Abril 2025

Nos vamos a Corea, ¿a la del norte?, nooooo. Aunque ya es posible el turismo en Corea del Norte, en grupo organizado, con guía local e itinerarios acotados. Queríamos conocer Corea del Sur, este destino del que habíamos leído que en pocos años ha logrado un crecimiento impresionante y se ha convertido en una potencia tecnológica y cultural a nivel mundial. Una nación de contrastes, donde las tradiciones ancestrales conviven con una modernidad futurista y qué decir del fenómeno cultural del K-pop, los K-dramas (series de televisión coreanas y el cine que ha conquistado el mundo).

Así que volamos desde la ciudad japonesa de Fukuoka (FUK) hasta la ciudad coreana de Busan (BUS), con la aerolínea, Jeju Air y en unos 55 min nos dejó en nuestro destino. Sacamos dinero y cambiamos los yenes que nos habían sobrado, compramos la tarjeta SIM, (KT, 30 d) y recargamos la tarjeta de transportes, T-Money en el 7-Eleven. Nuestro itinerario de 24 días comenzó en la capital del sur, Busan (5d), luego alquilamos un coche para recorrer Gyeongju (3 d) el antiguo reino Silla, Jeongju (1d), con sus hermosas casas hanok y continuamos recorriendo la zona de Suncheon (2d), la capital ecológica con su bahía y humedales. Luego tomamos un avión para volar a la isla de Jeju (4d) y finalizamos nuestro itinerario volando a Seúl (7d), la metrópolis que fusiona la tradición milenaria con una tecnología de vanguardia.

Busan, la Capital del Sur, del Cine y del Marisco Fresco

La ciudad tiene un ambiente relajado, con una combinación única de playas, montañas y mercados. Disfrutamos del sol en las famosas playas de Haeundae, Gwangalli o Songjo . Paseamos por el colorido Gamcheon Culture Village, disfrutamos del templo budista de Haedong Yonggungsa, ubicado en un acantilado espectacular de la costa. Alucinamos con el mercado de pescado y marisco fresco de Jagalchi y quedamos perplejos con el Haeundae Sky Capsule, las pequeñas cabinas de colores que viajan por una vía elevada a unos 7-10 metros sobre el suelo.

Vimos la Torre de Busan y subimos a lo alto del edificio LOTTE Department Store Gwangbok para tener unas vistas espectaculares de la bahía y de la ciudad. El barrio de Nampo se transforma por la noche en un gran escaparate de puestos de todo tipo. Disfrutamos de la gastronomía callejera y del cine en Gwangbok-ro Fashion Street o BIFF Plaza.

No te puedes ir de la ciudad sin probar la cocina coreana, conocida por sus sabores fuertes, picantes y umami. El kimchi, la col fermentada picante, es el plato nacional y se sirve en casi todas las comidas. Otra experiencia es el gogigui o barbacoa coreana, aquí te tienes que cocinar la carne tu mismo en una parrilla integrada en el centro de la mesa del restaurante. Los cortes de carne más comunes son la carne de cerdo y la de ternera, pero la estrella es el Samgyeopsal, la panceta de cerdo gruesa.

De Busan a Gyeongju: Beomeosa y Tongdosa, los Sagrados Templos de la Orden de Jogye

Después de alquilar el coche pusimos rumbo hacia la ciudad de Gyeongyu, pero de camino paramos en dos de los templos más sagrados de la orden Jogye. El templo Beomeosa que se encuentra en las laderas de la montaña Geumjeongsan, al norte de Busan, rodeado de un bosque de pinos. Fundado en el año 678 por el monje Uisang, destaca por el Daeungjeon, el templo principal y la pagoda de piedra de 3 piso del reino Silla.

El templo Tongdosa, se sitúa al sur de la montaña Yeongchuksan rodeado de naturaleza. Fundado en el año 646 y a diferencia de la mayoría de los templos budistas, su sala principal no tiene una estatua de Buda, sino un altar de piedra donde se cree que se guardan las reliquias traídas por el monje Jajang-yulsa.

