Diciembre 2025
Siempre que se acercan las fechas navideñas nos invade ese espíritu festivo, de celebración, de ilusión, también de recuerdo y de nostalgia. Por eso buscamos un viaje a alguno de los mercadillos de Navidad de Europa, con una tradición que se remonta hasta los s. XVI con la reforma de Lutero que impulsó la idea de dar regalos el 24 de diciembre en lugar del 6 de diciembre, día de San Nicolás, lo que disparó la venta de juguetes y artesanías en estos mercados.

La tradición continua hoy en día transformando las plazas históricas en pueblos de cuento de hadas durante el Adviento, en las que se instalan casetas de madera decoradas con ramas de pino, luces cálidas y coros cantando villancicos en directo, donde se consume el vino caliente con especias (canela, clavo, cítricos), servido en tazas de cerámica coleccionables, y se venden diversas artesanías como: las figuras de madera tallada (cascanueces), esferas de vidrio soplado y pirámides navideñas. Pero son los aromas a las salchichas a la brasa, al pan de jengibre o Lebkuchen, o a los Stollen, el pan de frutas y por supuesto a castañas asadas la que te deja un recuerdo imborrable.



A Bélgica habíamos viajado en el verano del 86, visitando su capital Bruselas y la ciudad de Brujas, en nuestro primer Viaje con Nosotros (aun no escrito, jajaja), con nuestros amigos Tino y Manolo. La verdad es que no nos acordábamos mucho de los lugares visitados, ni por las pocas fotos (cámara analógica de revelado de película) que teníamos desvaídas por el paso del tiempo, ni por los recuerdos perdidos en la memoria.

Así que decidimos viajar Bélgica, durante 13 días, visitando primero la ciudades de la región de Flandes, al norte y de habla flamenca (neerlandesa) como Brujas, Ostende, Amberes, Malinas o Lovaina y posteriormente la región Valona, al sur y de habla francesa como Namur y Dinant. Bruselas funciona como una región autónoma y separada de ambas y sede de la Unión Europea y de la OTAN, lo que la convierte en la capital política de facto de Europa. Aunque desde Bruselas se puede visitar todo el país a través de la red de ferrocarril (cómodo y bien de precio) optamos por tener dos bases: Brujas (5 noches) y Bruselas (7 noches).
Ruta por los imprescindibles de Brujas

Brujas es una de las ciudades medievales mejor conservadas del Mundo, conocida como la Venecia del Norte, por la red de canales que atraviesan la ciudad. En el pasado, estos canales eran arterias comerciales vitales y hoy en día, son un reclamo turístico para un romántico paseo en barca. La ciudad tuvo la suerte de no ser destruida por guerras ni incendios, lo que permitió que su arquitectura medieval de ladrillo se mantuviera intacta. Destaca el Gótico Flamenco, con edificios de tejados escalonados y detalles ornamentales que crean un ambiente de cuento, con calles adoquinadas y puentes de piedra que te llevan al s. XV.
Parque Minnewater y el Lago del Amor
Comenzamos nuestra andadura cerca de la estación de trenes de Brujas y a dos pasos entramos en este maravilloso parque. Cuenta la leyenda la trágica historia de Minna, una joven que murió de agotamiento en los brazos de su amado guerrero, Stromberg en este lugar, después de huir de un matrimonio forzado. Stromberg la enterró y rompió un dique para que el agua cubriera el lugar, creando el lago en su memoria. Es difícil imaginarlo hoy, pero en el s. XIII, el Minnewater era un puerto bullicioso. Aquí atracaban los barcos que traían lana de Inglaterra y especias de Oriente. Con el tiempo, el puerto se encenagó y en el s. XX se transformó en el parque público.
El Puente de los Amantes, Minnewaterbrug



Es el puente que cruza el lago y ofrece una vista preciosa del agua, los árboles y la arquitectura circundante. Si cruzas este puente de la mano con tu pareja y te besas, se dice que vuestro amor será eterno.
La Torre de Pólvora, Poertoren



Esta torre data de finales del s. XIV y formaba parte del sistema de defensa de la ciudad, protegiendo un puente y una esclusa. Su nombre Poertoren significa Torre de Pólvora porque se utilizaba para almacenar este material. Es un recordatorio de que Brujas fue una vez una ciudad fortificada.
El Kasteel Minnewater



