Osaka es una de las ciudades más vibrantes y emocionantes de Japón, a menudo considerada el corazón de la región de Kansai. Es famosa por su deliciosa comida, su gente amigable y su animada vida nocturna, todo ocurre en la calle. No te puedes ir de Osaka sin probar los takoyaki, el okonomiyaki o el kushikatsu, entre otros muchos. Entonces ya podrás irte de la ciudad con el mejor sabor de boca. Nosotros le dedicamos 3 días completos. La mejor forma de moverse por la ciudad es en el transporte público, guagua y metro, usando la tarjeta pasmo o suica no tendrás nunca problemas.

Te contaremos nuestros imprescindibles de Osaka, seguramente cada viajero en función del tiempo de viaje, gustos, fobias, etc. tendrá su propia lista. A muchos lugares hay que ir tanto de día como de noche, por eso hacer un itinerario resulta algo complicado, en cualquier caso, usando los transportes públicos, metros y guaguas puedes unir estos puntos de manera sencilla y rápida.

1. Castillo de Osaka, el Bastión de Hideyoshi

La construcción del castillo original comenzó en 1583 por orden de Toyotomi Hideyoshi, el unificador de Japón. El castillo tiene una historia tumultuosa de destrucción y reconstrucción. La torre principal que vemos hoy es una reconstrucción de hormigón armado que data de 1931. Sorprendentemente, sobrevivió a los bombardeos aéreos de la II GM. Hoy se ha convertido en un museo y se cobra entrada por ver su interior, 600 JPY2025.

El castillo está situado dentro de un enorme parque de aproximadamente 2 km2, un verdadero oasis verde para la ciudad. Está rodeado por impresionantes murallas de piedra y fosos profundos. Puedes pasear por los muros exteriores y disfrutar de la magnitud de la fortaleza. También se puede visitar el jardín Nishinomaru, un jardín de césped que cuenta con más 600 cerezos, aunque igualmente es de pago.

2. Templo Shitenno-Ji, la Cuna del Budismo en Japón

Es considerado el primer templo budista construido por el estado en Japón. Fue fundado en el año 593 por el Príncipe Shotoku, en honor a los Cuatro Reyes Celestiales o Shitenno, después de obtener la victoria en una batalla.

El corazón del complejo es el Chushin Garan o Recinto Central, donde se encuentran las principales estructuras religiosas dispuestas simétricamente. Aquí encontramos: la Pagada de los 5 pisos, el Salón Principal o Kondo, el Salón de Conferencias o Kodo, el Torii de Piedra o Ishi-no-Torii y los Claustros. La entrada al recinto general del templo es gratuita, solo algunos salones y el jardín Gokuraku-jodo son de pago.

3. Isshinji Tennoji, donde las Cenizas dan Vida a los Budas

A pocos pasos del anterior visitamos el Isshinji Tennoji un templo budista de la secta Jodo o escuela Tierra Pura. Fue erigido en el año 1185 por Hōnen, fundador de la secta. Originalmente, era una pequeña cabaña donde el monje practicaba meditación. La entrada es gratuita.

El templo cuenta con varias estructuras modernas implementadas por el actual sacerdote principal, como, por ejemplo, la puerta principal de acero, hormigón y cristal, creando un contraste visual de lo antiguo y lo moderno que no te deja indiferente. Otra característica significativa es la creación, desde el año 1887, de estatuas de Buda Amida utilizando las cenizas cremadas de miles de devotos mezcladas con resina y cemento. Se los denomina Okotsu Butsu o Budas de Hueso y se realiza una cada 10 años.

4.- Bario de Shinsekai, el Nuevo Mundo con sabor retro

La palabra Shinsekai, significa Nuevo Mundo, y fue concebido a principios del s. XX para ser una versión moderna de París y Coney Island. Aunque decayó su interés después de la II GM, hoy en día es un área vibrante con un ambiente retro y una energía única que atrae a locales y turistas. La mejor hora para visitarlo es por la tarde o por la noche.

El símbolo indiscutible del barrio es la a Torre Tsutenkaku, originalmente se construyó en 1912 como parte de un parque de atracciones, inspirada en la Torre Eiffel de París. La estructura actual es una reconstrucción de 1956, ya que la original fue desmantelada durante la guerra. Su interior alberga un museo que muestra la historia del barrio.

Otro lugar dentro del barrio que no te puedes perder es la calle comercial Janja Yokochop, llena de carteles de neón, farolillos y un ambiente nostálgico, es un estrecho callejón peatonal que es el corazón de la vida local en Shinsekai. Su nombre Janjan proviene del sonido del shamisen, un instrumento de cuerda que solía sonar en los alrededores. Aquí encontrarás una gran variedad de restaurantes y puestos de comida, muchos de ellos especializados en kushikatsu (brochetas de carne, verduras y marisco rebozadas y fritas). Es el plato estrella del barrio.