Gyeongju, la Capital Milenaria del Reino Silla

Conocida como el museo sin paredes de Corea, fue la capital del antiguo reino de Silla durante casi un milenio y está llena de tesoros históricos. Paseamos por el Parque de las Tumbas Daereungwon, donde se encuentran grandes montículos de tierra que cubren las tumbas de antiguos reyes, visitamos Cheomseongdae, el observatorio astronómico más antiguo de Asia, cruzando el puente de madera de Woljeonggyo te acercas al Museo Nacional y al Palacio Donggung para disfrutar del estanque Wolji y finalmente recorrimos la aldea Gyochon Traditional Village.

Los mercados de la ciudad, el de Jungang o Seongdong, se centran en una experiencia tradicional, enfocada en los productos agrícolas locales y la comida callejera.

Monumentos en los Alrededores de la Ciudad

En los alrededores de la ciudad, en las laderas del monte Tohamsan, exploramos la cueva de Seokguram, que guarda un Sakyamuni Buda sentado en granito del año 774.

Muy cerca de la cueva visitamos el templo budista de Bulguksa, famoso por sus puentes de piedra, pagodas y el diseño armónico de sus pabellones.

También fuera de la ciudad encontramos algunas tumbas reales como la tumba de la reina Seondeock, las 5 tumbas reales de Oreung, la tumba del Gral Kin Yusin o la Pagoda Bunhwangsa.

De Gyeongju a Jeonju: la aldea de Yangdong y el Templo Haeinsa

Dejamos la ciudad de Gyeongju y pusimos rumbo a la ciudad de Jeonju, atravesando el país de este a oeste pero parando para visitar la aldea de Yangdong que ofrece una visión única de la vida en la época de las dinastías Goryeo (918-1392) y Joseon (1392-1897), habitadas hoy en día.

Continuamos el recorrido hacia el templo Haeinsa, famoso por albergar el Tripitaka Coreana, la colección más completa de textos budistas del mundo tallada en más de 80.000 bloques de madera.

Jeonju, Cultura y gastronomía

Ya en la ciudad nuestro paseo comienza subiendo a la pequeña colina donde se alza el pabellón Omokdae, en homenaje al rey Rey Taejo, con vistas a la ciudad y al Jaman Mural Village, un barrio pintoresco y colorido, donde muchas de las casas se han convertido en cafés, tiendas de souvenirs y pequeñas galerías de arte.

Caminamos hasta la escuela confuciana local, Jeonju Hyanggyo, no es un templo sino una institución educativa y un santuario dedicado a Confucio, donde se educaba a las élites del país. Luego recorrimos la Jeonju Hanok Village, con más de 800 casas tradicionales coreanas, o hanok, muy cerca del puente Namcheongyo, sobre el que descansa el pabellón Cheongyeonru.

Continuamos en el Santuario Gyeonggijeon con diferentes pabellones, puertas y un amplio jardín que tiene como gran tesoro el retrato del Rey Taejo, el fundador de la dinastía de Joseon. Muy cerca se levanta la Catedral de Jeondong, también conocida Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Terminamos el paseo en la Puerta Pungnammun y la Estatua de la Paz que rinde honor a las esclavas sexuales coreanas forzadas por el ejercito japonés durante la II GM.

De Jeonju a Sucheon: la aldea tradicional Nagan Eupseong y los templos de Montaña

Nuestra primera parada fue en la aldea tradicional fortificada de Nagan Eupseong, caracterizada por sus casas de tejado de paja o chogaijip, que eran las viviendas típicas de la gente común durante la dinastía Joseon (1392-1910). Incluso había una cárcel.

A continuación visitamos el santuario de Seonamsa, un templo budista de la orden Taego, fundado en el s. IX por el monje Doseon. Se encuentra en la ladera este del monte Jogyesan, para acceder debemos realizar una caminata a través de un frondoso bosque, cruzando dos puentes de piedra en forma de arcoíris, llamados Seungseongyo y Gangseongyo, que son considerados puntos de referencia del templo.

