Sí, ya se lo que me van a decir, que Finlandia no pertenece a las Repúblicas Bálticas, y tienen razón, aunque si atendemos a la geografía si está bañada por el mar Báltico, pero el concepto de estado báltico se refiere a un conjunto de características comunes de cultura, etnia y lenguaje. En cualquier caso, me van a permitir, que dado que nuestro viaje a dichas repúblicas tienen su puerta de entrada en esta capital escandinava, la incluya en este epígrafe.

En este 2023 los precios del transporte aéreo se han disparado, a pesar de la gran demanda turística, y las compañías aéreas parece que quieren equilibrar sus balances económicos tras las grandes perdidas durante los años de pandemia. Así que buscamos la ruta más económica para el viaje: volar de Tenerife Norte a Barcelona con Vueling y de Barcelona a Helsinki con Ryanair, cruzar el mar báltico en ferry con Vinking Line hasta Tallin (Estonia) y alquilar un coche con Rentalcar (Green Motions), para recorrer Estonia, Letonia y Lituania en una ruta de 19 días en total, entregándolo en el aeropuerto de Vilnus (Lituania).

En la capital de Finlandia permanecimos dos días, el primero lo dedicamos a conocer la ciudad y el segundo a hacer una excursión de medio día hasta la isla Suomenlinna. Rosi tenía la imagen blanca de Helsinki en invierno, ya que había estado en ella durante una estancia Erasmus en 2019, pero alucinó con la ciudad en verano, la gente ocupaba las calles desde temprano, amanece a las 3:50 h y anochece sobre las 22:45 h. Y yo me quedé prendado de sus servicios, transporte, arquitectura, museos, limpieza y sobre todo de la educación de la población.

Helsinki fue fundada en el s. XVI por el rey de Suecia, Gustavo Vasa, para competir con la ciudad Hanseática de Tallinn (Estonia) por el comercio con Rusia. A principios del s. XIX pasó a manos rusas. Durante las siguientes décadas se vio un crecimiento y desarrollo que hoy podemos admirar en su centro histórico, el cual fue reconstruido en un estilo neoclásico para hacerlo parecer al de San Petersburgo. Finlandia se independizó en 1917 y Helsinki fue proclamada capital del nuevo estado. A pesar de sufrir una guerra civil y las dos grandes guerras, la ciudad se ha conservado bastante bien.

Los imprescindibles de Helsinki

El casco antiguo de Helsinki es relativamente pequeño y la mayoría de las atracciones de la ciudad se encuentran a poca distancia unas de otras y no hay gran desnivel. Si no quieres caminar hay gran variedad de medios de transportes, bicis de alquiler, tranvías, guaguas, etc…también hay free tours y buses sightseeing. Además, la Helsinki card, permite el uso ilimitado del transporte público de Helsinki durante 24, 48 o 72 horas. Yo te dejo nuestra lista de imprescindibles que no te puedes perder.

Catedral Luterana Tuomiokirkko

Comenzamos por el icono de la ciudad. Situada en lo alto de las escaleras que suben desde la plaza del Senado. Destaca por su color blanco que contrasta con el verde de sus cúpulas decoradas con estrellas. Llama la atención su enorme pórtico columnado y sus inmensas puertas. También encontramos las estatuas de los Doce Apóstoles que sirven como centinelas.

Su interior es sobrio como en todas las iglesias luteranas, alejadas de imágenes religiosas, cuadros, esculturas, sólo destacan las preciosas lámparas anaranjadas que caen del techo y el enorme órgano que corona la parte central de la catedral.

Enfrente se puede ver la Biblioteca Nacional ubicada en un antiguo edificio diseñado por Carl Ludvig Engel en 1844. La mayor parte de la colección se cobija en un gigantesco sótano, Kirjaluola, que significa, cueva de los libros, un búnker subterráneo de más de 57.000 metros cúbicos, excavado en la roca viva, a 18 metros bajo el edificio de la biblioteca.

