Abril 2025

Nuestra ruta por Japón nos llevó hasta Hakone, un pueblo famoso que forma parte de la Prefectura de Kanagawa y de la Región de Kantō. A menudo se le llama simplemente Hakone para referirse a toda el área turística montañosa, que es parte del Parque Nacional Fuji-Hakone-Izuque. Lo elegimos como lugar de alojamiento y punto equidistante para visitar tanto el Monte Fuji como la ciudad de Kamakura. Para movernos por la región habíamos alquilado un coche en la estación de Odawara, con Nissan Rent a Car.

El pueblo de Hakone

Es un destino de montaña muy popular, famoso por su belleza natural, la vista del cercano monte Fuji sobre el lago Ashinoko, sus aguas termales y sus museos. Se encuentra en el suroeste de la prefectura de Kanagawa y forma parte del Parque Nacional Fuji-Hakone-Izu. La zona se asienta sobre un volcán de tipo caldera, el Monte Hakone. Esta actividad volcánica es la fuente de sus famosas aguas termales, onsen. Hokone está compuesto de una serie de núcleos poblacionales como Yumoto, Gora, Miyanoshita, Kowakidani, Sengokuhara y Moto-Hakone.

Alojarse en un Ryokan con Onsen

Sin duda uno de los placeres o caprichos que debes darte si vienes a esta región es alojarte en un Ryokan, un alojamiento tradicional japonés que se caracteriza por habitaciones con suelos de tatami y futones, baños termales comunitarios, onsen y, a menudo, rodeados de jardines japoneses. Nosotros nos alojamos 5 noches en el ryokan Sengokuhara Onsen, en la meseta en el norte de la caldera de Hakone.

La palabra onsen se refiere al agua caliente que brota de forma natural de la tierra gracias a la intensa actividad volcánica y geotérmica de Japón. Los onsen son, en su inmensa mayoría, de acceso y uso separado por sexos, y se requiere bañarse completamente desnudo. No se permite el uso de bañadores. Se deben seguir unas estrictas normas de etiqueta japonesa: debes lavarte y enjabonarte a fondo antes de entrar en el agua del baño, generalmente sentado en un taburete. Está prohibido nadar, salpicar o hablar en voz alta. Son lugares de relajación y en muchos está prohibida la entrada a personas con tatuajes por su asociación con la yakuza.

Un paseo por el Lago Ashi

El Lago Ashi o Ashi-no-ko, también conocido como Lago Hakone. Es un lago de cráter o lago de caldera, formado hace aproximadamente 3.000 años después de la última erupción del Monte Hakone. Se asienta a lo largo de la pared suroeste de la caldera. Se encuentra a unos 723 metros sobre el nivel del mar, con una profundidad media de 43 m.

En el lago encontrarás distintos miradores con vistas panorámicas sobre el lago, es el caso del Observatorio Kintaro-iwa, que en días claros se tienen unas espectaculares vistas del Monte Fuji, que se eleva majestuosamente sobre las colinas circundantes.

Una de las atracciones del lago es recorrerlo en cruceros turísticos, que tienen la apariencia de galeones piratas. Los barcos conectan los principales puertos del lago como Togendai, Motohakone y Hakone-machi, y forman una parte clave del circuito de transporte de Hakone.

El Teleférico de Hakone

El Teleférico de Hakone es un funitel, un tipo de teleférico de alta tecnología que recorre una parte significativa del circuito de Hakone. Tiene varias estaciones: la primera es Tōgendai a orilla del Lago Ashi, donde se hace transbordo a los famosos Barcos Pirata. Ōwakudani, la parada en el famoso valle volcánico y Sōunzan que es el punto de conexión con el Funicular de Hakone, que viene desde el pueblo de Gōra, donde se encuentran la mayoría de los museos. Nosotros como teníamos el coche no hicimos esta ruta circular que hace la mayoría de viajeros sin transporte privado.

El Hakone Jinja o Santuario Hakone

Se encuentra en la orilla sur del Lago Ashi o Ashinoko, cerca del puerto de Moto-Hakone, enclavado en la base del Monte Hakone. Sin embargo el elemento más famoso y fotografiado del santuario es el Torii de la Paz, Heiwa no Torii. Una espectacular puerta Torii de color bermellón que se alza majestuosamente desde las aguas del Lago Ashi, creando la ilusión de que está flotando. Fue erigido en el año 1952 para conmemorar el Tratado de San Francisco y el fin de la ocupación aliada de Japón después de la II GM, simbolizando la paz.