Otro de los templos Sansa o Templos de Montaña Coreanos es el santuario Songgwangsa, aunque su origen es anterior, su grandiosidad se debe al maestro nacional Jinul (1158-1210), un monje de la dinastía Goryeo. El templo se encuentra en las laderas occidentales del monte Jogyesan y está enmarcado en un entorno natural de gran belleza.

Por último el templo Ssanggyesa que se encuentra en la ladera sur del monte Jirisan, fundado originalmente en el año 722 por los monjes Sambeop y Daebi, discípulos del famoso monje Uisang, aunque la mayoría de los edificios que se ven hoy en día datan del año 1632. El templo es famoso por ser el primer lugar donde se plantó té verde, traído de China en el año 828 y por ser un centro importante para la música budista tradicional o beompae.

Suncheon, la capital ecológica de Corea

Suncheon se ha ganado con todo merecimiento el sobrenombre de la Capital Ecológica de Corea del Sur por su compromiso con la conservación de la naturaleza. Recorrimos la Reserva de Humedales de la Bahía de Suncheon, por los senderos de madera y subimos a los miradores que ofrecen vistas panorámicas sobre los extensos cañaverales de los humedales con su rica fauna y flora.

No podemos dejar la región sin visitar Bay National Garden, con una gran variedad de jardines temáticos, tanto nacionales como internacionales, que exhiben miles de especies de flores y árboles.

Isla de Jejú, el paraíso de Corea

Desde Busan (BUS) tomamos un vuelo con Jeju air hasta la isla de Jeju (CJU)(1 h). Famosa por su belleza natural y paisajes volcánicos únicos es el lugar donde los coreanos vienen a relajarse. Alquilamos un coche con LOTTE Rent-a-Car y durante 4 días nos dedicamos a recorrer los lugares más interesante de la isla. Comenzamos en Jeju City visitando los faros de caballos y varias playas cercanas y de la zona este, Hamdeok, Woljeongri y Gimnyeong. Luego nos acercamos al Tubo Volcánico de Manjanggul, pero estaba cerrado por mantenimiento, asi que pusimos rumbo al Museo de las Haenyeo, las buceadoras coreanas. Probamos el pez cinto o pez sable, también conocido como pez cola de pelo, parecido a la bicuda pero más largo, ¡¡¡bueniiiisimoooo!!!.

Subimos al cráter Seongsan Ilchulbong o Pico del Amanecer, es toda una experiencia, al igual que el Jeju Stone Park, un lugar que combina arte, historia, geología y mitología, como son los Dol Hareubang. Aunque la niebla nos dificultó bastante la visita, creando paisajes fantasmagóricos en ocasiones.

Una parada en la aldea tradicional de Seongeup, Para continuar hacia las impresionantes cascadas de Jeongbang y Cheonjiyeon. Dimos un paseo por las formaciones geológicas de la Costa de Seogwipo.

Saludamos al Buda dorado del templo Sanbanggulsa y bebimos de las aguas curativas en el templo Yakcheonsa. Terminamos con un trail por la costa y una visita a las plantaciones de té Osulloc.

Seúl, la Capital y el Corazón del País

Un nuevo avión de Jeju Air nos llevó desde la Isla de Jeju (CJU) hasta Seúl al aeropuerto de Incheon(ICN)(2h). En la capital del país pasamos 6 días explorando sus monumentos, nos movimos en transporte público (metro y guagua), pagando con la T-money, muy útil. Una de las visitas ineludibles es visitar los 6 palacios de la dinastía Jason (1392-1897) o al menos los dos más importantes Changdeokgung y el Gyeongbokgung . Hay muchos turistas que van «disfrazados» con el traje regional hanbok, para entrar gratis en los palacios reales y otros monumentos.

