Abril 2025
Continuamos nuestro roadtrip por la isla de Kyushu. En nuestra última entrega, nos habíamos quedado cruzando el Mar de Ariake, llegando a la terminal Nagasu Port Terminal en la ciudad de Nagasu. Prepárate para un viaje por paisajes volcánicos que han creado innumerables fuentes termales, donde las aguas emergen de las entrañas de la tierra, brindando un refugio de calma y bienestar. Este entorno único se complementa con un clima subtropical templado que favorece la exuberancia de la vegetación, creando un paisaje inolvidable.

En los siguientes días visitaríamos la Prefectura de Kumamoto (2 d), hogar del majestuoso Castillo de Kumamoto y del Monte Aso. La Prefectura de Miyazaki (1 d), famosa por sus mitos de la creación de Japón, con la Garganta de Takachiho y el Santuario Amanoiwato Nishi Hongu. Por último, la Prefectura de Ōita (2 d), el paraíso de los onsen en Beppu y Yufuin.
Prefectura de Kumamoto
Castillo de Kumamoto

El castillo se encuentra en el centro de la ciudad de Kumamoto, que es la capital de la Prefectura de Kumamoto, famosa por su potente combinación de naturaleza volcánica, tierras agrícolas fértiles y una rica historia samurái. Fue construido por el famoso daimyō y estratega militar Katō Kiyomasa y terminado alrededor del año 1607. El castillo fue diseñado con una visión estratégica en la defensa. Es famoso por sus imponentes muros de piedra curvos conocidos como musha-gaeshi, literalmente, rechaza-guerreros. La entrada al castillo es de 800 JPY2025.



En abril del año 2016, una serie de fuertes terremotos azotaron la Prefectura de Kumamoto, y el castillo sufrió daños masivos. Casi un tercio de las estructuras y el 10% de los famosos muros de piedra se derrumbaron. Las tejas y los elementos ornamentales cayeron de los tejados. La reparación total del castillo es un proyecto monumental que se espera que tarde varias décadas en completarse.
Antes de cruzar el foso y entrar al castillo, te recibe la Estatua de Kato Kiyomasa. La visita, dadas las obras de reparación, se realiza por una pasarela temporal que permite caminar a través de una zona de los terrenos y observar de cerca los daños causados por el terremoto y el meticuloso y masivo proceso de reconstrucción de los muros de piedra. Las obras de restauración de la Torre del Homenaje, Tenshukaku, se completaron relativamente rápido, y su interior, que alberga un museo, ha sido reabierto al público.
El Santuario Katō

Dentro de los terrenos del castillo se encuentra el Santuario Kato o Katō-jinja. El santuario está dedicado a Katō Kiyomasa, el famoso daimyō y estratega militar que construyó el Castillo de Kumamoto a principios del s. XVII. En el Santuario Katō, la gente reza a Kiyomasa, quien es venerado como un kami, deidad de éxito militar, protección contra el mal y prosperidad en los negocios.






Por todo el santuario vemos muñecos o estatuas del daimyō que lo muestran en su atuendo de guerrero, a menudo llevando su distintivo casco con cuernos, kazari kabuto. También encontramos tablillas votivas Ema que suelen presentar imágenes de Katō Kiyomasa, el Castillo de Kumamoto o el emblema de su clan. La ubicación del santuario proporciona las mejores vistas de las torres principales, Tenshukaku del castillo.
El Sakura-no-baba Jōsa-en

Se encuentra al pie de la colina del Castillo de Kumamoto. El complejo recrea la atmósfera de un pueblo al pie de un castillo japonés tradicional de la era Edo, pero con comodidades modernas.



Su objetivo principal es ofrecer historia, comida y recuerdos en un solo lugar. El área está llena de pequeños restaurantes y puestos de comida que venden las famosas especialidades de Kumamoto y Kyūshū. A menudo, tienen actuaciones teatrales o pantallas interactivas para hacer la historia más atractiva para todas las edades.
El Santuario Inari del Castillo de Kumamoto

El santuario se encuentra en los terrenos exteriores del Castillo de Kumamoto, cerca de la entrada principal o en la base de la colina del castillo. Se cree que el santuario fue establecido por el propio Katō Kiyomasa cuando construyó el Castillo de Kumamoto. Kiyomasa era conocido por su devoción a Inari y supuestamente consagró al kami Inari como protector espiritual de la fortaleza.









