Marzo 2025
Continuamos con la visita de Kioto, que significa Ciudad Capital, con más de mil años de antigüedad, lo que le ha valido el sobrenombre de la ciudad de los diez mil templos. A diferencia de otras muchas ciudades japonesas, Kioto se salvó de los bombardeos masivos de la II GM, lo que ha permitido que conserve gran parte de su patrimonio histórico. Si en la zona Centro y Norte empleamos dos días completos para recorrerlas, para las zona Este y Oeste de la antigua capital necesitaremos 2 días y medio.
Zona Oeste de Kioto

En nuestro tercer día recorreremos la zona Oeste de la ciudad. Es conocida con el nombre de Arashiyama o Montaña de la Tormenta, un área de gran belleza natural y significado cultural e histórico. Su popularidad se remonta al Período Heian (794-1185). Situada a unos 10 km del centro de la capital. Nosotros fuimos en taxi desde el centro de Kioto, a través de Uber, entre los cuatro nos salía bien de precio.
Templo Otagi Nenbutsu-ji, la Sonrisa de las Mil Estatuas

Decidimos que el taxi nos llevara al templo más alejado, Otagi Nenbutsu-ji, que se encuentra ubicado en la ladera de monte Atago en la zona conocida como Oku-Sagano o Saga-Toriimoto. Aunque también se puede llegar a él caminando, se tarda unos 30 min desde el centro de Arashiyama, pero el camino es bastante empinado. Otra forma es tomando un autobús que te deje más cerca. La entrada cuesta 500 JPY2025.






El templo es famoso por sus más de 1200 esculturas de Rakan o Arhats cubiertas de musgo. Cada una de estas esculturas de piedra representa a un discípulo de Buda y tiene una expresión facial, una postura y una forma corporal únicas.







Al templo se accede a través de una puerta que alberga dos imponentes estatuas de Nio que dan la bienvenida a los visitantes. Dejamos atrás la tienda del templo y subimos por unas escaleras que serpentean por la montaña, cubierta de estatuas de rakan. En lo alto encontramos el salón principal Hondo, con la imagen de Senju Kannon o Kannon de los mil brazos, la deidad protectora contra la mala suerte, el salón de Jizo y el salón de la Fureai Kannon.
El templo fue construido inicialmente en el año 766 en el distrito de Gion de Kioto pero ha sufrido infinidad de inundaciones e incendios y se decidió trasladarlo en el año 1922 a su ubicación actual. En 1980, el escultor y abad o Jūshoku del templo, Kocho Nishimura (1915-2003) enseñó a aficionados a crear/tallar estas figuras de piedra Rakan. Hoy su hijo y su nieto siguen cuidando el templo y practicando su arte único.
Templo Adashino Nenbutsu-ji, el Santuario de las Almas Olvidadas

Tomamos el sendero pavimentado que desciende por la antigua ruta de peregrinación de Arashiyama, en la zona de Saga-Toriimoto, denominada Atago-kaido que nos deja en la misma puerta del templo. Su fama reside en sus miles de estatuas de piedra de Buda y pagodas que se erigen en memoria de aquellos que fallecieron sin parientes que les rindieran homenaje. La entrada cuesta 500 JPY2025.

Se cree que el venerable monje Kukai, Kobo Daishi fundó un templo aquí en el s. VIII para rezar por las almas de aquellos cuerpos que se dejaban a la intemperie, el lugar era un cementerio al aire libre desde el período Heian (794-1185). Posteriormente, la práctica evolucionó hacia el entierro y la colocación de estatuas de piedra y en la era Meiji (1868-1912), los lugareños y los monjes del templo recolectaron las miles de estatuas que se habían dispersado por la zona a lo largo de los siglos y las organizaron en su ubicación actual dentro del templo, creando un campo de estatuas que inspira solemnidad y reflexión.






En la entrada al templo encontramos una Torana, un arco de piedra ceremonial, muy típico en la arquitectura budista e hindú que en el Japón derivó en los Torii, detrás una estupa tradicional. El salón principal del templo fue construido en 1702 y en su interior se encuentra la imagen principal del mismo. Se trata de una estatua de Amida Buda. Además, diseminados por los terrenos del templo, encontramos pequeños santuarios y una torre de la campana.

