Junio 2024
En nuestro viaje por Turquía nos embarcamos en una aventura por la Alta Mesopotamia Turca. Un recorrido apasionante que nos llevará a los inicios de la humanidad: allí se crearon la agricultura, la rueda o el calendario. Ubicada entre las vastas planicies entre los ríos Éufrates y Tigris fue el lugar escogido por los Asirios (III y I milenio a. C) para asentarse. Con el corazón desbocado por la emoción fuimos descubriendo sitios arqueológicos milenarios, ciudades bíblicas, las huellas de las primeras civilizaciones; sumerios, acadios, hititas, asirios, caldeos…etc.
Contratiempo en Gaziantep

Dejamos temprano Göreme, en la Capadcocia y nos dispusimos a conducir casi 6 h hasta la ciudad de Gaziantep, donde habíamos reservado alojamiento, pero al llegar al hotel lo habían cerrado. Sí, tal cual, primeros momentos de cabreo, desconcierto, pero se impuso la cordura, ¡ya reclamaríamos! Continuaríamos nuestro itinerario y ya veríamos donde dormir, teníamos el coche, ja, ja, ja. Fue una pena porque Gaziantep, tiene la colección de mosaicos romanos más grande del Mundo, originarios de la antigua ciudad de Zeugma, fundada por un general de Alejandro Magno, pero no pudimos verla.
Halfeti, entre ciudades hundidas y rosas negras

Después de unas 2 h más llegamos a nuestro destino el pueblo de Halfeti, ubicado a orillas del Éufrates, cuyas casas se extienden por la ladera y junto al río, que se encuentra sumergido en gran parte bajo las aguas de la presa de Birecik. La historia de la ciudad se remonta al año 855 a. C., cuando el rey asirio Salmanasar II estableció por primera vez el asentamiento.







Sin pensarlo mucho compramos los ticket en el embarcadero y nos subimos a un barco turístico, sin ningún occidental, para realizar una corta travesía descendiendo por el río, ahora embalsado en esta zona. Los atronadores altavoces rompían la tranquilidad de la navegación, con los últimos éxitos de la música turca. Las jóvenes cantaban y bailaban al compás de las canciones. Íbamos contentos de poder haber surcado otro de los grandes ríos del Mundo, después de: el Nilo, el Mekong, el Ganges, el Yangtse o el río Amarillo o Huang He, aunque todavía quedan unos cuantos.



Continuamos la singladura hasta llegar al pie de un gran risco, en cuya cima se encuentra la Fortaleza de Rumkale. Aunque existía ya en tiempos asirios su estructura actual es en gran parte helenística y romana. Durante la Edad Media fue ocupada por bizantinos y armenios. Dicen que aquí vivió el apóstol San Juan discípulo de Jesús.
Continuamos navegando hasta la antigua ciudad hundida de Halfeti, de cuyas aguas emergen cúpulas y minaretes. El casco antiguo, las granjas, la mezquita, etc. quedaron sumergidos cuando se completó la presa de Birecik en el río Éufrates en el año 2000. Sus habitantes tuvieron que trasladarse al nuevo emplazamiento 15 km río arriba. Tras un breve refrigerio regresamos al punto de partida.



Pero este pequeño pueblo de pescadores aún guardaba una sorpresa. Es el único lugar del Mundo, donde crecen las rosas negras, que los lugareños conocen como niña árabe llorona. Las rosas florecen en primavera y otoño. Gracias al dueño del hotel, Rosa Hotel donde finalmente conseguimos alojamiento, que conocía al jardinero del invernadero que amablemente volvió abrirlo y le regaló a Rosi unas rosas negras disecadas.
El Reino de Comagene y el Monte Nemrut

El Reino de Comagene (163 a. C. – 72 d. C.) estuvo situado al sureste de la actual Turquía entre los montes Taurus y el río Eufrates. Su nombre parece provenir de la palabra griega Kummuhu, como se conocía la región en el tiempo de los Asirios, s. IX a.C. Dispuesto en un lugar estratégico en la ruta comercial entre oriente y occidente, supo mantener relaciones amistosas con las potencias de la época que lo rodeaban hasta que fue integrado en el Imperio Romano en el año 72 d.C. Su máxima representación es el denominado Templo de los Dioses situado en el Monte Nemrut a 2.550 metros de altitud desde el cual se domina toda la zona.
El Mausoleo Real de Karakus

Nuestra primera parada fue en el Túmulo Karakus, situado en el distrito de Kahta, provincia de Adıyaman. Este mausoleo fue construido por orden del rey Mitrídates II (36-21 a.C.), para su madre Isias, su hermana Antiochis, y la hija de ésta, Aka. Recibe el nombre de Karakuş porque hay una columna coronada por un águila.