Inari Ōkami, es la deidad sintoísta de la agricultura, el arroz, la fertilidad y, crucialmente en este contexto, la prosperidad en los negocios, shōbai hanjō, y la buena fortuna. El santuario es famoso por su hilera de puertas torii rojas de tamaño pequeño o mediano que conducen al salón principal. Aunque no es tan grande como Fushimi Inari, este túnel de puertas de donantes crea un ambiente espiritual distintivo. Además, encontrarás estatuas de zorros, Kitsune, con baberos rojos alrededor del recinto, ya que son los mensajeros de Inari.
Los Jardines Suizenji

Fueron un lugar de descanso y meditación creado en el siglo XVII por la poderosa familia feudal Hosokawa, señores del dominio de Higo, antiguo nombre de Kumamoto. Entrada de pago, 400 JPY2025.
Es un jardín de paseo, kaiyū-shiki teien, diseñado para que el visitante siga un sendero alrededor de un estanque central en el que nadan numerosas carpas koi de colores brillantes y disfrute de vistas panorámicas que cambian constantemente. El elemento más famoso de esta recreación es el montículo artificial cónico que simboliza el majestuoso Monte Fuji.

Ubicado dentro del recinto del jardín, se alza el Santuario Izumi que honra a los miembros del clan Hosokawa. Encontrarás puertas torii rojas que añaden un toque pintoresco al paisaje.
Shimotori Arcade



Es una larga calle peatonal completamente cubierta por un techo transparente que ofrece una mezcla muy diversa de negocios, desde grandes cadenas de tiendas de ropa, artículos de belleza y electrónica.






Además, la zona es famosa por ser el mejor lugar para probar la gastronomía de Kumamoto. No dejes de entrar en algún restaurante o izakaya para probar las especialidades locales más famosas de la ciudad, como, por ejemplo, la carne de caballo, la carne de Higo, una carne de wagyu típica de la zona, o el karashi renkon, una raíz de loto frita y rellena de mostaza japonesa.
Monte Aso

El Monte Aso está ubicado en la Prefectura de Kumamoto, en el centro de la isla de Kyūshū. Es un lugar de gran belleza escénica y con una actividad geológica dramática. El monte no es un solo pico, sino un vasto complejo volcánico que se asienta dentro de una de las calderas volcánicas más grandes del mundo. La caldera tiene una circunferencia de aproximadamente 120 a 128 km.

Lo primero que vemos al llegar a la zona es el Komezuka, un volcán parásito de forma perfectamente cónica y cubierto de hierba. Aunque no se puede escalar para preservar su forma, es un símbolo muy fotogénico del paisaje de Aso.







Hacemos otra parada en la Meseta Kusasenri, una vasta pradera en la base del Monte Eboshi. Tiene un estanque pintoresco y vistas impresionantes de la caldera y los picos. Dentro de la caldera se levantan cinco conos volcánicos principales, conocidos colectivamente como los Cinco Picos de Aso, Aso Gogaku; Mt. Naka-dake, el único volcán activo actualmente, Mt. Taka, el más alto con 1.592 m, Mt. Neko, Mt. Eboshi y Mt. Kishima.
El pico más famoso y visitado es el Monte Naka-dake, que es el volcán activo más grande de Japón y uno de los pocos en el mundo que los turistas pueden observar de cerca, cuando las condiciones lo permiten. Se puede conducir hasta el área del cráter donde hay un parking, 1.000 JPY2025 por coche (i/v). El acceso al cráter depende de las condiciones volcánicas y meteorológicas. Las autoridades japonesas monitorizan constantemente la actividad del volcán, y cuando los niveles de gases volcánicos son elevados o existe riesgo de actividad peligrosa, el acceso se restringe por seguridad. En el área cercana al cráter, vemos pequeños refugios de hormigón. Están diseñados para que los visitantes se protejan rápidamente en caso de una erupción repentina o la liberación de gases tóxicos.
El cráter a menudo contiene un lago ácido de un llamativo color verde lima o turquesa que desprende continuamente humo y gases volcánicos. Los alrededores del cráter son un paisaje árido y rocoso, de aspecto lunar, dominado por ceniza y lava volcánica, con muy poca vegetación debido a la constante actividad y los gases. Hay áreas designadas donde, cuando el acceso está abierto, los visitantes pueden acercarse al borde para mirar el cráter.
Las Aguas Termales en el Monte Aso
La actividad geotérmica significa que el área de Aso está salpicada de excelentes aguas termales, onsen. Nosotros nos acercamos a un pequeño pueblo a poca distancia del Monte Aso, Kurokawa Onsen, ubicado en un estrecho valle boscoso, atravesado por un pequeño río. Hay varios baños termales en el pueblo y en sus alrededores, incluso al aire libre con preciosas vistas panorámicas. Lamentamos mucho no haber pasado una noche en algunos de los ryokan, aunque disfrutamos de un baño relajante en las aguas sulfurosas en un rotenburo, un onsen al aire libre al borde de un arroyo entre el frondoso bosque.
Kamishikimi Kumanoimasu Shrine

