuento de hadas. Tuvimos la inmensa suerte de cruzarnos con una Weka, también conocida como gallina maorí.










El sendero se aproxima al margen del lago y se abre en varios miradores de madera y pequeñas playas de piedras oscuras. Desde aquí las vistas son espectaculares: las aguas tranquilas y oscuras del lago Gunn reflejando las montañas de la cordillera Livingstone que lo rodea. El camino sinuoso de vuelta por el interior del bosque va serpenteando entre árboles gigantescos y musgosos hasta devolverte al punto de partida en el aparcamiento.
The Divide y el Mirador del Hollyford Valley

Nuevamente en ruta hasta llegar al Divide que es el paso de montaña más bajo de los Alpes del Sur con 532 metros sobre el nivel del mar y punto de partida de famosas rutas de senderismo como la Routeburn Track (3 d y 2 n) o la Key Summit (3 h,i /v). Cuenta con un amplio aparcamiento y un refugio con baños públicos.




A un par de km más adelante vemos un área de parada rápida muy pequeña situada justo en el borde exterior de una curva pronunciada de la carretera, es el Pop’s View. Lo enmarca un bosque frondoso y cubierto de musgo a la orilla de la carretera, y a menudo un velo de niebla que se cierne sobre el valle. Ofrece una vista frontal y muy directa del curso superior del valle de Hollyford y las imponentes paredes del Monte Darren. Vimos un Kea, un loro alpino que suelen patrullar las barandillas y los techos de los coches, son bastantes listos y hábiles robando comida.
Un kilómetro más adelante un cartel informativo indica que hemos llegado al Hollyford Valley Lookout. El mirador está elevado directamente sobre el borde del precipicio, consiste en una plataforma o pasarela de madera elevada sobre el margen de la ladera, delimitada por una balaustrada de protección resistente para evitar caídas, ofreciendo una perspectiva un poco más abierta. Contemplamos un amplio valle en forma de U esculpido por hielo milenario, con escarpadas montañas que se elevan abruptamente a ambos lados y el cauce del río Hollyford.
Las Cascadas de Falls Creek

Las Cascadas de Falls Creek son un potente salto de agua alpino situado aproximadamente en el kilómetro 92 de la carretera SH94, poco después de pasar el mirador de Hollyford Valley.



La cascada cae por una garganta rocosa estrecha y pasa directamente por debajo del puente de la carretera SH94 por el que circulas. No requiere ninguna caminata; se ve y se siente desde el propio vehículo o desde el margen de la calzada. El salto principal está encajonado en una hendidura vertical de granito gris, tapizada de musgos, helechos de montaña y pequeñas hayas que logran crecer en las paredes casi verticales. La caída del agua entre las rocas de granito crea una fina brisa de agua, spray que a menudo llega hasta el puente.


Al mirar en dirección opuesta a la cascada, el arroyo desemboca directamente en el río Hollyford, ofreciendo una vista abierta hacia el espeso bosque nativo del fondo del valle de Hollyford. El aire en este punto es perceptiblemente más frío. Las paredes de la cordillera Darren dominan el cielo por encima de la garganta, anticipando la llegada a la zona de alta montaña.

Hasta aquí llegamos en el recorrido del primer día, al km 92 de los 120 km totales hasta el final de la carretera State Highway 94 que se encuentra en la orilla de Milford Sound, exactamente en la terminal de ferrys y zona de embarque y comienzo del fiordo. Como se aprecia en las imágenes la lluvia fue casi constante y la tarde comenzaba a caer así que decidimos regresar a Te Anan y prepararnos para el siguiente día.
Milford Sound

Decidimos ir directamente hasta el final de SH94 con la ilusión de realizar un crucero por el fiordo y luego de regreso ver los puntos más interesantes que no pudimos ver el día anterior.