Plaza del Senado

Esta extensa plaza es el centro neurálgico de la política, la religión y la ciencia en Helsinki.

Representados por los edificios del Palacio de Gobierno, el edificio principal de la Universidad de Helsinki y la Casa Sederholm, que es el edificio más antiguo del centro histórico de Helsinki, construido a mediados del siglo XVIII.

El centro de la plaza lo ocupa la estatua del emperador Alejandro II. La plaza fue diseñada por el arquitecto alemán Carl Ludvig Engel en el siglo XIX y muchos de los edificios de los alrededores reflejan su diseño neoclásico favorito.

El Puerto y sus Mercados

El puerto principal, es lo suficientemente grande para barcos de guerra, cruceros y transbordadores, hasta ensenadas más pequeñas para barcos de pesca y yates.

Un lugar para pasear al atardecer al borde del mar viendo la puesta de sol y el aleteo de las gaviotas en busca de alguna migaja de algún pescador o subir a La Noria SkyWheel Helsinki.

El Market Square o mercado Kauppatori, es un bullicioso mercado al aire libre, localizado en el puerto frente al mar. Lleno de puestos de comida, donde los fineses compran arenques, mermeladas de frutas y pepinillos en vinagre gigantes y los turistas probamos la gastronomía local, pero también hay puestos de artesanía, flores, etc. Al otro lado de la plaza se encuentra el Ayuntamiento con su característico color amarillo.

El Old Market Hall, a solo 2 minutos del anterior, también en la zona portuaria, es el mercado cubierto más antiguo de la capital, desde 1889. Aquí se ofrece una amplia variedad de alimentos, como sabrosos platos de mariscos, carne de caza, opciones vegetarianas y varias delicias étnicas. No hay que perderse la sopa de salmón, una delicia. Pero también los fineses vienen a comprar como productos de panadería, queso, carnes gourmet, especias o productos especiales como la cecina o patés de reno, alce y carne de oso.

En frente vemos el Allas Sea Pool, un balneario que tiene tres saunas, dos piscinas de agua caliente y una piscina de agua de mar y en verano organiza conciertos al aire libre, realmente nos resultó curioso el ambiente que se disfrutaba en la zona.

Catedral Ortodoxa Upenski

Muy cerca de los mercados y cruzando el famoso puente Love Bridge con sus característicos candados de todos los colores y tamaños, encontramos la catedral ortodoxa más grande de Europa Occidental. Se alza en una pequeña colina de la isla de Katajanokka. Se completó en 1868, construida en ladrillo rojo y cúpulas bulbosas doradas y verdes coronadas por cruces ortodoxas. No pudimos ver su interior por estar cerrada al público.

Parque Esplanadi

Este estrecho y largo parque, que arranca desde la plaza del Mercado, es uno de los pulmones verdes de la ciudad, con sus jardines, fuentes y estatuas, donde destaca la Havis Amanda (1908), que en el momento de nuestra visita estaban restaurando. El parque está rodeado por dos bulevares donde podemos encontrar edificios emblemáticos, como el hotel Kamp, lujosos cafés con terrazas donde dejarse ver o las tiendas de las mejores marcas. Un lugar para descansar, refrescarse y observar a la sociedad finlandesa. El final lo marca la estatua de los Tres Herreros, esculpida por Felix Nylund.

Plaza y Estación de Tren Rautatientori

Uno queda impresionado si tiene la suerte de llegar a esta estación ya sea en tren o desde el aeropuerto como en nuestro caso. Una de las estaciones más bellas según la BBC, y estos también tienen algunas emblemáticas. Es un excelente ejemplo del estilo Jugendstil, el modernismo finlandés con aires de art nouveau y fue diseñado por el arquitecto finlandés Eliel Saarinen. Las características principales del edificio de granito rosa son su torre del reloj y las cuatro estatuas de hombres de piedra que sostienen lámparas globulares.