Una joya oculta en el corazón de un bosque de cipreses y cedros en Takamori, un pequeño pueblo en la base exterior del Monte Aso de la Prefectura de Kumamoto. Aunque los orígenes exactos son desconocidos, se cree que el santuario ha ofrecido servicios rituales desde el s. XIV. El edificio actual fue reconstruido en el año 1722. Entrada gratuita.
La experiencia comienza con una larga y empinada escalinata de piedra (aproximadamente 270 escalones) que asciende a través del denso bosque. El camino está flanqueado por cerca de 100 faroles de piedra, tōrō cubiertos de musgo. La combinación del musgo, las viejas piedras y la densa copa de los árboles que bloquea la luz crea una atmósfera de silencio, penumbra y solemnidad que es verdaderamente mágica.



En el Santuario principal es notable por su sencillez y su profunda integración con el bosque. La estructura es principalmente de madera sin lacar, el techo puede ser de paja gruesa o de madera oscura, lo que ayuda a que se funda con el fondo del bosque. Está dedicado a los dioses creadores de Japón: Izanagi-no-Mikoto e Izanami-no-Mikoto. Debido a esta consagración a la pareja fundadora, el santuario es conocido por atraer la buena suerte en el matrimonio.




Después de pasar el salón principal, un camino continúa subiendo la colina hasta la gran roca sagrada. Es una enorme piedra llamada Ugeto-iwa, el Gran Agujero de la Roca. La roca tiene un agujero espectacular de unos 10 m de diámetro que la atraviesa completamente. La leyenda local dice que el agujero fue creado cuando un demonio escapó de la roca dándole una patada. La roca se ha convertido en un poderoso punto de poder y un símbolo local que representa la idea de superar cualquier dificultad.
Prefectura Miyazaki
Santuario Amano Iwato

Es un santuario sintoísta ubicado en Takachiho, prefectura de Miyazaki. Está dedicado a la diosa del Sol y del Universo, Amaterasu, y se encuentra sobre el desfiladero que contiene la Ama-no-Iwato, la cueva donde, según la leyenda japonesa, la diosa se escondió tras la batalla con su hermano, sumiendo al mundo en la oscuridad hasta que fue atraída por el espíritu de alegría de Ame-no-Uzume, deidad del amanecer y la danza.










El Santuario Amano Iwato se construyó cerca de la cueva donde se dice que Amaterasu se refugió. Los edificios principales del santuario se encuentran al otro lado del río Iwato, frente a la cueva, a la que está estrictamente prohibido entrar o acercarse. Se considera tan sagrada que no se permite la entrada a nadie. El Nishi Hongū es, por lo tanto, el edificio principal donde se realizan las oraciones y se llevan a cabo las ofrendas y ceremonias. También se encuentran aquí la oficina del santuario, Shamusho, para la venta de amuletos y recepción.
A un corto paseo del Santuario Amano Iwato hay un sendero que baja hasta el río Iwato. Caminamos a través de un bosque frondoso y sombreado, acompañados por el sonido del curso del río. La vegetación es exuberante y, tras cruzar un pequeño puente, vemos pequeños montones de piedras apiladas a lo largo del río por antiguos visitantes para marcar su peregrinación.
Finalmente, el sendero conduce a un sencillo santuario dentro de una cueva conocida como Amano Yasukawara. Se dice que esta es la cueva donde se reunió el panteón de Takamagahara, unos 8 millones de dioses y diosas para discutir su estrategia para sacar a Amaterasu de su escondite. Todo está cubierto por montones de piedras que van dejando los peregrinos hasta donde alcanza la vista.
La Garganta de Takachiho

Se encuentra en la parte norte de la Prefectura de Miyazaki, en el pequeño pueblo de montaña de Takachiho. La garganta se formó a lo largo de eones por la erosión del río Gokase a través de capas de lava basáltica que se depositaron durante las erupciones volcánicas del Monte Aso hace unos 90000 a 120000 años. El resultado es un desfiladero en forma de «V» con muros de acantilados basálticos casi verticales, que alcanzan alturas de hasta 100 m en algunos puntos, mostrando formaciones rocosas prismáticas fascinantes. Se cree que Takachiho es el lugar donde Ninigi-no-Mikoto, nieto de la diosa del Sol Amaterasu, descendió a la Tierra desde los cielos, marcando el comienzo del linaje imperial japonés.
Un sendero recorre el borde superior de la garganta, ofreciendo vistas espectaculares de los acantilados, la cascada y el río de un azul turquesa que serpentea por el fondo. El sendero comienza cerca de la entrada principal de la garganta y las tiendas de recuerdos, en el área donde se encuentran los tres puentes, cada uno de una época diferente, y el acuario de agua dulce. El recorrido más famoso y accesible tiene una longitud de aproximadamente 1 km, aunque la garganta mide unos 7 km. Quedamos impresionados por los ciclópeos muros de roca, formados por columnas prismáticas, algunos alcanzando los 70 m de altura. Vemos también la roca sagrada de Onihashi, atada con cuerdas sagradas, shimenawa.

