La antigua capital del Reino Lanna no ha cambiado mucho desde nuestra visita en 2013, Viaje con Nosotros a Tailandia: Chiang Mai. Excursiones y Mercados. En este 2023 sí nos pareció más limpia, renovada, algo más moderna, pero sin perder el hechizo oriental que te sorprende en cualquier esquina. En esta ocasión visitamos aquellos templos que estaban más alejados del centro de la ciudad, así como los que no visitamos fuera de la ciudad amurallada. Además alquilamos un coche nada más bajarnos del avión procedente de Bangkok.
La montaña sagrada Doi Suthep

La montaña Doi Suthep se encuentra a unos 15 km del centro de Chiang Mai y junto con su gemela Doi Pui, ambas con más de 1660 m de altura forma el Parque Nacional Doi Suthep-Pui, rodeado de un bosque siempre verde con pequeños arroyos y cascadas. Aquí se encuentra el Wat Phra That Doi Suthep, uno de los templos más sagrados de Tailandia. Para llegar a él se puede tomar uno de los muchos songthaews rojos o ir a pie (2 h) tomando el Sendero de los Monjes que asciende la montaña. Nosotros fuimos en coche hasta el parking inferior rodeado por un mercadillo.




Cuenta la leyenda que la fundación del templo en 1383 fue debida al rey del norte, Geu Na que ordenó su edificación en el lugar donde murió el elefante blanco sagrado que transportaba la mitad de una reliquia de Buda sobre sus lomos y que exhausto bramo tres veces antes de espirar. Una vez se llega al recinto hay que ascender por una escalera de 300 y pico escalones que está flanqueada por 2 hermosas nagas o serpientes mitológicas ornamentadas. Al final de las escaleras encontramos la taquilla (30 bath2023/pp) a mano izquierda. También está la opción de tomar un pequeño funicular pero pierde la esencia mística del lugar..jajaja.
El conjunto se divide en dos anillos, uno exterior y otro más sagrado en el interior. Nuevamente en las escaleras accedemos a través de una puerta custodiada por dos leones singha. Recorremos la terraza siguiendo las agujas del reloj. Encontramos varias tiendas donde se venden objetos religiosos y de ofrenda, la estatua de un elefante blanco que nos recuerda la leyenda y diferentes wihan, edificios religiosos, uno curiosamente totalmente de madera. Llegamos hasta una balaustrada blanca desde la cual se tienen unas espléndidas vistas sobre la ciudad de Chiang Mai. No podía faltar el árbol Bodi y el conjunto de campanitas votivas.

Para acceder al interior te has de descalzar. Lo primero que te llama la atención son las salmodias de los monjes y el olor a incienso que acentúan la espiritualidad del lugar. En el centro se eleva un Chedi o Stupa dorada de 24 m de base octogonal dentada, le sigue una zona escalonada y angulada que simboliza el nivel de los cielos que uno debe ascender para alcanzar el Nirvana y finalmente está rematada por una aguja lisa y luego anillada. En cada una de las esquina se levanta un gran paraguas dorado símbolo de buena suerte y energía. Los fieles y los turistas circunvalan la stupa orando.









El interior de la Stupa alberga la reliquia de Buda (un hueso del hombro). El Chedi está rodeado de wihan o pabellones, con techos de dos niveles en cuyas esquinas hay nagas todo muy ornamentado. También vemos murales que suelen contar la historia de la vida y los viajes de Buda. Tanto en los interiores de los templos como en el exterior encontramos estatuas sagradas, tanto budistas como hinduistas, una réplica del Buda Esmeralda o una estatua del dios hindú Ganesh.

Otra de las joyas escondidas en la ladera de la montaña Doi Suthep, en medio de cascadas y abundante vegetación que le imprime un halo de misterio y espiritualidad que lo hace realmente especial. Es el Wat Phra Lat, que significa monasterio de la roca inclinada, fundado hace al menos unos 600 años como hospedaje para los peregrinos que visitaban el Wat Phra That Doi Suthep algo más arriba en la montaña. Ambos están unidos por el Sendero de los Monjes que comienza detrás de Chiang Mai Zoo. Hay que recordar que la carretera no se construyó hasta 1935 y esta era la única vía de acceso a los monasterios y a las pequeñas comunidades diseminadas por el parque nacional. Todavía hoy en día se ven a los monjes con sus características túnicas azafranadas circular por el sendero.
Al templo se puede acceder también por carretera. Aquí la entrada está custodiada por dos feroces Singh, leones guardianes de piedra. Diseminado por la colina encontramos varios santuarios de oración, una pagoda de estilo birmano cubierta de musgo vegetación y diversas esculturas. La mayoría de estos edificios corresponde a la restauración y ampliación emprendida en 1934 por un rico comerciante birmano.
Si el acceso se realiza a través del Sendero de los Monjes te encuentras dos bellísimas escaleras de mármol blanco en forma de imponentes Nagas, que te dan la bienvenida al acceso del templo. A esta le sigue otra custodiada por un bosque de bambú, con dos enormes dragones en la parte de abajo y en su parte alta vigiladas por dos esfinges budistas mitológicas, llamadas Nora Nair, de cabezas humanas, pechos de mujer, y cuerpos y patas de leona.