La plaza está está cerrada por tres lados. El que ocupa la estación de trenes, el edifico del Teatro Nacional ( 1872) y el Casino de Helsinki y el lado que correspondería al frente, está tomado por la Ateneum, el Museo de Arte Nacional de Finlandia. En la plaza también hay una estatua que homenajea a Aleksis Kivi, escritor de «Siete Hermanos» la primera obra en lengua finlandesa.

Odi, la Biblioteca Central de Helsinki

Si hay un edificio que nos haya sorprendido más es éste, no solo por su diseño arquitectónico, sino por su funcionalidad, espacios y concepto, que como explican en su página: Oodi es un espacio para eventos, una casa de lectura y una experiencia urbana diversa. Proporcionará a sus usuarios conocimientos, nuevas habilidades e historias, y será un lugar de fácil acceso para el aprendizaje, la inmersión en la historia, el trabajo y la relajación. Oodi es una biblioteca de una nueva era, un lugar de encuentro vivo y funcional abierto para todos. Tal cual, pero verlo es diferente, te preguntas por qué no hay estos espacios en mi ciudad o en mi país y llegas a la conclusión de que la mayoría de tu sociedad no tiene el nivel cultural ni la educación de la sociedad finlandesa.

En frente podemos ver la imagen del Parlamento, un impresionante edificio de estilo clásico de la década de 1920, con una fachada en granito rojo de Kalvola constituida por 14 columnas corintias.

Los Museos

Esta es otra realidad que marca la diferencia con otras capitales europeas, el número de museos y su arquitectura vanguardista, citaremos solo algunos de ellos. El Ateneum. fundado en 1887, acoge la mayor y más antigua colección de arte finlandés (s.XVIII al XX), además de cuadros de autores tan importantes como Van Gogh. El Kiasma, el paraíso de los amantes del arte contemporáneo, se encuentra a dos pasos de la biblioteca, este edificio moderno con cortes cuadrados y rodeado de verdor y esculturas de peces. El Amox Rex, un museo de arte donde se encuentran el pasado, el presente y el futuro. Ubicados dentro del hito funcionalista de la plaza Lasipalatsi, los espacios de exhibición abovedados de nueva construcción se encuentran debajo de la plaza ondulada, un paraíso para los skaters. El HAM, Museo de arte de Helsinki, todas las obras que contiene pertenecen a la gente de Helsinki, además de una serie de obras que están prestadas a escuelas, hospitales, bibliotecas y otros espacios públicos. Se ubica en el antiguo edificio del Tennis Palace, construido para los Juegos Olímpicos de 1940 que fueron cancelados debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Como curiosidad te recibe una escultura de una gran Gaviota.

La Capilla Kamppi

También conocida como la capilla del Silencio, fue diseñada por los arquitectos Mikko Summanen, Niko Sirola y Kimmo Lintula del estudio K2S Architects con sede en Helsinki, en 2012. Se ubica en el extremo de una plaza muy concurrida con un gran centro comercial y es un remanso de paz entre tanto bullicio. No hay servicios formales es solo un refugio de silencio y contemplación, en ocasiones hay eventos musicales.

La iglesia Temppeliaukio o de la Roca

La Iglesia de Temppeliaukio, más conocida como la Iglesia de la Roca, está construida directamente en la roca y tiene una cúpula de cobre y vidrio. La iglesia se inauguró en 1969. Debido a su excelente acústica, la iglesia es un lugar popular para conciertos. Como cobraban una entrada de 5€/pp, excesivo, no entramos.

Café Regatta

Una cafetería al aire libre en una pequeña casa de campo roja junto al mar en Töölö con un interior y una decoración campestre vintage. En este ambiente carismático y relajado se sirven bollos de canela recién hechos y otras delicias. También es posible asar salchichas compradas en la cafetería y relajarte con la vista al mar y el graznar de la gaviotas.