A mitad de camino a lo largo del desfiladero se encuentra la cascada de Manai o Minainotaki, es la joya de la corona de la garganta, con sus más de 17 m de altura de caída libre sobre el río Gokase, con un telón de fondo de densa vegetación y los espectaculares acantilados de basalto. Dicen que el mejor lugar para verla es desde los botes de remos que maniobran en el canal de la garganta, de 3 m de ancho, en su punto más estrecho. Pero desde arriba también hay unas vistas espectaculares.







El sendero termina en una zona recreativa y de descanso en el extremo sur del cañón. Lo más destacable es el Estanque Onokoro, donde nadan peces koi de colores brillantes y esturiones de gran tamaño. En el centro hay una pequeña isla con un pequeño santuario. La leyenda local dice que el lugar donde se encuentra el estanque es el sitio donde los dioses creadores, Izanagi y Izanami, celebraron su ceremonia de matrimonio; por eso hay un montón de tablillas votivas, ema, y elementos con forma de corazón, inome, que se cuelgan.

En un lado del estanque vimos algo que nos resultó muy curioso: un restaurante donde se comen los Nagashi Sōmen. Los fideos sōmen son fideos de trigo muy finos que son liberados en un canal de bambú, take-dō, y se deslizan rápidamente usando agua de manantial. Los comensales se sientan al lado del canal y deben atrapar los fideos con sus palillos antes de que se deslicen. Luego, los sumerges en una salsa ligera a base de mentsuyu, una salsa de soja y caldo de pescado, y los comes de inmediato.
Santuario de Takachiho

El santuario está dedicado a nueve deidades y es considerado el centro de los mitos del descenso celestial, Tenson Kōrin, donde los dioses descendieron a la Tierra para fundar el linaje imperial japonés. Es un santuario antiguo con una historia que se remonta a unos 1900 años. Su estructura principal actual data del año 1778. Aunque el Amano Iwato se enfoca en el mito de la cueva, el Santuario de Takachiho es el lugar donde se adora a los descendientes de Amaterasu y a otras deidades. Históricamente, solía ser el santuario principal de toda la región de Takachiho.


El santuario está situado en un bosque tranquilo de viejos cedros centenarios y gigantescos, sugi, lo que le da una atmósfera serena. Un punto destacado es un par de cedros gigantescos con los troncos entrelazados. Son conocidos como el Cedro Matrimonial, Meoto Sugi. Se dice que si una pareja da tres vueltas alrededor de los árboles tomados de la mano, recibirá buena suerte y armonía en el matrimonio.









El salón principal, Honden, y el salón de culto Haiden son estructuras de madera con un diseño simple pero elegante, que se integran bien con el entorno boscoso. El santuario alberga presentaciones nocturnas de la Danza Kagura de Takachiho, una danza ritual sintoísta, durante todo el año. Originalmente, esta danza se realizaba solo en invierno para agradecer una buena cosecha y pedir otra. Es una representación de las escenas míticas de la antigüedad, incluyendo la danza que se realizó para sacar a la diosa Amaterasu de la Cueva Amano Iwato.
Prefectura de Oita
Los Budas de Piedra de Usuki

