Abril 2025
Comenzamos esta andadura por la isla de Kyushu sin prisas, contagiados por la serenidad y tranquilidad de los japoneses, esa forma natural de observar la naturaleza con cierta parsimonia. Es la tercera isla más grande de Japón, y la más meridional de las cuatro islas principales, si excluimos el archipiélago de Okinawa. Considerada la cuna de la civilización japonesa debido a que su costa es la más cercana a la mayor parte de Asia, motivo por el cual Kyūshū ha sido la puerta de entrada de productos, viajeros y costumbres procedentes del resto del mundo, especialmente de China y Corea.

Nuestro road trip por la isla duró 7 días con salida y llegada en el aeropuerto de Fukuoka, donde alquilamos con la app de Tabirai, un coche con Nippon Rental Car. La región de Kyūshū se compone de siete prefecturas en la isla principal: Fukuoka, la ciudad más grande y moderna, centro económico y gastronómico. Saga, conocida por su tradición alfarera y el cultivo de ostras. Nagasaki, histórica puerta de entrada al comercio y solemne recuerdo del bombardeo atómico del año 1945. Kumamoto, hogar del majestuoso Castillo de Kumamoto y del Monte Aso. Oita, el paraíso de los onsen de Beppu y Yufuin. Miyazaki, famosa por sus mitos de la creación de Japón y por su atmósfera surfer. Kagoshima, al sur, conocida por el volcán Sakurajima y sus playas. Aunque esta última prefecturas no nos dio tiempo a visitarla.
1. Prefectura de Fukuoka
Fukuoka, la capital de la prefectura

La ciudad de Fukuoka la puedes leer en nuestro blog de viajes, Viaje con Nosotros a Japón: Fukuoka la Puerta de Entrada a Asia, donde describimos el día completo que pasamos recorriendo los imprescindibles de esta urbe. Aunque muchos viajeros la desdeñan, creo que tiene bastante que ofrecer y que deberían visitarla al menos un día y disfrutar una noche en Nakasu, sentado codo a codo en un Yatai, con gente local disfrutando de un plato de Hakata Ramen.
El Templo Nanzō-in

El templo se encuentra a 20 min en coche desde el aeropuerto, al este de las serenas montañas del distrito de Sasaguri. La razón principal para visitar el templo es la gigantesca estatua de un Buda Reclinado, Nehanzō, que representa a Buda en el momento de su muerte y entrada al Nirvana. El templo pertenece a la secta budista Shingon del Budismo Esotérico y la entrada es de pago, 300 JPY2025. El Nanzō-in fue fundado originalmente en el Monte Kōya y trasladado en el año 1886 durante la Restauración Meiji.









Pero antes de llegar al Buda reclinado hemos de pasar por un camino protegido por lámparas toro que asciende por la montaña entre un espeso bosque, con pequeños altares, salpicados por torrentes que bajan de la montaña salvados por pequeños puentes. A cualquier lugar que mires encontrarás estatuas, algunas cubiertas de musgo que te invitan a un camino de espiritualidad y paz.




En un claro se alza una estatua Fudō Myō-ō, una deidad budista japonesa, conocida como el Inmóvil, que representa la sabiduría y la protección, que se distingue por su aspecto fiero y amenazante. Justo detrás se encuentran las 500 estatuas de Buda, los Rakan, en sánscrito Arhat, que representan a los discípulos de Buda que han alcanzado la iluminación y están libres del ciclo de sufrimiento y renacimiento, aunque no han llegado a ser un Buda completo.





Al final llegamos al Santuario Principal, Hondo, un edificio tradicional de madera con un tejado grande y curvo y un diseño que se divide en el Gejin o Espacio Exterior, donde se encuentra el salón principal, abierto a los fieles para la oración y el ofrecimiento de incienso y el Naijin o Santuario Interior, que es el área más sagrada, reservada a los monjes, donde se encuentra la estatua principal o el objeto de veneración. Se cuenta que el abad principal del templo tenía la costumbre de colocar sus boletos de lotería junto a una estatua de Daikoku-ten o Daikoku, el dios budista-sintoísta de la riqueza, la prosperidad y la buena cosecha, uno de los Siete Dioses de la Suerte, Shichifukujin. La leyenda se hizo famosa porque el abad ganó la lotería varias veces a lo largo de los años después de realizar este ritual.

Continuamos por el camino que conduce al Buda y encontramos una bifurcación que lleva a un Santuario Inari, en lo alto de la colina, marcado por las puertas torii, dedicado a Inari Ōkami, el kami sintoísta de los zorros, la fertilidad, el arroz, la agricultura, y, más recientemente, la prosperidad y el éxito empresarial.






