Abril 2025
La imagen más icónica del Japón es el Monte Fuji o Fujisan, con sus 3,775 m, le gana al Teide por 60 m, se encuentra en la isla de Honshu, en la prefectura de Yamanashi, al oeste de Tokio. Es un estratovolcán activo, aunque con bajo riesgo de erupción. Es un lugar sagrado, de culto para el sintoísmo y fuente de inspiración artística. Pero ver nítidamente su silueta cónica y simétrica, a menudo coronada de nieve, es toda una aventura y una suerte. A menudo las nubes cubren la montaña y en la mayoría de los blogs aconsejan la visita en invierno. En cualquier caso, nosotros nos arriesgamos en primavera, en plena floración de los almendros, y ya les digo que tuvimos mucha, pero mucha suerte.

La visita al Monte Fuji la hicimos desde Nikko en tren, con diversas paradas en estaciones intermedias: Utsunomiya, Omiya, Tokio, y finalmente Odawara, donde alquilamos un coche con Nissan Rent A Car, durante 4 días completos para visitar el Monte Fuji y los cinco lagos (2), Hakone (1) y Kamakura (1), fijando como base para las visitas Hakone, porque estaba equidistante entre nuestros destinos.
El Monte Fuji y los Cinco Lagos

La región de los Cinco Lagos del Fuji o Fujigoko es, sin lugar a dudas, el mejor lugar para admirar la majestuosidad del Monte Fuji. Los cinco lagos se encuentran en la base norte del monte y se formaron hace miles de años debido al flujo de lava de las erupciones volcánicas que represaron los ríos. Los cinco lagos son: Motosu, Shoji, Sai, Yamanaka y Kawaguchi.
El Lago Motosu, el lago que puedes llevar en la cartera







El lago Motosu o Motosu-ko es el más occidental y el más alejado de los cinco. Su característica más famosa es que su imagen aparece en los billetes de 1.000 yenes japoneses. Es el lago más profundo de los cinco, alcanzando los 121,6 m. Esta profundidad contribuye a que sus aguas sean excepcionalmente cristalinas y esmeralda. Es un lugar popular para el buceo, la pesca, el windsurf, el kayak y el campamento durante los meses cálidos. Las mejores vistas se obtienen desde su orilla norte, conocida como Koan.
Lago Shōji, el protector
El Lago Shōji o Shōji-ko es el más pequeño de los cinco lagos, pero su tamaño compacto es inversamente proporcional a la espectacularidad de su vista, que es una de las más singulares de toda la región. La vista más famosa de Shōjiko se conoce como Kodaki Fuji, que se traduce como el Monte Fuji Abrazando al Niño. Desde la orilla norte del lago, el Monte Fuji, el padre, aparece majestuosamente. Justo delante, una montaña más pequeña y boscosa llamada Monte Ōmuro, el niño, parece estar acunada por las laderas del Fuji. Es un destino popular para el camping, la pesca, especialmente de carpa japonesa y wakasagi, y actividades acuáticas no motorizadas como el kayak y la canoa.
El Lago Sai, el Lago del Oeste

Al igual que el Motosu y el Shōji, el Lago Sai-ko se formó cuando un enorme flujo de lava de una erupción del Monte Fuji, alrededor del año 864 d.C., dividió un lago preexistente. Por esta razón, los tres lagos aún están conectados por vías fluviales subterráneas. Con una profundidad máxima de 71,1 m, es el segundo lago más profundo de los Cinco Lagos. Se le conoce a menudo como el Lago del Oeste y ofrece un entorno más salvaje y menos urbanizado, atrayendo a quienes buscan tranquilidad y contacto directo con la naturaleza.
El Lago Yamanaka y sus cisnes





El Lago Yamanaka o Yamanaka-ko es el más oriental de los Cinco Lagos, el de mayor superficie y también el que se encuentra a mayor altitud, aproximadamente 982 m sobre el nivel del mar, aunque es el menos profundo, con 13.5 m. Es ideal para el windsurf, la navegación, el esquí acuático y la pesca, incluyendo la popular pesca de wakasagi. Además del crucero por el lago en el Swan Lake, un barco con forma de cisne, también se pueden alquilar pequeños botes de pedales que suelen tener forma de cisnes para recorrer las aguas del lago con vistas al Fuji. En la orilla llana del lago, cerca de la zona de Hirano, a menudo se pueden ver cisnes nadando cerca de la orilla; con el Monte Fuji al fondo, son una imagen clásica y relajante del lago.
El Lago Kawaguchi,