Se sitúan en la ciudad de Usuki en la Prefectura Ōita en el noreste de la isla de Kyūshū. Los Budas de Piedra de Usuki tienen la distinción única de ser el primer grupo de esculturas de piedra designadas como Tesoro Nacional de Japón en el nivel más alto de protección legal. Fueron tallados directamente en los acantilados de toba volcánica durante los períodos Heian tardío y Kamakura, siglos XI al XIII. Las tallas son de tamaño natural o más grandes, agrupadas en cuatro complejos separados a lo largo de los acantilados, y suman un total de 61 figuras budistas. La entrada es de pago, 550 JPY2025.
Los Budas de Piedra se encuentran en un valle tranquilo y ligeramente boscoso, lejos del centro urbano de la ciudad de Usuki. La zona está rodeada de bosques bajos y, en las tierras planas, se extienden campos agrícolas y pequeños arroyos. Las esculturas no están todas juntas, sino que están divididas en cuatro complejos principales: Hoki-go 1 y 2, Sanna-go, Furuzono-go, espaciados a lo largo de un camino peatonal. La mayoría de los grupos están cubiertos por modernas estructuras de madera o tejados que se construyeron para proteger las tallas de la erosión. Un sendero pavimentado nos guía a través de los cuatro grupos.
El Conjunto Hoki, 2 Grupo
Después de pasar por la taquilla, el sendero te lleva al Segundo Grupo de Budas de Piedra Hoki. Las estatuas se tallaron en una curva cóncava del acantilado. Aquí encontramos dos galerías: la primera galería, la más grande, contiene una trinidad de Amida Nyorai o Buda celestial y sus compañeros Kannon y Seishi Bosatsu. En la segunda galería, encontrará 9 Amitabhas más pequeños. Se cree que se crearon a principios del período Kamakura, aproximadamente en el s. XIII.
El Conjunto Hoki, 1 Grupo
Continuamos por el sendero que nos lleva hasta el Primer Grupo de Budas de Piedra Hoki, también conocido como Estatuas de Piedra Dogasaku. Aquí hay cuatro galerías de los últimos años del período Heian, alrededor del s. XII. En la primera y segunda vemos una trinidad de Budas Nyorai, con rostros bien formados y hombros anchos magistralmente tallados. En la tercera, en el centro, un Dainichi Nyorai flanqueado por Shaka Nyorai y Amida Nyorai. En la última, un grupo de esculturas que representan el juicio del infierno, ocupando el centro el Jizo Bosatsu, el bodhisattva de la tierra y de todos los atrapados en el infierno, el guardián de las almas de los niños que han muerto, los fetos abortados, los viajeros y los niños en general. En todas las esculturas quedan restos de la pintura original.
La Pagoda Nakao Gorintō





En un desvío del sendero, un cartel indica que hay una estupa de cinco niveles llamada Gorinto. Ascendemos a través de un frondoso bosque de bambú y robles por un camino empinado hasta llegar al monumento funerario. Las partes de la torre son difíciles de distinguir en este punto, pero antiguamente eran un cuadrado, un círculo, un triángulo, una media luna y la flor de loto que representaban la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter, así como el camino del aprendizaje. Data del período Kamakura.
El Conjunto Sannosan o Sanna-go

Este grupo es el tercero en el recorrido y se caracteriza por ser uno de los grupos más pequeños con figuras de Buda sentadas. La imagen central es un Buda Amida Nyorai, el Buda de la Luz Infinita, que preside el Paraíso Occidental. Esta figura se distingue por su gesto de meditación, mudra. Las cabezas de las figuras están bien conservadas y el estilo es típico del Período Kamakura.
Grupo de Budas de Piedra Furuzono




Este es el cuarto y último grupo en el recorrido principal. Este es el grupo más dañado por la erosión y la intemperie. Aquí hay seis bodhisattvas y devas flanqueando a ambos lados del
Dainichi Nyorai o Buda Cósmico, el que tiene en sus manos el mudra de la iluminación suprema. Sus grandes orejas y boca pequeña simbolizan la compasión y la discreción.
La Pagoda de 9 pisos y el Bosque de Bambú Kinmei Moso


Cerca de los Budas de piedra en medio de unos terrenos rurales y agrícolas se eleva esta Pagoda de piedra de nueve pisos que quizás formaba parte del Templo Enmanji, ya desaparecido. Construida en toba volcánica en el año 1267 durante el período Kamakura, mide 6 m de altura y tiene nueve niveles, con una base cuadrada, y en cada uno de sus cuatro lados está tallado un buda en el entramado: Yakushi al este, Shakyamuni al sur, Amida al oeste y Maitreya al norte.





A pocos metros en un sendero estrecho, bien indicado por los carteles informativos, que asciende por la colina hasta el Bosque de Bambú Kinmei Moso. Este bosque no es famoso por su extensión, sino por un tipo de bambú extremadamente raro y misterioso que alberga. El bambú se llama Kinmei Moso, Phyllostachys pubescens f. bicolor, es una especie mutante del bambú Moso común. La característica distintiva y lo que lo hace tan valioso es su coloración. Sus tallos tienen segmentos que se alternan de forma inusual entre el verde brillante y el amarillo dorado. Debido a su rareza, el Kinmei Moso fue descubierto en una casa privada en el área de Notsu, Usuki, en el año 1970, y desde entonces, ha sido designado como una planta protegida por la Prefectura de Oita.
La antigua ciudad fortificada de Usuki