Llegamos sobre las 11 de la mañana y la afluencia era brutal. Luego leímos que la mejor hora es entre las 8:45 y 10:00 am. Desde Te Anan se tarda unas 2 h y 30 min, pero hay que contar con el semáforo del túnel Homer que se demora 20 min. Además de las condiciones climatológicas, lluvia y niebla en la carretera. En cualquier caso la mayoría de los parkings cercanos son de pago pero también estaban llenos. Realmente fue un caos el intentar encontrar un lugar donde dejar el coche. Finalmente conseguimos un free parking a 22 min caminando hasta la estación de ferry.
La bahía, de cientos de metros de profundidad, está rodeada de acantilados de granito de más de 1.200 m y presenta una capa permanente de agua dulce teñida por taninos que flotan sobre el agua de mar, creando reflejos nítidos en días calmados. Destacan Mitre Peak de 1.692 m en el centro, Lady Bowen Falls, de 162 m en el margen derecho, las formaciones rocosas The Elephant y The Lion en los bordes de la bahía y un bosque lluvioso cargado de musgos, helechos y hayas del sur que cubre las laderas.



Todos los barcos salen de la misma Milford Sound Visitor Terminal. Aquí se encuentran los stands de los mayores operadores: RealNZ, Southern Discoveries, Pure Milford y Cruise Milford. El precio del tour era de 179 NZD2026 (= 105€) y teníamos que esperar hasta las 14:30 h porque todos los barcos estaban llenos. El tour dura aproximadamente 2 h. Durante este tiempo, la embarcación recorre la totalidad del fiordo, unos 16 km. Navega desde la terminal hacia la desembocadura en el Mar de Tasmania y regresa. En el trayecto se pasa al pie de paredes verticales, bajo cascadas como Stirling Falls o Bowen Falls, y cerca de rocas donde suelen descansar leones marinos.

Fuera de la terminal hay un pequeño salto de agua el Chasm Stream / Bowen River outflow, es una chorrera o caída de agua, un arroyo muy rocoso que desciende de la ladera adyacente y desemboca directamente en la orilla de la bahía. Pasa por debajo de una pequeña pasarela de madera por la que caminan los visitantes.





Desde la terminal se ve claramente la Cascada Lady Bowen Falls, a escasos cientos de metros al otro lado de la pequeña bahía. Con sus 162 m de altura, es la cascada más alta y potente de todo el fiordo que fluye de forma permanente. Su estruendo se escucha directamente desde los pantalanes de embarque de la terminal.














Íbamos a perder la mayor parte del día en el interior del barco, con mal tiempo, el cielo encapotado y oscuro porque estaba lloviendo. Así que decidimos no hacer el tour y recorrer el lugar. La zona costera está acondicionada con el Milford Foreshore Walk, un sendero llano y accesible (un bucle de unos 30-45 minutos) que recorre la playa de grava y el bosque de hayas bordeando la orilla. Hay que tener cuidado con los Keas porque pueden ser muy agresivos. Lo contrario que los Wekas que corretean por la zona libremente.

Frente a la bahía se eleva el impresionante Mitre Peak, una imponente montaña piramidal que se alza casi verticalmente desde la orilla hasta los 1.692 m sobre el nivel del mar. Desde el borde del agua se puede contemplar toda su escala reflejada en la bahía en días despejados o rodeada de bruma en días lluviosos como fue nuestro caso.
Tūtoko Valley y el Puente

Regresamos en dirección Te Anan, parando en cada uno de los puntos de mayor interés que no habíamos visto el día anterior y a pocos kilómetros de la bahía de Mildford Sounds nos detenemos en el cartel que indica Tutoko Valley. Es un valle colgante remoto y espectacular que se extiende desde el Monte Tūtoko hacia el Valle de Cleddau por el que asciende la carretera. Es conocido por su terreno alpino extremadamente accidentado y su acceso desafiante.
Pero obviamente nosotros no íbamos a transitar por el valle sino a disfrutar del paisaje que se vislumbra desde el Puente del Río Tūtoko. Desde el puente vemos un caudaloso arroyo de montaña de color turquesa, que fluye desde la distancia hacia el primer plano. El valle que se estrecha a medida que retrocede, formando un pasillo natural de paredes increíblemente escarpadas de granito gris y bosque nativo exuberante. El bramido del agua es ensordecedor. Al final del valle, el inmenso y majestuoso Monte Tūtoko se alza sobre el horizonte. Es una montaña de granito que muestra múltiples glaciares colgantes y picos afilados cubiertos de nieve perpetua, bajo un cielo con una mezcla dramática de nubes.
The Chasm, El Desfiladero

El aparcamiento está bien señalizado en la Milford Road (SH94), aproximadamente a medio camino entre el punto anterior y el túnel Homer. The Chasm se traduce como el Desfiladero o la Garganta. Es una espectacular formación geológica donde el río Cleddau, alimentado por las altas precipitaciones de la región y el deshielo de las montañas Darran, se abre paso a la fuerza a través de un cañón de roca increíblemente estrecho y profundo.
Es un trayecto de 400 m (i/v) en el que se tarda unos 20 min en hacer el recorrido completo. El sendero comienza en el aparcamiento y te adentra inmediatamente en un exuberante bosque nativo. Caminamos rodeados de helechos arborescentes gigantes, musgos, líquenes y árboles antiguos cubiertos de vegetación epífita. El ambiente es húmedo y verde vibrante.