El complejo principal del santuario está situado más arriba, en la colina. El acceso se realiza a través de un tranquilo sendero ceremonial rodeado de altos cedros centenarios. Fue fundado en el año 757 d.C. y está dedicado al dios Hakone, venerado por su protección contra desastres naturales, y se le atribuyen beneficios como la seguridad, la buena suerte y la seguridad en el tráfico. El santuario principal o Honden y otros edificios están pintados de un rojo intenso, contrastando con el verde exuberante del bosque.

El pueblo de Moto-Hakone

La antigua aldea de Moto-Hakone hoy absorbida por Hakone es una de las zonas portuarias del Lago Ashi más visitadas por ser un centro turístico importante y un punto de partida para explorar varios lugares de interés. La zona está llena de tiendas de recuerdos, pequeños restaurantes y cafés con un agradable ambiente costero/lacustre.

El muelle, Moto-Hakone-ko, es una de las tres paradas principales de los Barcos Pirata que recorren el lago y su centro de autobuses es crucial, en la conexión de la zona del lago con el resto de la región de Hakone. Desde el muelle un sendero permite la visita la Torri de la paz en 15 min o al Santuario Hokone por un sendero arbolado flanqueado por altos cedros.

Cerca de un gran Torii de color bermellón a la entrada del pueblo encontramos el Sainokawara, un grupo de estatuas de piedra y pagodas. La presencia de estas estatuas de piedra, muchas de las cuales son estatuas de Jizō, el bodhisattva protector de los viajeros y los niños, tiene el propósito de rezar por la seguridad de los viajeros o por las almas de los difuntos, en la peligrosa ruta del Paso de Hakone, que históricamente fue uno de los puntos más difíciles y peligrosos de la antigua ruta medieval Tōkaidō , que conectaba Edo (Tokio) con Kioto.

La Villa Imperial de Hakone

Fue la residencia de verano de la Familia Imperial Japonesa. Aunque la majestuosa villa fue destruida por dos grandes terremotos: el Gran Terremoto de Kanto en 1923 y el Terremoto de Kita-Izu en 1930, nunca fue reconstruida en su forma original. El lugar es hoy en día un hermoso parque público, Parque Onshi Hakone Koen que se encuentra en una pequeña península que se adentra en el Lago Ashi.

El parque es uno de los mejores puntos de Hakone para contemplar el paisaje. Desde su centro, el Observatorio del Lago, Kohantenbokan, se obtiene una vista espectacular del Lago Ashi, las montañas circundantes y el imponente Monte Fuji en días claros. El parque cuenta con senderos tranquilos, jardines bien cuidados y una variedad de árboles y flores que ofrecen un hermoso paisaje durante todo el año, desde cerezos en primavera hasta un colorido follaje en otoño.

El Hakone Checkpoint

El Hakone Checkpoint o Hakone Sekisho, fue un puesto de control histórico crucial establecido durante el Período Edo (1603-1868) en Japón. El puesto de Hakone era uno de los más grandes y vitales de los 53 puntos de control a lo largo de la ruta Tōkaido, la principal vía que conectaba la capital del Shogunato, Edo (actual Tokio), con la capital imperial, Kioto.

Se encuentra en la orilla del Lago Ashi, cerca del muelle de Hakone-machi. Hoy en día, se presenta como una reconstrucción fiel y detallada del puesto original, ofreciendo una fascinante visión de la vida y las estrictas regulaciones de viaje de aquella época. Su misión era evitar que se introdujeran armas en Edo, la sede del poder e impedir que las esposas e hijos de los señores feudales, daimyō, que vivían en Edo como rehenes virtuales bajo el sistema Sankin Kōtai, huyeran de la ciudad.

El pueblo de Hakone-Yumoto

Este encantador pueblo está encajado entre montañas excavadas por el río Haya. Es la puerta de entrada y el balneario de aguas termales más antiguo y famoso de toda la región de Hakone.