Ponemos rumbo a la ciudad portuaria de Usuki con una rica historia samurái y budista, lo que la convierte en una joya oculta de la Prefectura de Oita. El centro de Usuki fue una próspera ciudad fortificada durante el período Edo (1603-1868), dominada por el Clan Inaba.
Ruinas del Castillo de Usuki
El castillo ocupaba una posición estratégica sobre una pequeña isla artificial que dominaba la bahía y parecía flotar en ella. Del antiguo castillo, construido en el s. XVI por el señor Ōtomo Sōrin, señor feudal japonés, daimyō del clan Ōtomo, uno de los pocos que se convirtieron a la Iglesia católica. Hoy en día, solo quedan restos de los muros de piedra y algunas puertas. La zona se ha reconvertido en el Parque de Usuki, un excelente lugar para obtener vistas panorámicas de la ciudad y famoso por los cerezos en flor en primavera.
La Histórica Calle Nioza









La calle histórica Nioza en Usuki es un auténtico túnel en el tiempo. Sus callejones estrechos, casas de madera bien conservadas y pequeños templos te transportan al Japón tradicional, ese que solemos imaginar en películas y grabados antiguos. Caminar por esta calle no es solo un paseo, es sumergirse en la Historia de Japón, con rincones que aún mantienen la atmósfera del período Edo y una arquitectura japonesa que ha sobrevivido con dignidad al paso de los siglos. Las casas samurái, con sus características puertas deslizantes de papel de arroz, jardines interiores y techos de tejas tradicionales, crean un paisaje urbano que parece extraído de una pintura histórica.
Templo Hōunzan Daikyōji






La historia del templo Daikyōji se remonta al año 1548 cuando fue fundado por el monje Yuhan en una ermita ubicada en la isla de Ubugashima. La historia del templo está muy ligada a Ōtomo Sōrin, el poderoso señor feudal de la región en el s. XVI, conocido por ser un cristiano converso. El señor Sōrin buscó refugio con el monje Yuhan y, en agradecimiento, construyó un templo budista que fue nombrado Saihōji. Este templo es el predecesor del actual Daikyōji. El recinto es bastante amplio, y una vez que cruce la impresionante puerta de la montaña, le recibirá una vista única del Salón Kannon, la campana del templo y el salón principal, alineados uno junto al otro.
Templo Ryugenji




Ubicado en el distrito samurái, destaca por su gran Pagoda de Tres Pisos, que se alza sobre las calles cercanas. En su interior alberga una estatua del Príncipe Shotoku, una figura crucial en la difusión del budismo en Japón. Por eso, a la pagoda a menudo se la conoce como la Torre del Príncipe. El templo fue fundado en el año 1600 por Inaba Sadamichi, el primer señor del Dominio de Usuki, lo que subraya su importancia histórica y su fuerte conexión con la élite samurái local. Es un templo de la secta budista de la Tierra Pura.
Beppu y sus infiernos

Beppu se encuentra en la Prefectura de Oita en el noreste de la isla de Kyushu. Es una ciudad costera situada en la bahía de Beppu, frente al mar interior de Seto. Es conocida popularmente como la capital de los onsen, ya que posee el mayor volumen de agua caliente del mundo y el mayor número de onsen en el país. Contiene nueve puntos geotérmicos que son habitualmente llamados los nueve infiernos de Beppu.
Ruta por los Infiernos de Beppu, Jigoku Meguri

La ruta nos llevará por siete de los nueve estanques termales volcánicos que no son aptos para el baño debido a sus altísimas temperaturas, que pueden llegar hasta 98 ºC, pero que son un espectáculo visual impresionante. El ticket combinado de la ruta turística, Jigoku Meguri, se centra en los siete infiernos principales que exhiben las características más dramáticas y coloridas, y que están organizados de manera conveniente para el transporte público: 5 infiernos en el distrito de Kannawa y 2 infiernos en el distrito de Shibaseki.
Infiernos en el Distrito de Kannawa

Los cinco infiernos están muy cerca unos de otros y se pueden recorrer fácilmente a pie. El pase combinado, Jigoku Meguri Ticket, te da acceso a los siete infiernos por un precio fijo, lo que resulta mucho más económico que comprar entradas individuales. El precio es de 2400 JPY2025.
Umi Jigoku o Infierno del Mar

Suele ser la primera parada y el infierno más grande. Es famoso por su piscina de un llamativo color azul cobalto que recuerda al mar. El tono azul vibrante se debe a que el agua termal contiene una alta concentración de sulfato de hierro disuelto.