A medida que avanzas por el sendero bien definido, el sonido sutil del bosque es reemplazado gradualmente por un estruendo creciente del río Cleddau anunciando su presencia. Al final del sendero, llegarás a una serie de robustos puentes y pasarelas de madera y metal con barandillas de seguridad que se extienden sobre el abismo. En febrero de 2020, una tormenta masiva causó daños significativos a la infraestructura de The Chasm, destruyendo dos puentes de observación. Actualmente, el sendero está abierto pero solo se puede ver The Chasm desde puntos de observación seguros, y no se pueden cruzar los puentes originales. Así y todo la experiencia es brutal.
El Túnel Homer

El túnel es un pasaje de 1,27 km horadado directamente en la pared de granito del Monte Moir, siendo la única vía de acceso terrestre que conecta el valle de Hollyford con el valle de Cleddau para llegar a Milford Sound.
Al ser de un solo carril, la circulación se regula con semáforos en ambas entradas en bloques alternos de 15 a 20 min. Mantiene las paredes de roca desnuda e irregular tal como se picaron en la montaña, con filtraciones constantes de agua que gotean sobre la calzada e iluminación tenue. Los trabajadores abrieron la cavidad a mano con picos, palas y dinamita en condiciones climáticas muy duras en 1935, tras trágicas avalanchas que cobraron vidas humanas y el parón por la II GM; se inauguró en 1954.








Mientras esperamos a que cambie el semáforo nos rodea un paisaje glacial dominado por el encajonado valle del río Cleddau y el sinuoso ascenso por carretera conocido como The Zig Zag. A ambos lados se alzan las imponentes paredes verticales de granito de las montañas Darran, donde la roca desnuda alterna con parches de densa selva de hayas del sur y, especialmente en días lluviosos, se ve surcada por decenas de cascadas temporales que caen en picado miles de metros hacia el fondo del cañón.



Al salir al lado del Valle de Hollyford, la densa selva encajonada del lado de Milford da paso de inmediato a un anfiteatro alpino abierto, luminoso y de alta montaña, mostrando un circo glaciar de granito desnudo, matorrales bajos y pastos alpinos. La carretera abandona las cerradas curvas en eses entre paredes verticales y se abre a la inmensidad de un clásico valle glaciar en forma de «U». La sensación de encajonamiento desaparece y se recupera la vista panorámica a larga distancia.
Monkey Creek

Después de atravesar el Valle Gertrude, un valle alpino que tiene una de las rutas de senderismo de montaña más exigentes del parque, paramos en Monkey Creek. Un arroyo de montaña de aguas glaciares tan cristalinas que se pueden beber directamente de la mano.







El arroyo fue bautizado a finales del siglo XIX por William H. Homer, el explorador que descubrió el paso de montaña y dio nombre al túnel, quien nombró este rincón en honor a su perro de compañía, que se llamaba Monkey. Vemos una gran explanada abierta de pastos bajos, tussock, flanqueada por las imponentes paredes de granito de la cordillera Darran y el valle superior de Hollyford, por el que circula un arroyo cristalino alimentado por el deshielo de las cumbres. Mirando hacia las alturas del valle se divisan las lenguas de nieve perpetua y pequeñas cascadas alimentadas por el hielo de las cumbres

Esta fue nuestra última parada antes de poner rumbo a nuestro alojamiento en Te Anan. Disfrutamos mucho del trayecto de regreso con las vistas impresionantes de los valles encajonados entre espectaculares montañas de granito por las que resbalan innumerables torrentes, fruto de las continuas lluvias. Pero la aventura no se detiene aquí, seguiremos narrando este fantástico viaje en la próximas entregas, permanezcan atentos.






























16/09/2026 at 19:42
Apabullantemente bella la naturaleza en esta zona de Nueva Zelanda del Sur!
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