La zona más impactante del templo se denomina Saiin-no-Kawara, el patio central es donde se concentran aproximadamente 8,000 estatuas de piedra, principalmente de Jizo. Las estatuas de Jizo Bosatsu son guardianes de los niños y viajeros, y aquí, también son un homenaje a las almas desamparadas.





En la parte de atrás del templo un estrecho camino se adentra en un pequeño bosque de bambú, más tranquilo y solitario que el del centro de Arashiyama como más tarde comprobaríamos. El bosque de bambú conduce a un cementerio que está flanqueado por el Jizo de las seis caras y los seis cuerpos, una escultura hexaédrica en la que hay seis estatuas diferentes de Jizo. El ritual manda verter agua sobre cada una de las figuras, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, para lavar todos los pecados de la humanidad.
Saga Toriimoto, la esencia del Japón antiguo





Dejamos atrás los santuarios y seguimos bajando por la calle principal de Saga-Toriimoto, una una calle angosta y tranquila, famosa por su paisaje urbano tradicional y su atmósfera que evoca el Japón antiguo. A ambos lados vemos las machiya, casas de madera tradicionales con techos de tejas y, en algunos casos, techos de paja o minka, que han sido meticulosamente conservadas. Muchas de estas casas ahora albergan pequeñas tiendas de artesanía, galerías, cafeterías y restaurantes que sirven cocina local.
Arashiyama Chikurin no Michi, un Paseo Mágico

Ubicado al oeste de la ciudad, el Bosque de Bambú es un destino imprescindible para sumergirse en la belleza natural y la serenidad, aunque esté muy masificado, siempre puedes encontrar un instante para abstraerte de las multitudes y disfrutar de uno de los paisaje más icónicos de la ciudad y de todo Japón.
El camino principal del Bosque de Bambú se extiende aproximadamente 400 m desde la entrada norte del Templo Tenryū-ji hasta la Villa Ōkōchi Sansō. El bosque se caracteriza por miles de altos y densos tallos de bambú mōsō que se elevan hacia el cielo, creando un efecto de «túnel» natural. La luz del sol se filtra a través de las hojas, creando patrones de sombras cambiantes que dan una atmósfera etérea al lugar. El crujido y susurro del bambú meciéndose con el viento es un sonido hipnótico y relajante. Es un lugar popular para la meditación y la contemplación si eres capaz de aislarte de las multitudes.
El Templo Tenryū-ji, el Bastión Zen de Arashiyama

El Templo Tenryū-ji o Templo del Dragón Celestial, es uno de los templos zen más importantes de Kioto y una de las joyas de Arashiyama. Fundado en 1339, es el principal templo de la escuela Tenryū-ji de la secta Rinzai del budismo zen, y está reconocido como uno de los Cinco Grandes Templos Zen de Kioto. Más allá de su importancia religiosa, es famoso por su exquisito jardín paisajístico.
El Jardín Sōgenchi Teien es el corazón del templo, un magnífico jardín de paseo o kaiyū-shiki teien. Se atribuye al famoso monje y jardinero Musō Soseki, quien también fue el primer abad del templo. El jardín se caracteriza por incorporar el paisaje circundante de las montañas de Arashiyama y Kame-yama en su diseño. El gran estanque es el elemento central, con rocas, cascadas y pinos dispuestos estratégicamente para crear una serie de vistas pintorescas a medida que se camina a su alrededor.




Aunque los edificios del templo han sido reconstruidos, conservan la elegancia y la escala de un gran templo zen. El Hōjō o Salón Principal del Abad, alberga pinturas sobre paneles corredizos, fusu y ofrece vistas directas al jardín. El Butsuden o Salón de Buda es un lugar para la oración y el Kaido o Salón de Conferencias, para reuniones y ceremonias. Todo el entorno invita a la relajación y a la meditación. La entrada al jardín es de 500 JPY2025 y para acceder a los edificios hay una tarifa adicional de 300 JPY2025.