El agua brota a una temperatura de aproximadamente entre 98 °C y 99 °C, lo que la hace completamente inutilizable para el baño. Además, el estanque tiene una profundidad de 200 m.










Las aguas termales calientes han permitido crear un invernadero donde se cultivan plantas tropicales, como los grandes lirios acuáticos amazónicos, Victoria amazonica, que flotan en estanques. Se pueden comprar los Huevos del Infierno, hervidos al vapor del manantial. También hay un pequeño santuario sintoísta dedicado a Inari, el dios de la fertilidad, el arroz y los zorros.
Oniishi bozu Jigoku o Infierno del Monje de Cabeza Rasurada

La característica principal del Oniishi bozu Jigoku es su gran piscina de lodo gris que emerge a la superficie.
La razón de su nombre es que el lodo hirviente produce grandes burbujas que se elevan lentamente hasta la superficie. Cuando estas burbujas estallan y se desinflan, la forma que dejan se asemeja perfectamente a las cabezas rapadas de los monjes budistas, Bōzu.



El nombre Oniishi, Piedra del Demonio, hace referencia a una gran roca o piedra que se encuentra cerca del manantial y que, según la leyenda local, solía ser el lugar donde descansaba un demonio. Este lugar es conocido por tener un ashiyu, baño de pies muy limpio y agradable, alimentado por el mismo manantial, donde los visitantes pueden sentarse y relajarse.
Kamado Jigoku o Infierno del Caldero/ Horno

Este infierno es en realidad un complejo con varios tipos de manantiales y piscinas que varían en color y temperatura. Es el lugar ideal para probar los platos cocidos al vapor de las aguas termales, como los huevos o el pudding. En la entrada encontramos la estatua de un demonio rojo cocinero que te da la bienvenida.
El nombre Infierno del Caldero proviene de la leyenda de que el vapor de este manantial se utilizaba tradicionalmente para cocinar arroz para los dioses locales durante un festival. Alberga varios estanques pequeños, numerados del 1 al 6, que cambian de color, temperatura y composición. Las piscinas van desde un azul turquesa brillante, similar al Umi Jigoku, hasta estanques de lodo burbujeante gris o marrón rojizo.
Oniyama Jigoku o Infierno de la Montaña del Demonio

Famoso por usar el calor de sus aguas termales para criar cocodrilos, es sin duda el más exótico y salvaje de los siete infiernos. El nombre Oniyama, Montaña del Demonio, se deriva del Monte Oniyama, ubicado en las cercanías. El agua y el vapor que brotan del manantial principal alcanzan temperaturas de hasta 99 ºC. Este calor se canaliza para mantener la temperatura óptima en los estanques de los cocodrilos durante todo el año, creando un ambiente similar al de su hábitat tropical.



El Oniyama Jigoku es conocido popularmente como el Infierno del Cocodrilo porque ha estado criando cocodrilos utilizando el calor natural de las aguas termales desde el año 1924. El recinto alberga a más de 100 cocodrilos, incluyendo especies raras como el cocodrilo de agua salada. La visita consiste en observar a los cocodrilos descansando o, en algunos momentos del día, siendo alimentados.
Shiraike Jigoku o Infierno del Estanque Blanco

Este estanque contiene agua caliente que se vuelve de un color blanco lechoso y opaco debido a la alta concentración de calcio, arcilla y minerales. El agua que emerge del subsuelo es incolora y transparente. Sin embargo, cuando sale a la superficie y su temperatura y presión disminuyen, los minerales disueltos se precipitan y se solidifican, haciendo que el agua se vuelva opaca y adquiera ese característico tono blanco.







El Shiraike Jigoku es conocido por su ambiente pacífico y silencioso, a menudo realzado por un pequeño jardín japonés que lo rodea, creando una escena de tranquilidad que contrasta con el vapor y las burbujas de otros infiernos. Una característica única de Shiraike Jigoku es que utiliza el calor del manantial para mantener un pequeño acuario de peces tropicales. En el acuario se exhiben especies de peces que requieren altas temperaturas y que normalmente no se encuentran en Japón, utilizando la energía geotérmica para mantener el agua caliente de sus tanques.
Infiernos en el Distrito de Shibaseki

Estos dos infiernos están a cierta distancia del grupo principal de Kannawa, por lo que es necesario tomar el autobús local que te deja en la puerta del primer infierno o, si vas en coche como nosotros, hay parking gratuito.
Chinoike Jigoku o Infierno del Estanque de Sangre

Es el infierno más antiguo de Japón con una existencia documentada desde hace más de 1300 años. Es famoso por el intenso color rojo sangre de su lodo.