Cruzamos un túnel que conecta con el camino al Buda gigante que está decorado con estatuas budistas y cientos de pequeños jizō, los guardianes de los niños. Es un paseo lleno de espiritualidad que merece hacerse con calma. No pasan desapercibidas las grullas de origami colgadas en cuerdas y guirnaldas, a menudo cerca de las estatuas o en lugares de oración. Son ofrendas hechas por los visitantes. Al igual que los tablones de deseos, Ema o las cuerdas anudadas Omikuji, las grullas representan los anhelos, plegarias y buenos deseos de los fieles.
Finalmente, en una gran esplanada al borde de la montaña, vemos la estatua de bronce reclinada más grande del mundo. Sus dimensiones son 41 m de longitud, 11 m de altura y pesa unas 300 tn. Su construcción terminó en el año 1995 y dentro de ella se guardan reliquias sagradas procedentes de Myanmar. Se puede caminar alrededor de la estatua y ver la planta de los pies del Buda, que están grabadas con importantes enseñanzas budistas en pan de oro.
El Santuario Dazaifu Tenmangu

Se encuentra hacia el sur a unos 40 min del templo anterior en la ciudad de Dazaifu, Prefectura de Fukuoka. Fue erigido sobre la tumba de Sugawara no Michizane, solo dos años después de su muerte en el año 903, como una forma de apaciguar su espíritu iracundo y deificarlo como Tenjin, el dios de la erudición. Aunque los salones que vemos hoy son una reconstrucción de 1591. La entrada es gratuita.


Generalmente se accede por la calle comercial Monzen-machi, donde venden los Umegae Mochi, un pastelito de arroz glutinoso asado, relleno de pasta dulce de frijol rojo, azuki. Al final de la calle comercial, cruzarás el primer gran Torii de piedra, lo que marca tu entrada oficial a los terrenos sagrados.





El camino nos lleva a través de un hermoso estanque ornamental y a cruzar tres puentes, Taiko-bashi, de madera y piedra, cada uno con un significado simbólico. El primer puente es plano y representa el pasado. El segundo puente es arqueado y representa el presente, la dificultad de vivir, y el tercer puente, nuevamente plano, representa el futuro. La idea es cruzar los puentes para purificar mente y cuerpo antes de acercarte al santuario principal. El estanque está rodeado de ciruelos y, a menudo, verás carpas nadando y tortugas tomando el sol.



A continuación nos encontramos con Rōmon, una imponente puerta de dos pisos, a menudo pintada de rojo bermellón. Esta es la puerta final que da acceso al patio principal. Antes de entrar, vemos estatuas de toros de bronce o piedra, llamados Shingyū. El toro es el mensajero de Tenjin. Es tradición frotar la cabeza del toro para recibir sabiduría, por lo que suelen estar pulidas por el roce.




En el patio principal, el edificio más importante es el Honden. Durante nuestra visita, había un salón temporal que tiene el concepto de un bosque flotante donde está consagrado Tenjin. El original está en reparaciones. Aquí es donde la gente se acerca para orar, hacer ofrendas y pedir por el éxito académico. Justo a la derecha del Honden, vemos el famoso ciruelo que, según la leyenda, voló desde Kioto hasta Dazaifu por su devoción a Michizane. Durante nuestra visita, vimos a muchos estudiantes rezando, seguramente pidiéndole a la deidad buena fortuna en sus exámenes, jajaja.



Detrás del Honden, los terrenos del santuario se extienden en un área más boscosa y montañosa, rodeada de grandes y antiguos árboles de alcanfor que albergan santuarios menores dedicados a kami asociados a Michizane.
2. Prefectura de Saga
El Santuario Yūtoku Inari

Nos dirigimos más hacia el sur, entrando en la prefectura de Saga, para visitar este santuario a poco más de 1 h desde el anterior. Se ubica en la ciudad de Kashima, en las faldas de una colina cubierta por una densa vegetación boscosa que desciende a un valle que se abre hacia la costa. Un pequeño arroyo atraviesa los terrenos, añadiendo serenidad y paz al lugar.

El Santuario Yūtoku Inari es considerado uno de los tres santuarios Inari más grandes y significativos de todo Japón, junto con Fushimi Inari Taisha en Kioto y Toyokawa Inari en Tokio. Fue fundado en el año 1687 por la esposa del daimyō de la zona, Nabeshima Naotari. Se construyó para consagrar a Inari, la deidad sintoísta del arroz, la fertilidad, la agricultura y, sobre todo, la prosperidad en los negocios, shōbai hanjō, y pedir protección para el clan Kashima y su dominio. La entrada es gratuita.







La puerta de entrada, Rōmon, es también de color bermellón y está ricamente decorada, dándole un aspecto muy majestuoso. Como en todos los santuarios Inari, encontramos estatuas de zorros, kitsune blancos con baberos rojos, que son los mensajeros de la deidad. Antes de cruzar la puerta Rōmon, hay que cruzar un puente sobre el estanque o arroyo que corre por los terrenos.





Cruzando la puerta se entra en un amplio patio con vistas al Santuario Principal, Honden colgado de la colina rodeado de abundante vegetación y una empinada escalera de madera de color bermellón. Alrededor del patio hay varios edificios administrativos y un salón ceremonial donde a menudo se realizan danzas rituales, kagura. También es el lugar donde puedes comprar los amuletos, omamori, y tablillas votivas, ema. En su exterior se pueden encontrar caretas o máscaras, denominadas Máscaras de Kagura o Máscaras de Matsuri.