El Kasteel Minnewater, también conocido como Het Fraeyhuis, es una hermosa casa de estilo neogótico que fue construida en el s. XIX. Su fachada da un aire romántico y pintoresco al paisaje y aunque no es un castillo medieval, a menudo se confunde con uno.
El Sashuis o la Casa de la Esclusa


Este edificio fue construido en el s. XVI como esclusa y residencia para los encargados de la misma. Restaurada en el s. XIX esta construcción de ladrillo rojo parece emerger directamente del agua. El edificio hoy en día suele albergar espacios de exposición o eventos culturales. Además este es el lugar donde mejor se ven los Cisnes de Brujas, nadando parsimoniosamente en las aguas.
El Begijnhof van Brugge o Beaterio de Brujas

Un beaterio o begijnhof era un conjunto de casas habitadas por beguinas, mujeres laicas que elegían llevar una vida religiosa de piedad y caridad, pero que no hacían votos permanentes. Eran independientes de los hombres, mantenían sus propiedades y vivían en una comunidad protegida dentro de la ciudad, dedicándose a labores como el bordado o el cuidado de enfermos.
Este beaterio fue fundado en el año 1245 por Margarita de Constantinopla, condesa de Flandes. Hoy en día, las casas están habitadas por monjas de la Orden de San Benito y mujeres de Brujas que no pertenecen a ninguna orden religiosa. Es un patio rectangular grande y sereno, cubierto de hierba y árboles. Está rodeado por cerca de 30 casitas de fachada blanca, típicas de Flandes, que contrastan con las fachadas de ladrillo del resto de Brujas. Hay una pequeña iglesia gótica dedicada a Santa Isabel de Hungría y una casa que funciona como museo, la cual recrea el estilo de vida de las beguinas en el siglo XVII. El acceso al patio del Beaterio y a sus jardines es gratuito.






Al salir del beaterio por su preciosa puerta principal cruzaremos los canales por un puente de piedra, Begijnhofbrug que da a un edificio que en su fachada muestra la figura de una monja con rasgos muy masculinos. Es una sátira que hace referencia humorística a la idea de un hombre intentando «colarse» en o espiar el Beaterio, ya que tenían prohibido su entrada. Unos metros más adelante encontramos la Paardendrinkplaats, el Bebedero de Caballos, históricamente, este era el lugar donde los caballos que transportaban mercancías y personas descansaban y bebían antes de entrar o salir de la ciudad por la zona sur. Hoy en día, sigue siendo el lugar donde los carruajes turísticos, koetsen, hacen su parada oficial para que los caballos beban agua y descansen a la sombra de los árboles de la plaza.
La Fábrica de Cerveza De Halve Maan, La Media Luna




Es la única fábrica de cerveza familiar que sigue operando en el centro histórico de Brujas con casi 500 años de historia. Aunque no hagas el tour guiado por su interior podrás ver la Beer Pipeline, una tubería subterránea de 3,2 km de largo que conecta la fábrica en el centro con la planta embotelladora a las afueras. Se puede visitar su patio interior y probar su cerveza más emblemática la Brugse Zot, una cerveza rubia, equilibrada y muy refrescante.
El Puente Mariabrug y el Hospital de San Juan
En este punto donde se cruza el Canal Dijver, es el lugar donde se obtiene una de las perspectivas más famosas de la ciudad y donde puedes ver tres pilares de la historia de Brujas en un solo vistazo: la Iglesia de Nuestra Señora o Onze-Lieve-Vrouwekerk con su torre de ladrillo de 115 m., el Hospital de San Juan o Sint-Janshospitaal, el antiguo sanatorio medieval, uno de los más antiguos de Europa que data del s. XII y el Canal con sus botes deslizándose suavemente por sus aguas.
Iglesia de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekerk)





Su característica más distintiva desde el exterior es su torre de ladrillo, que se eleva más de 115 metros. Es una obra maestra del estilo gótico de ladrillo o gótico costero, típico de la región. La construcción de la iglesia comenzó alrededor del año 1230 y es una mezcla de estilos, principalmente gótico.

Su interior es vasto y monumental, dividido por un doksaal, un tipo de mampara o coro. En el interior de esta iglesia predomina el blanco y lo luminoso. El techo es una red de arcos góticos que parecen flotar a gran altura y siguiendo la tradición de Flandes, muchos de los muros de ladrillo están cubiertos con cal, lo que acentúa la sensación de espacio y limpieza visual. En algunas secciones, se ha dejado el ladrillo original al descubierto, recordándote que estás en el corazón del Gótico Costero.