Nosotros accedimos al templo por su puerta norte, próxima al Bosque de Bambú y salimos por la principal, a su derecha, encontramos varios sub-templos, algunos cerrados pero otros abiertos, como el Santuario Hachimangu, al que se accede a través de un gran torii rojo, o el templo Sanshu-in, con un precioso jardín zen.
El Tranvía Randen, un viaje con encanto
Nos hubiese gustado disponer de algo más de tiempo para disfrutar de mas lugares emblemáticos de Arashiyama como; puente Togetsukyō, el templo Daikakuji o el parque de monos Iwatayama, entre otros. Para regresar al centro cogimos el tranvía Randen, la única línea de tranvía en toda la ciudad que conecta la estación de Shijo Omiya con la popular estación de Randen Arashiyama, en 22 min, pagando con la tarjeta pasmo, suica, etc.
El genuino bosque, Kimono Forest

Antes de subir al tranvía vemos el Kimono Forest, que es una instalación artística y de iluminación muy popular. No es un bosque en el sentido tradicional, sino una exhibición visualmente impactante que celebra la belleza y la tradición del kimono japonés.


La instalación consiste en aproximadamente 600 postes cilíndricos de acrílico, de unos 2 m de altura, que están alineados a lo largo de los caminos que conducen a la estación y en sus alrededores. Cada cilindro está decorado con patrones y diseños vibrantes del Kyo-Yuzen, una técnica tradicional de teñido de seda que se utiliza para crear kimonos de Kioto. Por la noche se iluminan con luces led.
Zona Este de Kioto
Antes de acabar la jornada nos fuimos a la Zona Este para aprovechar al máximo la luz del día. Conocida como Higashiyama, se extiende a lo largo de las faldas de las montañas orientales de Kioto y es una de las áreas más pintorescas y culturalmente ricas de la ciudad. Famosa por sus templos históricos, sus calles adoquinadas, con casas de té de madera y tiendas tradicionales que venden artesanías, dulces y souvenirs y una atmósfera evocadora del Kioto antiguo.
Santuario Yasaka Jinja, el Corazón Espiritual de Gion

La primera parada fue en el templo sintoísta de Yasaka Jinja en el famoso barrio de geishas de Gion. Fue fundado originalmente en el año 656, siendo el propósito principal la protección contra las plagas y los desastres, así como la prosperidad en los negocios.






Comenzamos por la entrada principal o puerta Nishiromon, de un color bermellón espectacular con estatuas komainu, leones guardianes que protegen el santuario de todo mal. Un largo camino en subida pelado de pequeños santuarios o massha, dedicados a diferentes deidades, nos llevan hasta el patio central donde encontramos los edificios principales, el Hondo, donde se encuentran las deidades sagradas y el Buden o Maidono, que es el escenario de danza del santuario y es famoso por los cientos de farolillos de papel que cuelgan de él, cada uno con el nombre de un donante, que se iluminan por la noche.
Templo Chion-in y su impresionante Puerta de Madera

El Templo Chion-in situado en el distrito de Higashiyama, al pie de las montañas orientales, es la sede principal de la secta Jōdo Shū o Tierra Pura, una de las ramas más grandes y populares del budismo japonés. Fue fundado en 1234 en el lugar donde el monje Hōnen (1133-1212), fundador de la secta, difundió sus enseñanzas y pasó sus últimos años.




Destaca su enorme puerta de entrada, denomina Sanmon, es la puerta de templo de madera más grande de Japón, una estructura de dos pisos que se alza 24 metros de altura y 50 metros de ancho, construida en 1619. El salón principal, Miei-dō , alberga la imagen del propio Hōnen y es el centro de las actividades de adoración. Otro de los salones importantes es el Amida-dō , dedicado al Buda Amida, la deidad central de la secta Jōdo.
Gion, el Barrio de las Geishas

Los orígenes de Gion se remontan a la Edad Media, cuando se desarrolló como un área de posadas y casas de té para atender a los peregrinos que visitaban el cercano Santuario Yasaka Jinja. Pero no se equivoquen, no es un «barrio rojo«, es un lugar de alta cultura y exclusividad, donde el entretenimiento ofrecido por las geishas es un arte refinado.



