Elegir entre las 7.641 islas que forman Filipinas no fue tarea fácil. Cada agencia, catálogo o blog de viaje, incluso los instagramers de turno, tiene sus preferencias, algunas volcadas hacia destinos de sol y playa, destinos de aventura, para practicar surf, buceo o snorkel, las posibilidades eran infinitas. Así que elegimos aquellas que estuviesen mejor comunicadas, que generalmente son las más turísticas. Pensamos que en una primera visita lo mejor es hacerse una idea general del país y en otra ocasión ser más específico. ¡Vale! ya se que me dirán que Google dice que: Filipinas está a 13391 km y 26 h de vuelo.
En cualquier caso, después de la isla de Luzón, donde se ubica la capital del país, Manila, que pueden leer en este enlace, pusimos rumbo a la isla de Siargao en medio del el Mar de Filipinas. Volamos con Cebú Pacific Air, casi 2 horas hasta el aeropuerto Sayak, en el municipio Del Carmen en el centro de la isla. El descenso sobre la isla fue espectacular, nos recibió una alfombra de palmeras y manglares que nos cautivo de inmediato. Pero todavía no sabíamos que habíamos encontrado el paraíso. Después de recoger el equipaje nos dispusimos a regatear el trasporte, un trycicle (300 php) hasta General Luna, nuestro campo base a unos 40 min del aeropuerto. Hay que recordar que la isla sufrió un tifón en diciembre de 2021 que destruyó casi todo en la isla y que se está recuperando aunque aún se pueden ver sus huellas.

El verde lo rodea todo, solo te da un respiro cuando llegas a la costa, que se torna en el azul intenso del mar y del cielo, con el omnipresente amarillo de la arena. General Luna es un barangay, famoso por ser la capital del surf de Filipinas. En sus playas se celebran competiciones internacionales y nacionales de surf, sobre todo en Cloud 9, una zona de surfeo en la que el arrecife produce olas perfectas. El pueblo se ha desarrollado a partir de la carretera costera, con todo tipo de alojamientos, desde buenos resorts a simples bahay kubo, cabañas de nipa, restaurantes, bares, tiendas de souvenirs, tiendas de surf y, sobre todo, agencias de viajes que ofrecen los famosos Island Hopping, excursiones en las que vas visitando varias islas que están cercanas, es decir, que vas saltando de una isla a otra.
El Island Hopping, de isla en isla y tiro porque me….




El Island Hopping (2800 PHP2023) fue la actividad del primer día, de los cuatro que estuvimos en la isla. Elegimos el que combina las islas de Naked, Daku y Guyam. Se puede ir directamente a una caseta en el muelle donde te apuntan en una lista a la que van asignando barcos conforme llega la gente y pagar las diferentes tasas para cada isla, aunque nosotros lo contratamos en una agencia cercana al muelle y al mercado con todo incluido. Para subir a la bangka, embarcación de doble estabilizador típica en Filipinas, te tienes que mojar hasta casi la cintura, caminando desde la playa hasta la barca. Si puedes, elige los puestos delanteros porque el ruido del motor puede llegar a ser molesto.







Nuestra primera parada fue en Naked island y hace fe a su nombre porque no hay absolutamente nada. Una lengua de arena, donde abundan los pedacitos de coral y conchas, rodeada del arrecife y un agua azul turquesa muy transparente. Obviamente no estarás solo y menos en temporada alta. La parada es de unos 30 min para relajarse nadando, haciendo snorkel entre corales o tomando un mogollón de fotos para el book.









La siguiente isla fue Daku, a la que llegas en unos 25 min, aquí almorzamos. Hay varias bahay kubo con mesas y un minúsculo asentamiento que vive de preparar la comida a los turistas. La isla tiene un palmeral donde protegerte del intenso sol y una estupenda playa de arena casi blanca, además de una zona para hacer snorkel. Debido al tifón el coral del arrecife estaba muy deteriorado, aunque en algunas zonas se estaba recuperando. La estancia es de aproximadamente 2 h.










Nuestra última parada fue en Guyam, una isla con forma de lágrima que parece un montículo de arena blanca, con cocoteros, un par de cabañas, una bonita playa de arena casi blanca y un pequeño arrecife a su espalda, todo rodeado de aguas azul turquesas. Relax total.




Finalizada la visita en menos de 15 min estás en el muelle de General Luna. Es un buen lugar para ver el atardecer. Cuando cae la noche, la fiesta se apodera de la zona, los establecimientos a ambos lados de Tourism Rd se llenan de turistas y locales en busca de garitos donde probar la gastronomía autóctona, mejor si hay música en directo.
Visitando el Oeste de Siargao a golpe de Tuk Tuk
El resto de los días los dedicamos a recorrer la isla. Alquilamos un Tuk Tuk (1400 PHP2023)en la zona cercana al muelle. La mayoría de las carreteras están en buen estado. La Siargao Circumferential Rd es la vía que circunvala toda la isla, aunque casi todos los puntos de interés se sitúan en el lado oeste. Así que nos pusimos en marcha hacia el norte por el lado oeste de la isla.




Nuestra primera parada fue en el Coconut Trees View, un mirador al borde de la carretera. La palabra para describirlo es impresionante. Una jungla de cocoteros que se pierde en la distancia, fundiéndose con las lejanas montañas. A pesar de los efectos del tifón, se han recuperado admirablemente. No es de extrañar que Filipinas sea el primer exportador de aceite de coco del mundo.

A unos 2 minutos encontramos la Coconut Tree Road, una recta increíble custodiada por esbeltas palmeras en formación firme cual ejército verde, infranqueables. En algunas zonas son tan tupidas que no se ve el interior. ¡Desde luego, una imagen con un dron sería fantástica, pero c’est la vie. ¡ Ojo, no olvidar que es una carretera transitada y puede ser peligroso! En cualquier caso también hay más lugares en la isla donde obtener este tipo de imágenes.