5. Barrio de Dotonbori, un Festival de Luces y Sabores

Es sin duda el corazón vibrante, el epicentro gastronómico y de entretenimiento de Osaka. Este es el lugar que la mayoría de la gente imagina cuando piensa en la ciudad: un festival de luces de neón, carteles gigantes y una energía inagotable tanto de día como de noche.

El Puente de Ebisubashi, es uno de los puentes que salva el canal que fue excavado a principios del s. XVII, por un comerciante local llamado Yasui Doton, de quien el barrio tomo el nombre. Además de ser un punto de encuentro, es el mejor lugar para ver el letrero más famoso, Glico Running Man, que muestra a un atleta cruzando una pista de atletismo.

A lo largo del canal y en las calles paralelas se pueden ver una serie de carteles gigantes tridimensionales y extravagantes que anuncian restaurantes. Desde un enorme cangrejo, hasta un pulpo gigante, un pez globo o fugu o un okonomiyaki en movimiento. Estos carteles son tan icónicos que todo el mundo los fotografía y son un reclamo turístico más del barrio, aunque no vayas a comer. Otra actividad es dar un paseo por el canal.

La zona de Dotonbori está conectada con la calle comercial Shinsaibashi-suji, una de las más largas y populares de Osaka, ideal para ir de compras. También puedes encontrar tiendas como el famoso Don Quijote, que cuenta con una noria en su fachada.

Si Osaka es conocida como la cocina de Japón, Dotonbori es donde esta reputación se hace realidad. La expresión local kuidaore, que significa comer hasta la ruina, nació en este barrio, y es una excelente descripción de lo que se siente al pasear por sus calles.

Uno de los pasatiempos favoritos de los japoneses, no solo en este barrio, son los karokes, los hay por toda la ciudad, pero en este barrio por ser centro de entretenimiento y diversión gozan de un plus. Aquí puedes venir a desgañitarte con las últimas tendencia del K-pop coreano o de la nostalgia de los clásicos. La idea es pasártelo bien y disfrutar.

Justo en el corazón del barrio se esconde un oasis de tranquilidad que te transporta al pasado. Se trata del Templo Hozenji, construido en 1637. La atracción principal del templo es una estatua de Fudo Myoo, una deidad guardiana del budismo. La estatua está completamente cubierta de musgo, de pies a cabeza, porque la tradición local es rociarla con agua para pedir un deseo o buena suerte. Los lugareños la llaman cariñosamente Mizukake Fudo, que significa Fudo es rociado con agua.

6. Barrio de Namba, el Corazón Multifacético de Osaka

Este barrio linda con el cercano Dotonbori y a veces sus limites se confunden pero Namba es ideal como centro de compras, vida nocturna y atracciones. Todo gira alrededor de la estación de Namba, cuidado porque por ella pasan diferentes tipos de trenes; la línea privada Nankai o los JR de línea Kansai, también hay una estación de autobuses y el edificio central alberga un gran centro comercial.

A solo 8 minutos a pie de la estación está el Namba Yasaka Jinja o Santuario de la Cabeza de León, famoso por su gigantesco edificio con forma de cabeza de león de 12 m de alto y sus cerezos en flor de temporada. Reconstruido en el año 1975 en el sitio de templos destruidos durante la II GM, se dice que la boca del león traga a los malos espíritus y trae buena suerte, especialmente para el éxito escolar y empresarial.

El siguiente punto de la ruta por el barrio nos lleva hasta el Mercado Kuromon Ichiba, además nos alojábamos cerca de una de sus entradas. Este mercado es un paraíso para los amantes de la comida fresca. Aquí puedes encontrar y probar mariscos, verduras, frutas, carne y otros alimentos frescos. Es un lugar ideal para degustar ostras, erizo de mar, atún fresco y brochetas de marisco. Además por la mañana temprano los trabajadores del mercado y los usuarios suelen tomar el Oden, un plato de invierno. A un caldo dashi hirviendo se le añade huevo, daikonkonnyaku y chikuwa, sirviéndolo con mostaza como condimento.

No puedes irte del barrio sin probar la famosa Tarta de Queso de Rikuro Ojisan Namba, una tienda de postres famosa en todo Japón. A diferencia de las tartas de queso occidentales, que suelen ser densas, ésta tiene una textura increíblemente ligera y aireada, casi como un soufflé, cremosa pero no empalagosa Es tan suave que se derrite en la boca, espectacular, se tiene que probar, sí o sí.

7. Nipponbashi o Den Den Town, el Barrio Tecnológico

Famoso por ser el centro de la cultura pop, la electrónica, el anime, el manga, los videojuegos, artículos de cosplay. A menudo se le conoce como Den Den Town, que es la abreviatura de Denki no Machi, ciudad eléctrica, o popularmente como el Akihabara de Osaka por su gran similitud con el barrio de Tokio.