El Lago Kawaguchi o Kawaguchi-ko es, sin duda, el más popular, accesible y desarrollado turísticamente de los Cinco Lagos del Fuji y el destino principal y puerta de entrada para la mayoría de los viajeros que quieren conocer la región. Muy bien comunicado por autobuses y trenes con las ciudades más importantes del país, es el segundo lago más grande de los cinco, con una superficie de 6,13 km² y una altitud de unos 830 m sobre el nivel del mar.
Los Alrededores del Monte Fuji

El Monte Fuji se puede ver desde muchos lugares, no solo desde la región de los lagos; su cima es visible a más de cien kilómetros.
Cataratas de Otodome y Shiraito

Las cascadas de Shiraito y Otodome son dos joyas naturales ubicadas en la base suroeste del Monte Fuji, en la ciudad de Fujinomiya, Prefectura de Shizuoka. Ambas forman parte del Parque Nacional Fuji-Hakone-Izu. Desde sus miradores, tienes unas vistas espectaculares sobre el Monte Fuji.
Cascada Shiraito o Shiraito no Taki
Su nombre se traduce como la Catarata de Hilo Blanco, que describe perfectamente su apariencia porque el agua no cae en un solo chorro, sino en cientos de hilos delgados que brotan de una pared sólida de lava. El agua proviene directamente del deshielo y la lluvia que se filtran a través de las capas de lava volcánica del Monte Fuji. Tiene aproximadamente 150 m de ancho y una caída de unos 20 m.
Cascada Otodome o Otodome no Taki




Se encuentra a solo unos cinco minutos a pie de la cascada Shiraito. Es más alta, con una caída de unos 25 m y el agua cae en un solo chorro potente y ruidoso; de ahí su nombre, que significa Deteniendo el Sonido, basado en una leyenda que cuenta que unos hermanos, los Soga, pidieron a los dioses que silenciaran el ruido para poder discutir sus planes.
Pueblo tradicional Iyashi No Sato Nenba

El pueblo de Saiko Iyashi no Sato Nenba se encuentra en la orilla del lago Saiko, cerca del Bosque Aokigahara o de los Suicidios y de las cuevas de Hielo y del Viento, que decidimos no visitar por falta de tiempo. El nombre del pueblo se puede traducir como La Aldea de la Curación de Nenba, junto al Lago Saiko. La entrada es de pago: 500 yenes2025.
Originalmente, era una pequeña aldea agrícola tradicional, que fue destruida por un deslizamiento de tierra provocado por un tifón en el año 1966. El pueblo fue restaurado y reabierto en 2006 como un museo al aire libre, reconstruyendo unas 20 casas tradicionales con los distintivos techos de paja, kayabuki. Cada una de las casas reconstruidas se ha convertido en una pequeña tienda, galería, museo o taller de artesanía, permitiendo a los visitantes interactuar con la cultura local. Las vistas del monte Fuji como telón de fondo sobre los techos de paja de las casas son impresionantes.
La Pagoda Chureito

La pagoda se sitúa en lo alto de una colina, en el Parque Arakurayama Sengen, que forma parte del Santuario Arakura Fuji Sengen-jinja, en la ciudad de Fujiyoshida, creando un encuadre en el que la pagoda roja y el Monte Fuji nevado se alinean. Para llegar a la pagoda desde la base del parque, hay que subir una larga escalinata de 400 escalones o por un serpenteante camino asfaltado hasta el mirador principal.









Es una pagoda de cinco pisos y color rojo bermellón, de unos 13,5 m de altura. Sus cinco pisos simbolizan en el budismo los cinco elementos: Tierra, Agua, Fuego, Viento y Cielo. El edificio fue construido en el año 1963, como un monumento a la paz, Cenotafio Fujiyoshida, para conmemorar a los ciudadanos de Fujiyoshida caídos en guerras desde el siglo XIX hasta la II GM.
Fujiyoshida y la calle Honsho



Una parada que se ha hecho obligatoria en la ciudad de Fujiyoshida, situada al pie del Monte Fuji, es su conocida Calle Honcho, famosa entre los instagrmers. Esta calle alberga tiendas tradicionales, letreros y una densa red de cables eléctricos, y su vista enmarca la imponente silueta del Monte Fuji al fondo. Se aconseja a los visitantes no tomar fotos desde la calzada por seguridad pero todo el mundo se lo salta, jajaja.
El Santuario Kitaguchi Hongu Fuji Sengen Jinja


Es uno de los santuarios sintoístas más importantes de Japón y una pieza clave en el culto al Monte Fuji. Se encuentra en la ciudad de Fujiyoshida, en la base norte del monte, en la Prefectura de Yamanashi. El santuario sirvió históricamente como el punto de partida tradicional para los peregrinos y escaladores que ascendían el Monte Fuji por la Ruta Yoshida, la ruta de escalada más popular del lado norte. Los peregrinos se purificaban aquí y rezaban por seguridad antes de comenzar la larga subida.