Seguimos adelante hasta llegar a Maasin Bridge River. Desde el puente, hace años, un instagramer inmortalizó una palmera que colgaba solitaria sobre el río. Los niños del pueblo Maasin saltaban desde ella, lanzándose al río como un juego que posteriormente se ha convertido en un negocio muy lucrativo. La palmera cayó, pero la han levantado y sostenido, y han creado una plataforma de madera. Aquí se ha desarrollado un business de paseos en barca, balsa de bambú o simplemente saltar al río desde la plataforma, todo forma parte del negocio.

Continuamos por la carretera dejando atrás el cartel de Tayangban Cave Pool, una piscina natural en el interior del palmeral que decidimos no visitar porque nuestro destino eran otras piscinas naturales pero esta vez en la costa, las Magpupungko Rock Pools and Flats. Todos los sitios webs te avisan de que vayas con la marea baja. Para acceder has de pagar por la entrada a las piscinas (100 PHP2023) y por el vehículo (30 PHP2023).




Se llega a una bonita playa Magapupungko rodeada por cocoteros, con una gran extensión de arena y una zona de arrecife porque la marea está baja. Dentro del área de la playa, hay muchos pequeños restaurantes donde sirven platos de estilo local.




Si continuamos por el sendero a lo largo de la costa durante un par de minutos llegaremos a las piscinas naturales de Magapupungko. El agua es de un azul cristalino que te deja sin sentido. Se oye el romper de las olas en el arrecife próximo pero sobre las rocas solo hay unos centímetros de agua, por ello son indispensables unos buenos escarpines y una bolsa estanca para las pertenencias. En la zona hay varias calas, cuevas y lugares desde donde los más arriesgados saltan desde los improvisados acantilados a las pozas.



Después de varios chapuzones, de perder un cristal de mis gafas de buceo graduadas y comer en los baretos de la playa, pusimos rumbo a Pacífico, un pueblo que vive del surf. Su alargada playa, vigilada por una fila de cocoteros y alejada de las multitudes, es perfecta para relajarse, aunque si la marea está baja, el baño es casi imposible. Al fondo, se puede ver la silueta de la torre del viejo faro de San Isidro.



Continuamos hacia el norte pasando por pequeños pueblos, como Burgos, en la zona de Bay Bay, un litoral costero salvaje, azotado por el viento, con algunas playas vírgenes que se ven desde la carretera y plantaciones de cocoteros que nos dejaron imágenes inolvidables.






Finalmente llegamos al punto más al norte de la isla, Alegría Beach posiblemente la mejor playa de la isla. Una larguísima playa de arena blanca y agua turquesa para relajarte y dejarte mecer por el murmullo del agua. Aunque habíamos leído que había zonas de acceso privado por los resort, nosotros no tuvimos ningún problema.




Nuestra idea inicial era continuar por el oeste de la isla para ver las cascadas Tak Tak Falls, pero los comentarios sobre ellas no fueron muy buenos, además el atardecer estaba próximo y advierten que es mejor evitar la circulación nocturna. Así que decidimos regresar a General Luna, disfrutando del paisaje rural y los pequeños barangay, como el del San Isidro sobre un manglar.
Las otras playas de Siargao

Este día decidimos ir más relajados. Habíamos dejado el tuk tuk y nos movimos en triciclo, una especie de motocicleta con cabina abierta en la que caben un conductor y dos pasajeros, y funcionan como un taxi, solo que tienes que regatear el precio.




Nuestro primer destino fue la playa de Malinao, a unos 10 minutos hacia el este de General Luna. Encontramos una playa de arena blanca y aguas cristalinas con una línea infinita de cocoteros que se extendía a lo lejos, y decidimos dar un largo paseo. Prácticamente desierta, solo de vez en cuando nos encontrábamos con gente local que vivía en pequeñas cabañas y se dedicaba a la pesca.





Continuamos caminando por la costa hasta llegar a la playa de General Luna, realmente no hay ningún cartel que indique el nombre de las playas. Siempre puedes descansar en los bares de los diferentes hoteles, tomando una refrescante piña colada.

Terminamos el día en el Muelle de Claud9 disfrutando de un precioso atardecer. Se cobra una tarifa de entrada de 100 PHP2023 para entrar al muelle, incluso si solo quieres ver la playa. En cualquier caso se puede acceder a través de alguno de los restaurantes colindantes. Nosotros no pagamos, evidentemente.





Los surfistas caminan con sus tablas a lo largo del nuevo muelle, el anterior se lo llevó el tifón. Al final de la larga pasarela se introducen en el agua y nadan hasta el arrecife. Dicen que sus rápidas olas de derechas y sus tubos gruesos y huecos son codiciados por los surfistas más expertos del mundo. Durante nuestra visita en el mes de marzo apenas había olas.



La temporada de mejores olas va de septiembre a noviembre. Aunque la zona es bastante rocosa debido al arrecife, hacia la derecha hay pequeñas zonas de arena con cocoteros y varios bares y escuelas de surf.

Nos quedó pena no poder visitar los manglares de Del Carmen, Sugba Lagoon o la isla Kawhagan, hacer otro hopping island a Corregidor island o explorar el Sohoton Cove National Park, en la isla de Socorro. Con tristeza dejamos la isla de Siargao en busca de un nuevo destino, la isla de Cebú.



27/12/2023 at 17:14
Great
Me gustaMe gusta
15/01/2024 at 18:41
Preciosa isla, todo un descubrimiento!
Me gustaMe gusta