8. America Mura, el Corazón de la Moda Juvenil de Osaka

El barrio de America Mura o Amemura, es conocido por ser el centro de la moda y la cultura juvenil con una fuerte influencia occidental, especialmente de la Costa Oeste de Estados Unidos. La plaza triangular Sankaku Koen, con la icónica Estatua de la Libertad en lo alto de un edificio, es el corazón del barrio y punto de encuentro de los jóvenes. La moda urbana, el arte callejero y sus farolas únicas, lo convierten en un lugar muy popular. Nosotros disfrutamos de una actuación de jazz en directo en uno de sus pubs, Live Jazz&Bar, Proust.

9. El Santuario Sumiyoshi Taisha, la Antigua Joya Sagrada

Sumiyoshi Taisha es uno de los santuarios sintoístas más antiguos e importantes de todo Japón. Se cree que el santuario fue fundado en el año 211 y está dedicado a los Sumiyoshi Sanjin, un trío de dioses sintoístas que protegen a los viajeros, pescadores y marineros. Los cuatro salones principales están construidos en el estilo arquitectónico conocido como Sumiyoshi-zukuri. Este estilo se caracteriza por techos rectos de paja, pilares de color bermellón y paredes blancas.

Destaca también el Puente Sorihashi, conocido como el Puente del Tambor, es una de las imágenes más icónicas del santuario. Es un puente de madera de color bermellón con una forma de arco muy pronunciada que se refleja bellamente en el estanque. Se cree que cruzar este puente ayuda a purificar a los fieles antes de llegar al santuario.

10. Umeda Sky Building, el Orificio del Cielo

El Umeda Sky Building es un rascacielos icónico y una de las maravillas arquitectónicas de Osaka. Su diseño único, con 173 m de altura, consiste en dos torres gemelas de 40 pisos conectadas en la parte superior que ofrece vistas de 360 grados de toda la ciudad. Junto con el Haruka 300 son dos de los rascacielos de la ciudad.

11. Katsuo-ji, el Templo de los Darumas

El templo budista Katsuo-ji se encuentra ubicado en las montañas de Minoh, al norte de Osaka y la mejor manera de llegar es mediante un taxi (~20 €2025) o una combinación de tren y metro. El templo tiene una historia que se remonta al s. VIII. Se dice que en el s. IX, los monjes del templo rezaron por la salud del emperador Seiwa. Cuando el emperador se recuperó milagrosamente, le dio al templo el nombre de Katsu-ō-ji, que se puede traducir como el templo que triunfa sobre el emperador.

Al templo se accede atravesando la puerta Sanmon, de color bermellón y el puente Okiyome que cruza un estanque cubierto de niebla artificial, que protege de los malos espíritus y purifica al visitante antes de entrar al complejo del templo.

Un camino ascendente flanqueado por las típicas lámparas de piedra nos lleva hasta el salón Ichigan Fudo-do, dedicado la deidad Fudo Myo-o, protectora del budismo Shingon. Continuamos ascendiendo por una escalera de piedra con varios estantes repletos de Daruma y tablillas de deseos hasta llegar a un temizu en forma de loto donde purificarse antes de visitar el templo principal.

El Salón Principal o Hon-dō, es el corazón del templo. El edificio es una reconstrucción del año 1603. En su interior hay una imagen del Bodhisattva Kanzeon, el Kannon de las once caras y mil brazos a la que se reza desde hace más de 1300 años. En todo momento se oye el recitar de los monjes en el interior del templo. Frente al templo se encuentra la campana Tsukido, que ahuyenta a los malos espíritus y la tienda donde comprar los darumas, amuletos y el goshuin, el sello tradicional japonés, una combinación de caligrafía y sellos.

Al alrededor del templo principal vemos otros santuarios menores, el Sanpōkōjin, dedicado a la protección contra los incendios, el salón Chinju-do, en el que están consagradas las deidades Suwa Myojin, Hachiman y Zao Gongen, deidades de la paz y protectoras del lugar, el salón Kaizan-do, donde se encuentran consagradas las estatuas de madera de Zenchu y Zensan y el salón Daishi-do, en cuyo centro está consagrado Kobo Daishi, padre fundador del budismo Shingon.

Al lado del salón principal se encuentra la impresionante pagoda de dos pisos, Tahōtō, un primer piso rectangular y un piso superior circular con techo piramidal. Desde aquí se disfrutan de unas vistas espectaculares del valle de Minoh.

Tomamos ahora el sendero de descenso pasando primero por el llamado Círculo de Sabiduría, donde si caminamos por este círculo recibiremos sabiduría. El último salón del camino, literalmente sobre el estanque, es el Benten-do y está dedicado a la diosa de las artes y la música.

A lo largo de los terrenos del templo, encontramos miles de muñecos Daruma, de todos los tamaños, colocados en casi cualquier superficie: escaleras, tejados, ramas de árboles o rocas. Los visitantes compran un Daruma, pintan uno de sus ojos mientras formulan un deseo y, si su deseo se cumple, regresan al templo para pintar el otro ojo y dejarlo como ofrenda.

Estos han sido nuestros must de Osaka. Dani y María regresaron a Madrid y nosotros continuamos nuestro periplo por Japón. Nuestro siguiente destino Tokio, no se lo pierdan en próximas entregas…Matane…¡hasta pronto!.