El color se debe a la presencia de óxido de hierro y óxido de magnesio disueltos en el agua caliente y en la arcilla que se asienta en el fondo. Estos minerales tiñen el lodo y el agua de manera espectacular. La arcilla roja extraída del fondo del estanque se ha utilizado históricamente para producir un ungüento tradicional japonés llamado Chinoike Kōyaku, Ungüento del Estanque de Sangre, que se utiliza para tratar enfermedades de la piel.
Tatsumaki Jigoku o Infierno del Géiser

Este es el último de los infiernos que se visitan, aunque realmente no es un estanque permanente, sino un fenómeno activo. Su nombre, que se traduce como Infierno del Geyser o del Infierno del Dragón Enroscado, hace referencia a la fuerza y la naturaleza turbulenta de la erupción.
Un poderoso géiser entra en erupción de forma regular, aproximadamente cada 30-40 min. Hay que revisar el horario de la última erupción al llegar para asegurarse de no tener que esperar demasiado tiempo antes de la siguiente. Sin ninguna obstrucción, se estima que el chorro de agua hirviendo podría alcanzar hasta los 20 m de altura. La duración de cada erupción es corta, alrededor de 6 a 10 min. Para proteger a los visitantes y a las estructuras circundantes, se ha colocado una cubierta de piedra sobre la boca del géiser. Esta cubierta restringe la altura de la erupción, pero aun así el agua y el vapor se disparan de manera espectacular y con mucha fuerza.
El ambiente rural de Yufuin

Yufuin se encuentra casi en el centro de la prefectura de Ōita, rodeada de altas montañas donde destaca el monte Yufu de dos picos, que sirve como telón de fondo para muchas vistas panorámicas.
El área urbana se concentra cerca de la llanura formada por el abanico aluvial del río Ōita que fluye por el centro de la ciudad. La zona es rural; se pueden observar muchos arrozales y casas de campo que conforman una parte considerable del pueblo.





La principal ruta turística se extiende desde la estación de Yufuin, si llegas en tren, hasta el Lago Kinrinko. Esta ruta comienza en la calle Ekimae-dori, frente a la estación, y tras cruzar el río, tomas la calle Yunotsubo Kaido, con edificios de arquitectura tradicional de finales del periodo Edo. Es una vía comercial llena de boutiques, tiendas de dulces y pasteles, tiendas de artesanía de Oita, museos temáticos pequeños y acogedores cafés. Es la zona con más ambiente del pueblo.




El pueblo floral de Yufuin es un pequeño complejo comercial diseñado para parecerse a un pintoresco pueblo de la campiña inglesa, Cotswolds. Está lleno de pequeñas casitas de cuento que albergan tiendas especializadas, cafeterías temáticas y espacios dedicados a personajes como Harry Potter, Alicia en el País de las Maravillas y los personajes de Studio Ghibli.

El otro punto de interés es el lago Kinrinko, un pequeño lago famoso por tener una fuente de agua caliente termal y otra de agua dulce. Las pasarelas de madera permiten rodear completamente el lago. Debido a que el agua del fondo es caliente, el lago Kinrinko a menudo emite vapor o niebla, especialmente durante las frías mañanas de otoño e invierno. Ver el lago envuelto en neblina mientras las carpas nadan es una vista mágica.



En uno de los extremos del lago Kinrinko, en sus orillas, se levanta el Santuario del Lago Kinrinko o Tenso Jinja, un lugar de culto sintoísta, Jinja. La característica más fotografiada y reconocida es su Torii flotante que se alza parcialmente sumergido en el agua del lago. El edificio del santuario en sí es una estructura pequeña y sencilla, ubicada discretamente en la orilla, cerca del agua, rodeada de grandes árboles y lámparas toro de piedra cubiertas de musgo.

Este ha sido nuestro road trip por la isla de Kyushu, y también nuestro viaje por Japón que estaba llegando a su fin. Regresaríamos al aeropuerto de Fukuoka, donde habíamos alquilado nuestro coche para continuar nuestro viaje por el Sudeste Asiático, primero por Corea del Sur y posteriormente por Taiwán. Seguramente volveremos a Japón porque es un país fascinante que todavía tiene mucho por mostrar.



















































































































































05/12/2025 at 20:26
que bonito!! No puedo esperar a leer la parte III. Que ganas de volver!!! 🙂
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06/12/2025 at 08:52
Precioso, Japón nunca decepciona! Volveremos sin duda!😍
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06/12/2025 at 12:00
Guauuuu qué maravilla de recorrido con impresionantes imágenes de naturaleza nipona y tanta cultura ancestral!!! Hay que ir a disfrutar de ese espectacular país oriental. 🇯🇵😍🫶
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