El túmulo fue construido como un cono de 110×21 m, levantado sobre una colina natural. Inicialmente estaba rodeado por un sendero en la base que contenía nueve columnas de estilo dórico de 9 m de altura, en grupos de tres, de las cuales hoy solo quedan cuatro. Las columnas están rematadas con estelas, relieves y estatuas de un toro, un león y un águila. En una de ellas una inscripción en griego indica que el túmulo albergaba a las tres mujeres reales.
Puente Cendere y Fortaleza Yeni Kale

También conocido como Puente Romano o de Septimio Severo fue construido por la XVI Legión Gallica en el s. II d.C. por orden del emperador romano Lucio Septimio Severo, dentro de la logística para la conquista de Mesopotamia. Salva el arroyo Cendere, que fluye a través de un magnífico cañón.


El puente mide 120 m de lago por 7 m de ancho y está construido con un solo arco que lo acredita como el segundo más largo del mundo. Los gobernantes de Comagene añadieron al puente 2 columnas corintias en cada extremo en honor al emperador romano Lucio Septimio Severo y familia. Se cree que pudieron usar algunas de las columnas que rodeaban el mausoleo Karakus. El puente se cerró al trafico en 2003.

Muy cerca del puente, en la carretera que nos lleva a la antigua ciudad de Arsameia, vemos en lo alto de las montañas las ruinas de la fortaleza Yeni Kale, del s. XIII construidas por los Mamelucos.
La antigua ciudad de Arsameia

Las ruinas de la ciudad de Arsameia del s. II a.C., se encuentran a los pies del Monte Nemrut. Fue la antigua capital de verano del reino de Comagene y Hierothesion o monumento funerario del rey Mitrídates I, fue construido para él por su hijo y heredero Antíoco I.





Desde donde se deja el coche comienza una vía procesional que asciende la colina, en zig zag, hasta el mausoleo. En el camino se encuentran estelas con relieves, la mayor inscripción en griego de Anatolia, la estructura de un túnel y vestigios de estructuras arquitectónicas en la cumbre. La primera estela que encontramos representa un apretón de manos, dexiosis, entre Antíoco I y el dios Mitras, indicando su divinidad. No pudimos continuar porque el camino estaba cerrado por desprendimientos. Con mucha pena nos dimos la vuelta
Monte Nemrut o Templo de los Dioses

Accedimos a lo alto de los 2150 m de altura del monte Nemrut, casi tocando las nubes, por una carretera de montaña que zigzaguea retorciéndose como una serpiente, para llegar al centro de visitantes donde enseñas el Museum Pass, luego continuas hasta el parking superior.

Allí comienza el verdadero ascenso unos 700 m con un gran desnivel. Hay dos vías, la de la derecha es un sendero con escalones y un tramo final de tierra y muchos bancos de piedra donde descansar y la de la izquierda con escalones algo más largo. Nosotros subimos por el sendero de la derecha y bajamos por el de la izquierda. Tras unos 40 min te encontrarás cara a cara con los Dioses.

El rey Antioco I, en su megalomanía, mandó seccionar la parte superior de la cima para construir, en el s. I a.C., su hierothesion. El túmulo, de piedra suelta, tiene forma cónica de casi 50 m de altura y más de 150 m de diámetro y está rodeada por tres terrazas artificiales orientadas respectivamente hacia el este, oeste y norte. En cada una de ellas había colosales estatuas de dioses que durante la herejía iconoclasta fueron descabezadas y derribadas. Fue descubierto por el ingeniero alemán Karl Sester en 1881.