El silencio y la soledad son la nota común, solo es roto por el gorgojeo de los pájaros y el murmullo del agua de los pequeños riachuelos y la cascada. En este lado se encuentran las edificaciones más antiguas. Hoy en día, el complejo se ha convertido en el hogar permanente de algunos monjes que meditan y realizan ofrendas de frutas, flores e incienso a las estatuas de Buda.


Continuamos en el Parque Nacional Doi Suthep-Pui, pero cambiamos de montaña, nos desplazamos hasta las faldas del pico Doi Pui, donde se sitúa el Wat Udong Suan Puthatham, cuyos edificios están ubicados en una zona boscosa. Fue mandado a construir en el s. XIII por el Rey Manglai, el fundador de Chiang Mai.




El templo destaca por su gran Stupa, por sus antiguos túneles de meditación y las diferentes ruinas. Reúne todas las características de la cultura lana, con claras referencias a sus orígenes y raíces del norte de la India, esto se hace evidente en la réplica del Pilar de Ashoka similar al existente en la antigua ciudad india de Vaishali. Se accede a la Stupa por una escalera protegida por dos Nagas de varias cabezas muy decoradas.







Debajo de la Stupa se encuentra la entrada a los túneles, al ser un lugar sagrado debemos descalzarnos. Hay 4 pasillos interconectados que están revestidos con paredes de ladrillo, y techos enyesados donde se pintaron murales budistas, con dibujos de elefantes y templos, que se cree que datan del siglo XIII o XIV, aunque están bastante deteriorados. En los finales de pasillo se agregaron santuarios con imágenes del Buda donde poder meditar.






Cerca de la entrada principal del túnel hay una curiosa colección de cabezas de Buda. En frente encontramos varios edificios para la meditación, alojamiento de los monjes, un teatro espiritual de pinturas y un bodhisattva en ayunas, realmente espelúznate. Se busca la iluminación a través de la momificación en vida, ufff. También hay un lago con peces y tortugas. Alimentarlos se considera un buen auspicio.
Templos fuera de la Murallas
Sin lugar a duda la mayor parte de los templos se encuentra en la ciudad vieja, protegida por la muralla y el foso, pero esos ya los habíamos visitado en nuestra anterior estancia. Así que elegimos un hotel, De Wualai-SHA Extra Plus, fuera de la muralla, con piscina para refrescarnos y relajarnos después de las intensas jornadas de visitas.

Nuestro primer templo fue el Wat Suan Dok situado al oeste de la ciudad antigua, un poco alejado del centro y fuera de la zona amurallada. Su nombre significa Jardín de las Flores, ya que fue construido en la segunda mitad del s. XIV por el rey Kue Na en su jardín real para el monje Sumana Thera, que trajo la reliquia de Buda.


El edificio más antiguo es el Chedi de estilo esrilanqués de 48 m. Se dice que contiene la otra mitad de la reliquia de Buda. La balaustrada está formada por la combinación de un Naga de siete cabezas y un Makara al estilo clásico Lanna.



Detrás del Chedi se alza la Sala Kan Parian o Pabellón de Sermones, construida en 1932 Destacan dos estatuas de Buda, alineadas espalda contra espalda. La sedente en postura de meditación mira hacia la sala. La otra está de pie y lleva un manojo de briznas de hierba en su mano derecha y mira al Chedi.


En la parte norte del templo hay una colección de mausoleos encalados de varios tamaños. Aquí están enterrados los restos de los miembros de la familia real Lanna. A principios del s. XX, la princesa Dara Rasmi, quiso reunir las cenizas de sus antepasados en un mismo lugar sagrado.

Muy cerca de nuestro hotel en el distrito de Wua Lai se encuentra otro de los templos que no pueden faltar en una visita a la ciudad, es el Wat Sri Suphan, aunque es más conocido por el sobrenombre del Templo de Plata. Su construcción data del s. XVI durante el reinado del rey Phra Muang Kaew de la dinastía Mangrai. Aunque el templo que vemos hoy en día poco se parece al original debido a diferentes vicisitudes entre ellas el derrumbe del Chedi por unas fuertes lluvias en 2022.



El recinto está formado por dos templos, el ubosot o sala de ordenación y un museo del patrimonio y preservación de artesanías antiguas, algunas tiendas de venta de flores y ofrendas, salas para la meditación y diversas estatuas, entre ellas un Ganesh o las estatuas del rey Kaew y su esposa Phra Rachamanda Jao Siriyasuwadee.