El mayor tesoro de la iglesia es la escultura en mármol de Carrara conocida como la Madonna de Brujas de Miguel Ángel, es la única obra del artista que salió de Italia mientras éste aún estaba vivo. Además en el coro, puedes admirar los impresionantes mausoleos de María de Borgoña y de su padre, Carlos el Temerario, el último duque de Borgoña. El acceso a esta parte de la iglesia es de pago, 8 €2025.mbas Ducales
Puente de San Bonifacio








Detrás de la catedral se encuentra este bonito puente de San Bonifacio que fue construido a principios del s. XX. Su diseño intencionalmente rústico y gótico lo hace encajar perfectamente en el entorno. El puente ofrece una de las vistas más escénicas de la ciudad. Al cruzarlo, puedes admirar, la parte trasera del Palacio Gruuthuse , la fachada de la pequeña y pintoresca Casa Arents y las aguas tranquilas del canal y las fachadas de ladrillo circundantes. Hay una pequeña ventana que la leyenda cuenta que era la ventana gótica más pequeña del mundo y que se usaba para vigilar a los enemigos que se acercaban por el canal.
Rozenhoedkaai, el Muelle del Rosario

El nombre se traduce como Muelle del Rosario, porque era el lugar donde antiguamente se vendían los rosarios. Aquí fue donde los vikingos establecieron un puerto fluvial y donde se construyó una primitiva fortaleza para proteger la zona en el s. IX. Se cree la ciudad creció a partir de este punto ya que la palabra Brujas podría derivar de la palabra vikinga Brygga, que significa muelle.
El muelle se ubica en el canal Dijver cerca del Puente de San Juan Nepomuceno que discurre en paralelo a las casas gremiales y culmina en el codo del canal o Reie, lugar donde se inician los paseos en barca por los canales y que ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad con la imponente silueta del Campanario o Belfort asomando por encima de los edificios.
Las Plazas de los Curtidores y del Pescado


A pocos pasos del muelle entramos en la antigua plaza del gremio de los curtidores o Huidenvettersplein, presidida por un pilar con la escultura de dos leones sosteniendo un escudo, que era su emblema. Hoy en día, el olor a cuero ha sido sustituido por el aroma que emana de los restaurantes y terrazas que ocupan completamente la plaza aunque aún se puede ver la antigua casa gremial s. XVII en una de sus esquinas.


Saliendo de esta plaza entramos en la plaza del mercado de pescado o Vismarkt. La plaza está rodeada por una doble columnata clasicista, con más de 120 columnas, diseñada por el arquitecto municipal Jean-Robert Calloigne en el año 1821. Este estilo romano contrasta fuertemente con la arquitectura medieval circundante. Aún se vende pescado fresco del día en las mesas de piedra del mercado, especialmente de miércoles a sábado por la mañana y los domingos alberga puestos de artesanía, joyas, souvenirs o pinturas, convirtiéndose en un pequeño mercado de arte.
El Groenerei, la Ribera Verde

Este bello paseo arbolado a orillas del canal Dijver, también conocido como Muelle Verde por el color de sus aguas y la vegetación que brota a orillas del canal. Cruza varios antiguos puentes medievales como el Meebrug, Peerdenbrug o el más alejado Molenbrug o Puente del Molino que ofrecen vistas muy fotogénicas del canal con la Iglesia de Notre Dame o a la omnipresente Torre Belfort.








En el paseo encontramos bellos edificios flamencos a ambos lados del canal. Destacan los Godshuis, literalmente casa de caridad o asilo, un complejo de pequeñas casas residenciales construido con fines benéficos a partir del s. XIV por las familias ricas, comerciantes o gremios para proporcionar vivienda gratuita a miembros necesitados de la comunidad.
El Blinde-Ezelstraat, o el callejón del asno ciego



Antes de entrar en la Gran Plaza Burg, si vienes del paseo anterior, pasarás por este pequeño callejón empedrado que termina en una estrecha puerta con un arco de estilo renacentista decorado con figuras doradas. La leyenda cuenta que cuando los habitantes de Gante robaron el dragón dorado de la catedral de Brujas que hoy corona el campanario de Gante, intentaron llevárselo en un carro tirado por un asno. El animal se negó a moverse hasta que le taparon los ojos, logrando así sacar el botín de la ciudad por este callejón. Tal vez algo menos prosaico sea que en el s. XV existía aquí un albergue llamado Den Blinden Ezel, el Asno Ciego, que probablemente dio nombre a la calle.
La Plaza Burg

La plaza se encuentra en el lugar donde, en el s. IX, se construyó la primera fortificación de Brujas para defender la costa de los ataques normandos. A medida que la ciudad creció, la función de la plaza pasó de ser militar a ser el centro administrativo y judicial de la región. En ella encontramos diferentes edificios que resumen la arquitectura belga que abarca varios siglos, con edificios de distintos estilos.