Alcanzamos la Terraza Este del monte Nemrut, aún con la respiración entrecortada y el corazón a mil, vemos la imagen mil veces repetida en nuestras mente en los documentales de National Geographic. Dos hileras de estatuas dispuestas en perfecta fila.



En la superior, se encuentran seis cuerpos de 8 a 9 m altura sin cabeza en posición sedente. En la inferior, se disponen las cabezas de 2,5 a 3,5 m de altura de 5 estatuas que representan a los dioses Antioco I, Tiké diosa de la fertilidad, Zeus-Oromasdes, Apolo-Hermes y Ares-Hércules, cada una de ellas identificada con una inscripción, y franqueadas por las estatuas de un león y un águila en cada extremo.

Antioco I, se proclamaba descendiente directo de la dinastía persa aqueménida de Darío I, por parte de su padre y de la griega de Alejandro Magno, a través de su madre. Lo que queda simbolizado en los nombre de los dioses y la doble condición de rey y dios en la presencia del león que representa el poder terrenal, y la del águila, el celestial. Frente a las figuras se alza el altar del fuego, se trata de una pirámide escalonada sobre una plataforma cuadrada. Junto al altar se encuentra una estatua de un león.




Continuamos por el sendero que circunvala el túmulo hasta la cercana Terraza Norte que tiene los restos de una vía ceremonial rectangular, rematada por una serie de bases de estelas de arenisca, aunque las estelas están muy erosionadas y no se pueden leer la inscripciones. Aquí se instaló una réplica de la cabeza de Antioco I de estilo moderno.

La Terraza Oeste es algo más pequeña, alrededor de 50 x 30 m y tiene un muro de contención en forma de L en el lado oeste con pequeños altares. Aquí se repite la misma estructura que en la terraza este, con las cinco estatuas; Antíoco I, Comagene, Zeus, Apolo y Heracles, además de las estatuas de leones y águilas en cada extremo.
Sin embargo los tronos no están bien conservados y las cabezas de cada estatua están esparcidas al azar por el lugar entre los fragmentos de los tronos. Aquí se encontró un relieve que muestra 19 estrellas grabadas sobre el cuerpo de un león (la constelación de Leo), que representa la conjunción de Júpiter, Mercurio y Marte, representa la fecha del 7 de julio del 62 a.C., que tal vez fuera la de la fundación del santuario. En lado sur se encuentran cuatro relieves que representan a Antíoco I estrechando la mano (dexiosis) a los dioses.

Las vistas desde esta antigua morada de los dioses son impresionantes, ya que abarcan las cadenas montañosas de los montes Tauro, el río Éufrates y el lago Ataturk. Es fácil pensar porqué eligió este lugar para su último descaso el rey Antioco I. Por cierto la tumba a día de hoy no ha sido excavada. Pusimos rumbo a nuestro siguiente destino la ciudad de los profetas, Sanliurfa. Continua leyéndonos en la segunda parte de este relato…..











05/12/2024 at 18:46
Esta zona de Turquía es alucinante y muy poco turística. Una emoción enorme poder ver estos antiquísimos lugares históricos!😍
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05/12/2024 at 19:30
Espectacular esa parte de Turquía que no visité!! Cómo engancha el relato tan detallado y tan bien ilustrado!! Me han metido el gusanillo en el cuerpo y me lo apunto para disfrutar de la parte suroeste y oeste de ese impresionante país. Me encantó! Un saludo. Genaro 👏 🤩
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05/12/2024 at 22:34
Chacho, ustedes son un libro de Historia 🤩
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06/12/2024 at 12:26
Espectacular 👌
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15/04/2025 at 23:34
gracias por toda la información. Me estoy preparando para ir en agosto .
lo haré por mi cuenta , pero creo que no hay mucho transporte por lo que estuve viendo y el hospedaje es elevado para mi presupuesto . No tengo referencias de si allá podría conseguir algo más económico.
Me largare a la aventura.
gracias por la inspiración.
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03/06/2025 at 11:11
un relato muy completo y ameno.ahora mismo es seguro viajar ta cerca de la frontera siria,queremos ir a mediados de julio.gracias
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