Parque y Monumento a Sibelius

Cerca de la cafetería se encuentra este parque, a unos 20 min. caminando desde el centro, es otro buen lugar de relax y esparcimiento de los fineses. Dentro del parque Sibelius se encuentra el monumento del mundialmente famoso compositor Jean Sibelius (1865-1957) de Eila Hiltunen. Fue inaugurado el 7 de septiembre de 1967. El Monumento a Sibelius, que se asemeja a los tubos de un órgano, está hecho de acero soldado con más de 600 tubos y con el busto del compositor en un lado. 

Havilakatu, el paraíso de los Instagramers

Esta pequeña calle, con salida al paseo marítimo, se ha convertido en el blanco de todos los instagramers del mundo que visitan la ciudad. En ella se guarda uno de los tesoros de la arquitectura modernista de la ciudad, el llamado jugendstil. Una serie de edificios cuyas fachadas presentan apariencia de villas, techos, torres y balcones, están fabulosamente ornamentados y siguen numerosas formas diferentes y colores. Los edificios de esta calle son de la primera década de 1900.

La isla Suomenlinna

EL ticket para el el ferry del transporte público, se puede comprar en las taquillas, justo enfrente del Market Square, en el puerto u on line (HSL). Y aunque hay muchas excursiones que incluyen visitas a ésta y a otras cientos de islas que forman parte de Helsinki, éste es el más barato (3,1€2023) y su duración es de 15 min aproximadamente. La entrada a la isla es libre pero se pagan los museos que hay en su interior.

La fortaleza de Suomenlinna es Patrimonio Cultural de la Humanidad. Su construcción sobre seis islas comenzó a mediados del siglo XVIII, cuando Finlandia aún formaba parte de Suecia, desde entonces ha sido utilizada por rusos, alemanes y finlandeses. Hay seis kilómetros de murallas y antiguos edificios, cañones, emocionantes túneles y hermosos parques, varios museos, eventos y restaurantes. Muchos fineses vienen a pasar el día, incluso hacen picnics con la posibilidad de bañarse en algunas de las playas habilitadas.

La ruta básica (azul) es de unos 1,5 km que se hace caminando y su duración depende de tu tiempo, pero mínimo unas 3 h. Al salir del embarcadero te encuentras con el Jetty Barrack, los antiguos barracones de los soldados, un edificio rosa con un bonito reloj que estaban restaurando. Atravesando la puerta accedemos a la fortaleza. Te recibe un conjunto de casas de los antiguos comerciantes y la iglesia, antiguamente ortodoxa, hoy luterana.

Seguimos el paseo que nos lleva a la librería, y el  Museo de Suomenlinna, que muestra la historia de la fortaleza. Hay hasta cinco, todos de pagos; el de Augustin Ehrensvärd, constructor de la fortaleza, emplazado en lo que solía ser la residencia oficial del comandante de la fortaleza, muestra el período sueco, el del juguete, el militar, el de aduanas y el del submarino Vesikko, un submarino finlandés construido en la década de 1930 y que combatió en la 2ª Guerra Mundial.

Un puente nos lleva, a través de unos túneles, a la Plaza de Armas de la fortaleza, donde destaca el sepulcro de Ehrensvärd en el medio. Muy cerca se encuentra una plataforma de observación del Dique Seco, que lleva funcionando desde 1750, uno de los más antiguos del mundo.

El camino serpentea a través de antiguas edificaciones y murallas, entre esplanadas de césped meticulosamente cuidadas, estanques y zonas de cafeterías donde relajarse.

Una pequeña playa da acceso a la zona de bancales de arena y bunkers, una línea artillada que montaron los rusos apuntando al mar. Entre cañones y polvorines, hoy solo circulan curiosos y los sobrevuelan ruidosas gaviotas que los usan de atalayas de descaso.

El paseo culmina en el Bastión Zander, donde se alza la bandera con sus troneras y cañones y la Puerta del Rey (1753-54), frente al mar y entrada a la fortaleza. Llamada así por ser el lugar en el que desembarcó el rey Adolfo Federico de Suecia en su primera visita a Suomenlinna.