El distrito de Wua Li ha sido una zona dedicada al trabajo y artesanía en plata. Esto, junto al hecho de que en los alrededores se celebre un mercado nocturno los sábados, donde los artesanos han venido vendiendo sus obras, hizo que se instalara en el templo una escuela taller de maestros artesanos de la plata. Durante años, los alumnos y maestros fueron creando obras en plata y otros metales que fueron usadas para decorar el templo, el cual, hoy en día, está totalmente cubierto por dichas obras de arte.
El interior del Ubosot o sala de ordenación, se construyó entre 2004 y 2016 siendo el material utilizado una mezcla de aluminio y plata, usando las técnicas del repujado y del calado. Se retratan historias del budismo, acertijos del dharma y la historia del templo. Con algunas licencias como un billete de 1.000 baht con la esfinge del rey actual, la palabra GPS en el suelo o representaciones de naves alienígenas.

Algo que sorprende es que las mujeres no pueden entrar en la sala de ordenación debido a la carga de energía y al simbolismo religioso que los monjes le atribuyen.
En los alrededores del templo se multiplican los talleres de los artesanos de la plata. Entramos en uno de ellos y pudimos filmar su trabajo, con permiso, claro. Las raíces de esta comunidad de maestros se remontan a más de 2 siglos, muchos vinieron de Birmania.
El río Ping y el Khlong Mae Kha

Sé que parece que todo lo que se puede hacer en Chiang Mai es visitar sus templos, pero no, hay otras muchísimas actividades aunque la mayoría las hicimos en nuestra anterior visita. Decidimos almorzar en la rivera del río Ping que atraviesa Chiang Mai al este de la ciudad vieja y del mercado nocturno. El río Ping, junto con el río Nan, son dos de los principales afluentes del río Chao Phraya, el gran río de Tailandia. En sus orillas se han instalado hoteles, restaurantes al aire libre y uno de estos es el restaurante Bodhi Terrace.

El Bodhi Terrace está ubicado en Resort Anantara, en la terraza exterior. Conseguimos una mesa junto a la rivera del río. Las vistas del entorno desde el jardín con su milenario árbol Bodhi como vigía permanente del tranquilo fluir de las aguas del río solo interrumpido por el paso de alguna embarcación fueron de un relax extraordinario.




Que aumentó con el servicio de comida presentada de forma exquisita, fue todo un orgasmo esofágico, como diría el amigo Tino. Te reciben con un entrante gratuito denominado Miang Kham, que consiste en diferentes recipientes que contienen: chile picado, lima, jengibre, chalotes, coco tostado, maní y una salsa de azúcar de palma, galanga y salsa de pescado. Para comértelo se van añadiendo los ingredientes a una hoja de betel que finalmente enrollas y de un bocado lo masticas, produciéndose una explosión gustativa y fresca en la boca que abre el apetito.

Por la tarde, cuando el sol comienza a dar un respiro y el calor se vuelve menos agobiante, es el momento perfecto para que los tailandeses salgan a los mercados y den un paseo, disfrutando de una cena en los numerosos restaurantes y cafés que ofrece la ciudad. En este ambiente envolvente, nos acercamos a la nueva atracción, conocida así en las páginas web oficiales del turismo tailandés. Y esta no es otra que un antiguo canal, el Khlong Mae Kha. Aquí, entre las aguas tranquilas y los alrededores pintorescos, uno puede experimentar la rica historia y la belleza natural que definen a esta ciudad. El canal ofrece una visión fascinante de la vida cotidiana y de la cultura local.


El proyecto de revitalización llevado a cabo en 2022 no solo ha transformado el antiguo canal y sus alrededores, sino que también ha generado un impacto significativo en la comunidad local. La pavimentación de la rivera y la creación de un pintoresco paseo no solo han embellecido el entorno, sino que también han brindado nuevas oportunidades económicas para los residentes. Las casas remodeladas, muchas de las cuales ahora albergan tiendas de artesanía y souvenirs, no solo atraen a los visitantes, sino que también apoyan a los talentosos artesanos locales.




La llegada de pequeños restaurantes y cafés a lo largo de ambos lados del canal ha creado un ambiente vibrante y acogedor, convirtiéndose en un punto de encuentro para los lugareños y los turistas por igual. Los puentes de estilo japonés con sus numerosos farolillos añaden un toque encantador a la escena, creando oportunidades perfectas para capturar momentos memorables, lo que ha atraído la atención tanto de los amantes de la fotografía como de los instagramers que buscan obtener la toma perfecta.

En resumen, la transformación de este antiguo canal ha demostrado ser un ejemplo brillante de cómo la inversión en la revitalización de espacios puede no solo restaurar la belleza natural, sino también reavivar las perspectivas económicas y comunitarias.

Con la esperanza de volver a visitar la maravillosa ciudad de Chiang Mai en el norte de Tailandia, la antigua capital del Reino Lanna y centro cultural y religioso del budismo, dejamos atrás este lugar para continuar nuestro viaje hacia la ciudad de Chiang Rai y el Triángulo de Oro. Atravesando un paisaje agrícola de una belleza indescriptible, pero eso lo contaremos en nuestra próxima entrada. ¡No desesperes, jajaja!



































31/01/2024 at 22:04
Volvería mil veces a Chiang Mai, es un lugar que rezuma espiritualidad, belleza y armonía, sin duda uno de los lugares imprescindibles de la impresionante Tailandia.
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31/01/2024 at 22:07
Great
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