El Stadhuis es el ayuntamiento más antiguo de toda Bélgica, construido entre finales del s. XIV y principios del XV (1376-1421). Su fachada es un espectacular ejemplo del gótico flamígero, con nichos que albergan estatuas de personajes bíblicos y condes de Flandes. Para ver la la Sala Gótica, famosa por sus murales históricos y su impresionante bóveda de madera tienes que desembolsar 8€2025. Este ticket te permite la entrada conjunta al antiguo palacio de justicia Brugse Vrije o Franconato. Ubicado junto al ayuntamiento, destaca por su fachada, parte renacentista y parte barroca. En su interior se encuentra una chimenea de mármol y roble tallada en honor al emperador Carlos V.


El Proosdij es el edificio de fachada blanca y estilo barroco de finales del s. XVII que se encuentra justo a la izquierda del callejón del Asno Ciego. Era la residencia oficial del Prepósito, que era el jefe religioso más importante de la ciudad. Hoy en día suele albergar oficinas gubernamentales o de la administración local y no se visita.

Otro de los edificios que no debes perderte es el Heilig-Bloedbasiliek, la Basílica de la Santa Sangre. Está compuesta por dos capillas superpuestas. La entrada a ambas capillas es gratuita. Aunque si quieres visitar el Tesoro y el Museo de la Basílica, donde se guarda el relicario de oro y piedras preciosas, la entrada es de 3 €2025.




La capilla baja es de estilo románico del s. XIII, de gruesos muros de piedra y columnas macizas, el ambiente es oscuro y sobrio y está dedicada a San Basilio.






Para subir a la capilla superior, pasarás por una escalera renacentista. La capilla superior fue reconstruida en estilo neogótico en el s. XIX y está llena de color, frescos en las paredes, vidrieras coloridas y un altar muy ornamentado. Además es el lugar donde se conserva la reliquia de la Santa Sangre. Según la tradición, se trata de un trozo de tela que utilizó José de Arimatea para limpiar la sangre de Cristo tras la crucifixión y que fue traída a Brujas desde Tierra Santa en el s. XII tras la Segunda Cruzada. La reliquia se exhibe al público en ciertos momentos del día. Tendrás que guardar una pequeña cola y está prohibido hacer fotos.
La Grote Markt y el Belfort

La plaza ha sido históricamente un mercado, de ahí su nombre, Markt y el centro de todas las celebraciones y reuniones. Peatonalizada en la década de los noventa destacan varios edificaciones de gran interés.

El Campanario o Belfort, es el monumento más visible y simbólico de Brujas. Esta imponente torre medieval de 83 m de altura domina toda la plaza, no solo servía como torre de vigilancia para detectar incendios y enemigos, sino que también era el lugar donde se custodiaba la caja de la ciudad y los documentos o privilegios que simbolizaban la autonomía y la riqueza de ésta. También alberga un carillón de 47 campanas.


Las Casas Gremiales, rodean la plaza por el lado norte, con sus características fachadas escalonadas de tejados a dos aguas. Fueron las sedes de los poderosos gremios de artesanos y comerciantes de Brujas en la Edad Media, lo que refleja la importancia económica de la ciudad en la Liga Hanseática. Hoy en día albergan restaurantes, cafeterías y tiendas de recuerdos.

En el centro de la plaza se encuentra un gran monumento erigido en honor a Jan Breydel y Pieter de Coninck. Estos dos héroes lideraron la revuelta flamenca contra las tropas francesas del rey Felipe IV a principios del siglo XIV, culminando en la famosa Batalla de las Espuelas Doradas del año 1302. La estatua simboliza el orgullo y la lucha de Flandes por su libertad.

El Palacio Provincial, Provinciaal Hof, es el edificio neogótico de piedra gris clara que ocupa casi todo un lateral de la plaza. Antiguamente era la sede del gobierno provincial. Aunque parece muy antiguo, se construyó a finales del siglo XIX, pero con un estilo neogótico para que no desentonara con el resto de la plaza.