El santuario está dedicado a la deidad principal del Monte Fuji, la Princesa Konohanasakuya-hime, la diosa sintoísta de los volcanes, los cerezos en flor y la protección contra el fuego. La estructura principal se construyó originalmente en el año 788 y fue reconstruida en el s. XVII, para honrar y apaciguar al volcán, cuyas erupciones eran frecuentes y destructivas en la antigüedad.






El santuario está envuelto en un denso y centenario bosque de cedros japoneses, sugi. La entrada está marcada por un imponente Gran Torii , Fujisan Otorii, una de las puertas de madera más grandes de Japón que se reconstruye y se agranda ligeramente cada 60 años. El largo camino de acceso o sando está flanqueado por hileras de viejas linternas de piedra cubiertas de musgo y cedros gigantes. El complejo incluye un salón principal o honden y un salón de ofrendas o haiden, que datan de principios del período Edo, s. XVII.
Comer Houtou y Bento en un restaurante típico japonés

El Houtou o Hoto es el plato regional más famoso y una visita obligada si estás en la región del Monte Fuji. Aunque a menudo se le describe como un tipo de udon, los lugareños insisten en que es un plato distinto. Son fideos gruesos y planos, parecidos a la masa de dumplings, que se preparan crudos y se cocinan directamente en la sopa de miso, a diferencia del udon que se añade ya cocido. La característica más distintiva es su caldo espeso y nutritivo, hecho a base de miso y con grandes trozos de calabaza, kabocha. Se sirve tradicionalmente en una olla de hierro fundido grande, nabemono.



Aunque no es específicamente un plato típico de la región, el Bento es el concepto japonés de comida para llevar o en caja, generalmente incluye arroz, pescado o carne, y acompañamientos en un compartimento. Pero comerlo en la forma tradicional Zashiki, es decir, directamente sobre el suelo de tatami, esteras tejidas, sentados sobre cojines cuadrados llamados, zabuton en una mesa pequeña y baja, chabudai o kotatsu si tiene calefacción, como en nuestro caso, fue toda una experiencia, además de quitarte los zapatos antes de pisar el tatami. La postura formal indica que los hombres se deben sentar con las piernas cruzadas, agura y las mujeres deben sentarse de rodillas, seiza o con las piernas a un lado, yokozuwari. Pero es casi imposible para el tamaño de los occidentales mantener mucho rato esas posturas.
El Santuario Kawaguchi Asama

El santuario fue erigido por orden del Emperador Seiwa en el año 865 d.C., después de una gran erupción del Monte Fuji. con la intención de aplacar la ira del volcán y proteger a la población de las frecuentes erupciones y desastres naturales. Está dedicado a Konohanasakuya-hime, la diosa sintoísta del Monte Fuji y de los cerezos en flor.
El santuario se encuentra en un entorno boscoso y tranquilo. Es famoso por sus Siete Cedros Sagrados, Shichi-hon Sugi, árboles milenarios de más de 1.200 años de antigüedad. Estos gigantes están envueltos en cuerdas shimenawa y son venerados como monumentos naturales. Aquí perdí unas gafas de sol y que recuperé una hora después gracias a una amable señora que se las había entregado al guardián del templo .

Finalizamos aquí nuestra ruta por el Monte Fuji y sus alrededores, es verdad que tuvimos mucha suerte por poder disfrutar de una imagen tan despejada en plena primavera. Aunque nos hubiese gustado más quedarnos al menos un día más para disfrutar con más calma de algunos lugares y ver otros que no pudimos ver como el Bosque Aokigahara o de los Suicidios, las cuevas de Hielo y del Viento, las vistas del Fuji desde el tenku no torii o puerta en el cielo o desde la quinta estación del lado norte que estaba cerrada. Seguiremos nuestra ruta por Japón por la cercana Hokone y Kamakura.






























16/10/2025 at 17:21
Precioso el Fuji, los lagos y el entorno. Menuda suerte tuvimos, visibilidad excepcional del Fuji!
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18/10/2025 at 13:42
Guauuuu! Espectaculares paisajes con el imponente Fuji de fondo! Una gozada de ruta! Me la apunto para cuando vaya. Siempre narrativa y descripciones entretenidas con mucho contenido y tan maravillosamente ilustrado. Gracias por hacernos disfrutar de tanto patrimonio natural y cultural que hay por el mundo. Un saludo. Genaro 🇯🇵😍🫶
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