Dimos un paseo por el arroyo Cheonggyecheon, que atraviesa la ciudad, conectando la plaza Dongdaemun, con su complejo futurista, DDP y la cercana puerta Heunginji con la plaza Cheonggye y el espectacular Ayuntamiento de Seúl. Dirigiéndonos hacia el norte llegaremos a la plaza de Gwanghwamun, donde vemos las enormes estatuas del General Yi Sun-Sin y la estatua del Rey Sejong el Grande. Terminando en la Puerta Gwanghwamun, custodiada por dos estatuas de piedra de criaturas mitológicas llamadas haetae y donde se realiza la ceremonia del Cambio de Guardia Real, con guardias vestidos con trajes tradicionales de la dinastía Joseon.

Nos fuimos al barrio de moda de Gangnam, donde nos marcamos un baile con la canción, Gangnam Style, del rapero PSY y buscamos nuestro grupo favorito de k-pop en la calle K-Star Road. Visitamos la famosa Librería Starfield COEX Library, que se encuentra dentro del centro comercial, COEX Mall. Nos acercamos a la Lotte World Tower, el rascacielos más alto de Corea del Sur. Otro de los puntos de reunión, cuando cae la noche, es el Puente Banpo, aunque nosotros no vimos el espectáculo de luz y sonido.

Las zonas modernas contrastan con la parte antigua de Bukchon hanok village o el Namsangol hanok village, con sus casas tradicionales coreanas. Tomamos el funicular que te lleva a la colina donde está el parque Namsan y la N Seoul Tower, las vistas son espectaculares desde las antiguas murallas. En la parte exterior encontrarás la famosa terraza de los candados del amor, donde cientos de parejas dejan su huella. Cerca de la Seoul Station, se puede visitar el Seoullo 7017, un jardín del cielo, que se construyó sobre un antiguo paso elevado de la autopista y finalizamos en otra de las antiguas entradas a la ciudad la Sungnyemun Gate.

Si eres de los que te gustan los templos, como a nosotros, hay unos cuantos. Te proponemos varios; el templo Jogyesa, el principal templo del budismo coreano, el templo Bongeunsa, con la estatua de piedra del Buda Maitreya de 23 m de altura o las tumbas reales de los Reyes Seolleung y Jeongneung y de la Reina Jeonghyeon de la dinastía Joseon.

Si por el contrario eres amante de las compras y de la comida debes visitar el barrio de Ikseon-dong, con sus casas tradicionales coreanas, hanoks reconvertidas en cafeterías, restaurantes, pubs y tiendas de diseño o si te va la cosmética coreana, la moda, los grandes almacenes de lujo, y el street food, entonces debes visitar el barrio de Myeongdong.

Otra parada son los mercados, el de Gwangjang, está cubierto principalmente de telas, ropa y puestos de comida y el mercado de Namdaemun es el más antiguo y grande de Seúl.

Suwon y la Fortaleza de Hwaseong

Es una excursión de medio día a la ciudad de Suwon, al sur de Seúl, tomando la línea 1 de metro, en 1 hora estarás visitado la Fortaleza de Hwaseong. Construida sobre una montaña que servía para tener una posición defensiva ventajosa a finales del s. XVIII por el Rey Jeongjo de la dinastía Joseon. Se accede por la puerta Paldalmun y unas escaleras en subida te indican el camino para dar un paseo por las murallas, de casi 6 kilómetros de longitud, incluye torres de vigilancia, bastiones y puertas de entrada imponentes. Hay diferentes miradores que ofrecen vistas panorámicas de la ciudad.

Dentro de la fortaleza se encuentra el Hwaseong Haenggung, el palacio temporal donde el rey Jeongjo se alojaba durante sus visitas. En algunas áreas del palacio se han recreado escenas de la vida de la corte, con figuras de cera y mobiliario de época, lo que te ayuda a imaginar cómo era la vida diaria en ese tiempo. Suele emplearse a menudo como plató cinematográfico.

Esta fue nuestra última visita en Corea del Sur porque al día siguiente volaríamos a la Isla de Taiwán, pero esa será otra aventura que la contaremos aquí. Así que espero que lo que hayan visto o leído les anime a realizar un viaje a este fantástico país.