Su calle comercial está repleta de tiendas de souvenirs y dulcerías, especialmente famosos son los pastelitos hechos al vapor con los vapores sulfurosos de esta zona volcánica, onsen manju, en la tienda Nanohana o las tartaletas de queso y miel de la pastelería Grande Riviere.

Otra zona de interés son las orillas del río Haya, cerca el puente Yumoto y también de las orillas de su afluente, el río Sukumo. En ambas podemos encontrar preciosos ejemplares de cerezos y ciruelos que durante la época de floración, sakura, nos regalan una estampa bellísima. Además en este lugar se encuentra el famoso restaurante Hatsuhana Soba Honten, donde no te puedes perder sus famosos fideos soba fríos, la especialidad local de la zona.

Si continuamos subiendo la empinada carretera de la colina llegaremos a dos de los templos más interesantes del pueblo. El primero es el templo Shoganji, dedicado a los Hermanos Soga. Son figuras legendarias de la época Kamakura, s. XII, famosos por su historia de venganza filial, adauchi, uno de los relatos de samuráis más populares de Japón. En este templo se consagra una estatua de pie de Jizo que se dice fue hecha a semejanza de los Hermanos Soga.

El segundo es el Templo Soun-ji, de la escuela Rinzai del Budismo Zen. Fue fundado en 1521 en honor a Hojo Soun, el fundador del poderoso Clan Hojo de Odawara, que gobernó la región. Los terrenos del templo albergan las tumbas de cinco generaciones del Clan Hojo. El templo actual es una reconstrucción de 1672, ya que el original fue destruido en 1590 por Toyotomi Hideyoshi durante el asedio al Castillo Odawara.

Cerezos en flor a orillas del río Haya en Miyagino

La zona de Cerezos en flor a orillas del río Haya en Miyagino es uno de los lugares más famosos y bellos para el hanami, la observación de los cerezos en flor. Se encuentra en el área de Miyagino, que es un barrio de aguas termales, onsen situado al norte del centro de Hakone-Yumoto. A lo largo de unos 600 m. a orillas del río Haya, hay una hilera de aproximadamente 120 cerezos, principalmente de la variedad Somei-Yoshino. Cuando están en plena floración, crean un impresionante túnel de flores sobre el paseo ribereño y se reflejan en el agua.

Ōwakudani, el Gran Valle Hirviente

Ōwakudani, es un valle volcánico activo que ofrece un paisaje espectacular y la oportunidad de experimentar de cerca la actividad geotérmica. El valle se formó hace unos 3.000 años como resultado de la explosión del Monte Hakone. Debido a su paisaje inhóspito y humeante, antiguamente se le conocía como Jigokudani, el Valle del Infierno.

Es una zona geotérmica muy activa, caracterizada por fumarolas de azufre y manantiales de agua caliente burbujeante, donde el aire tiene un fuerte olor a azufre y a huevos podridos.

Hablando de huevos, el Kuro-Tamago o Huevos Negros es la atracción gastronómica más famosa de Ōwakudani. Son huevos duros que se cuecen en las aguas termales ricas en azufre y minerales del valle. La reacción química con el azufre hace que la cáscara del huevo se vuelva completamente negra. Se dice que comer un kuro-tamago alarga la vida en siete años. Aunque el interior es un huevo duro normal y su sabor algo salado, la experiencia es única por su ligero olor a sulfuroso.

Cerca de las fumarolas hay un pequeño santuario dedicado a Enmei Jizō Bosatsu, una estatua del Jizō Bosatsu de la Longevidad, en este caso, se asocia con una larga vida, Enmei. Su origen se remonta a más de mil años cuando el monje budista Kōbō Daishi visitó Owakudani y, al ver el paisaje infernal, se sintió conmovido por el sufrimiento de la gente. Para ofrecer consuelo y salvación, talló una estatua de Jizō y rezó por la gente. Es costumbre lavarse las manos y verter agua caliente del manantial sobre la estatua para ofrecer sus oraciones.

Aunque nosotros accedimos con nuestro coche muchos lo hacen mediante el Teleférico de Hakone, que aquí tiene su última parada. Otro de los alicientes son las vistas sobre el Monte Fuji en los días claros. Con esta imagen nos despedimos de nuestra ruta por Hakone, realmente un lugar que no debes dejar de visitar si vienes a Japón.