La Antigua Oficina de Correos se encuentra justo al lado del Palacio Provincial. Es un edificio de estilo neogótico que alberga un museo interactivo sobre la Brujas medieval. Tiene una terraza en el primer piso con una de las mejores vistas elevadas de toda la plaza.
La plaza de Jan Van Eyck y alrededores

La plaza está situada al norte de las plazas principales, la Grote Markt y Burg, marcando el final de los canales Spiegelrei y Langerei. En el centro de la plaza se encuentra la estatua del pintor Jan van Eyck, erigida en el año 1878.



El canal que nace en la plaza es el Spiegelrei o Muelle del Espejo que antiguamente era el puerto comercial más importante de la ciudad. Aquí llegaban los barcos cargados de mercancías de todo el mundo. Esta zona era el barrio de la Hansa, de los mercaderes extranjeros: españoles, italianos, alemanes. Recordemos que entre los siglos XIII y XV, Brujas fue la sede principal en el sur de Europa de la Liga Hanseática.



Alrededor de la plaza encontramos algunos de los edificios más emblemáticos de la zona. El Poortersloge o Lonja de los Burgueses. Un hermoso edificio de estilo gótico tardío que servía como punto de encuentro para la élite comercial de la ciudad. En cuya fachada podemos encontrar el famoso oso de Brujas. Justo enfrente vemos el Tollhuis o Antigua Casa de Aduanas, donde se cobraban los peajes y las tasas por las mercancías que entraban en el puerto.
La Plaza de Simón Stevin y las chocolaterías


Esta plaza, rodeada de tilos y casas medievales, está dedicada al matemático y físico belga, Simón Stevin, al que se considera el padre del sistema métrico y de los números negativos. Por ello su estatua destaca en el centro de la plaza que en navidad se transforma en un coqueto mercado navideño.




Aunque el mayor reclamo de la plaza son las excelentes chocolaterías y puestos de gofres que hay en los alrededores, como: Chocolatier Dumon, The Old Chocolate House o probablemente la chocolatería más famosa del mundo, dirigida por el enfant terrible del chocolate, Dominique Persoone y su hijo, The Chocolate Line.
La Catedral de San Salvador



Continuamos nuestro paseo hasta la cercana catedral de San Salvador, Sint Salvatorskathedraal, la parroquia más antigua de Brujas, con partes de su estructura que datan de los siglos XII al XV. El edificio muestra una mezcla interesante de estilos debido a sus largos períodos de construcción y restauraciones. La poderosa torre de unos 99 m es la parte más antigua y combina elementos románicos y góticos. No pudimos acceder a su bello interior por estar cerrada.
Los Molinos de Viento y la Puerta Kruispoort

Los molinos de viento de Brujas, situados a lo largo del canal en el área de Kruisvest al noreste del centro histórico es una de la joyas visuales más emblemáticas de la ciudad. Están dispuestos a lo largo del canal circular, Ringvaart, sobre los restos de las antiguas murallas ahora cubiertas de césped. Aún hoy podemos ver circular las grandes barcazas que llevan mercancías hasta el Puerto de Zeebrugge a 15 km en el Mar del Norte.







De los 25 molinos que hubo en el s. XVI solo se conservan 4 hoy en día. El más conocido y el único que se visita es el Sint-Janshuismolen o de San Juan (1770) y junto a él están, Bonne-Chièremolen (1844), Nieuwe Papegaai (1790) y Koeleweimolen (1888).

A dos pasos del molino Bonne-Chière encontramos la Kruispoort o Puerta de la Santa Cruz es la más impresionante de las cuatro puertas medievales que aún custodian Brujas. La estructura actual data de 1402 y está diseñada como una fortaleza con dos torres masivas y un paso central estrecho, pensado para detener a cualquier invasor. Por aquí han pasado figuras históricas de la talla de Carlos V, Napoleón o las tropas alemanas durante la II GM.











Para finalizar esta ruta por Brujas no podía faltar una dosis de imágenes de la cultura gastronómica y sobre todo de la Cervesiafilia, el término técnico que define a los amantes de la cerveza y en ésto último los belgas hay que reconocer que son unos maestros. Por supuesto probamos varías cervezas, pero la más famosa de la ciudad es la Brugse Zot o la Loca de Brujas.



























19/02/2026 at 19:50
Maravillosa ciudad Brujas, parece sacada de un cuento y más preciosa al verla contigo!
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