El salón principal, Honden, es una estructura rica y bellamente lacada en color bermellón. Lo más destacado es que se alza sobre altas vigas de madera a unos 18 m sobre el suelo del valle, creando una imagen que recuerda al famoso Templo Kiyomizu-dera en Kioto. Esta estructura elevada ofrece fantásticas vistas panorámicas del valle circundante.








Desde el Honden, un camino sube la ladera. A medida que asciendes, pasarás por un túnel de innumerables puertas torii rojas que han sido donadas por fieles en agradecimiento. El sendero de torii conduce a la cima de la colina, donde se encuentra el santuario interior.
El Torii Flotante del Santuario Ōuo

Nuestro siguiente destino dentro de la Prefectura de Saga será el Torii Flotante del Santuario Ouo, que se encuentra a 20 min por la carretera costera, siempre con el Mar de Ariake a nuestra izquierda, famoso por tener la mayor amplitud de marea de todo Japón, con una diferencia que puede alcanzar hasta los seis metros entre la marea alta y la marea baja.


Hay una serie de tres puertas torii de color bermellón alineadas que se extienden desde la orilla hacia el mar. El color vibrante de las puertas contrasta fuertemente con el azul del cielo y del mar. Debido a la corrosión constante del agua salada y el lodo, estas puertas se reconstruyen tradicionalmente cada 30 años.
Cuando la marea está alta, el agua cubre los cimientos y gran parte de los pilares. Esto hace que las puertas parezcan estar flotando directamente sobre la superficie del mar, creando una imagen fantástica y etérea. Pero cuando la marea baja, el agua se retira casi por completo, dejando al descubierto una enorme llanura de lodo y el camino de piedra que conduce a las puertas, y entonces se puede caminar hasta las puertas y pasar por debajo de ellas.

El santuario Ōuo, que significa Gran Pez, está relacionado con una leyenda donde un magistrado corrupto fue abandonado en la isla Okinoshima, rezó por su vida y fue salvado por un pez gigante. Agradecido, construyó el santuario y alineó los torii hacia la isla para honrar al pez, dedicándose a orar por una pesca segura y abundante.
La Carretera de las Ostras



Se denomina así al tramo de la Ruta Nacional 207 que bordea la costa del Mar de Ariake en la zona de la ciudad de Tara (Tara-chō), en la Prefectura de Saga. Desde la carretera se ven los criaderos de ostras como vastas áreas de pilotes de madera o bambú que se extienden sobre las llanuras de lodo o del mar según las mareas. La razón por la que se le da este apodo es la gran cantidad de casetas o chozas de mariscos, Kaki-goya, que se alinean a lo largo de este tramo, especialmente durante la temporada de invierno, de noviembre a marzo.








Nosotros nos detuvimos en una Kaki-goya, llamada Kaidomaru (海鮮焼 海道丸). Aquí tú eliges las ostras y los mariscos, tales como almejas, vieiras frescas, etc., y luego te las asas tú mismo en una parrilla, ya que en las mesas tienen un asador de carbón en el centro. Aquí se pueden comer ostras Suminoe salvajes, que se caracterizan por tener una carne densa y su sabor es lechoso, con una salinidad suave e incluso tiene un toque dulce.
Prefectura de Nagasaki
Las Marquesinas Fruit Bus Stops

Las Fruit Bus Stops o Paradas de Autobús con Forma de Fruta son una atracción turística inesperada en la Prefectura de Nagasaki. Están dispersas a lo largo de la Ruta Nacional 207. Fueron instaladas originalmente con motivo de la Exposición de Viajes de Nagasaki de 1990, con el objetivo de dar la bienvenida a los visitantes a la zona.




Son un conjunto de 16 marquesinas de autobús que han sido construidas con la forma de frutas gigantes. Son funcionales, pero se han convertido en un popular lugar para tomar fotografías. Hay cinco tipos diferentes de frutas representadas, que simbolizan las especialidades agrícolas de la zona: Fresón o Ichigo, Sandía o Suika, Melón, a menudo el de piel rugosa, Naranja o Mikan y Tomate.
El Ariake Ferry Taira Port Terminal

Habíamos decidido no visitar la ciudad de Nagasaki, donde cayó la segunda bomba atómica que lanzaron los americanos en Japón porque ya habíamos visitado la ciudad de Hiroshima, donde cayó la primera bomba atómica y continuamos hasta la terminal de ferris que se encuentra en la Prefectura de Nagasaki, en la Península de Shimabara en la ciudad de Unzen.


La terminal de ferry conecta la Península de Shimabara con la Prefectura de Kumamoto a través del Mar de Ariake, llegando a la terminal Nagasu Port Terminal en la ciudad de Nagasu. Es un servicio crucial para el transporte de vehículos y pasajeros, ofreciendo una ruta rápida y directa, aproximadamente 45 min de travesía para cruzar entre la costa de Nagasaki y Kumamoto. El coste del viaje solamente de ida es de 3.000 JPY2025.
La aventura continuara por la Prefectura de Kumamoto…














22/11/2025 at 14:43
Precioso y riquísimo recorrido! Deleite gastronómico y visual!😘😋
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