La calle más famosa es Hanamikoji flanqueada por restaurantes de alta cocina y machiya, las tradicionales casas de madera con farolillos rojos de papel colgando de sus puertas, muchas de las cuales son ochaya, casas de té donde actúan las geishas o okiya, casas donde viven y se entrenan las geishas). Este es el mejor lugar para intentar ver a geishas y maikos, especialmente al atardecer o por la noche.

Otro lugar emblemático en el barrio es Gion Corner, un teatro: que ofrece espectáculos nocturnos que incluyen siete formas de arte tradicional japonés, como la ceremonia del té o chanoyu, la caligrafía, el ikebana o arreglo floral, la música koto, el teatro kyogen o comedia, el gagaku o música de corte imperial y una danza de geishas. A diferencia de las actuaciones exclusivas de geishas en las casas de té, el teatro está abierto al público en general.

Una calle realmente pintoresca que bordea el canal Shirakawa, es Shirakawa-minami Dori, con sus sauces llorones, casas de té tradicionales y un ambiente más tranquilo que Hanamikoji, es uno de los lugares más fotografiados de Kioto, especialmente hermoso durante la floración de los cerezos en primavera.
El río Kamo y Pontocho

El río Kamo es el río principal que atraviesa Kioto, fluyendo desde las montañas del norte hacia el sur, dividiendo la ciudad en dos. Más que una simple vía fluvial, el Kamo es el corazón natural y recreativo de Kioto, sus orillas están bordeadas por senderos peatonales y ciclistas que invitan a pasear o simplemente sentarse y observar el paisaje en el que encontramos sorprendente variedad de aves como garzas, patos o cormoranes.

Pontocho es una de las calles más pintorescas de Kioto, famosa por su ambiente nocturno y por ser otro de los hanamachi, distritos de geishas más importantes de la ciudad. Se extiende como una estrecha callejuela peatonal que discurre paralela al río Kamo, entre Shijo Dori y Sanjo Dori.




Está flanqueada por antiguas casas de madera, machiya que albergan una impresionante variedad de restaurantes, bares y ochaya, las casas de té donde actúan las geishas. Pero si Pontocho es famoso por algo, es por su gastronomía, aquí se encuentran restaurantes de alta cocina japonesa tradicional, kaiseki, tempura, yakitori, e incluso algunos que ofrecen cocina internacional.
El Templo Ginkaku-ji, El Pabellón de Plata

En nuestro cuarto días seguimos visitando el este de Kioto y comenzamos por el punto de interés más alejado, en la zona norte del barrio de Higashiyama, para disfrutar del templo zen Ginkaku-ji, aunque su nombre oficial es Jishō-ji, que significa Templo de la Misericordia Resplandeciente. Originalmente construido en el año 1460 como una villa de retiro para el shōgun Ashikaga Yoshimasa y tras su muerte transformado en un templo budista zen de la secta Rinzai.





A pesar de su nombre, el Pabellón de Plata no está cubierto de plata. La intención original del shogun era recubrirlo con pan de plata, replicando de forma más humilde el famoso Pabellón de Oro, Kinkaku-ji construido por su abuelo. Los edificios principales son el Pabellón de Plata y un salón dedicado al bodhisattva Kannon.




Además contiene varios jardines como, el de musgo, el de arena seca o karesansui, conocido como el Mar de Arena Plateada, que incluye un enorme cono de arena llamado la Plataforma de Observación de la Luna. La entrada cuesta 500 yenes2025.
El Camino del Filósofo: Un Paseo Sereno

Es un camino peatonal que discurre a lo largo de un estrecho canal de riego, flanqueado por cientos de cerezos. El camino conecta el famoso Templo Ginkaku-ji al norte, con el área del Templo Nanzen-ji al sur. El camino tiene aproximadamente 2 kilómetros de largo.
El nombre Camino del Filósofo se debe a Nishida Kitaro (1870-1945), un influyente filósofo japonés y profesor de la Universidad de Kioto. Se dice que Kitaro solía pasear por este sendero a diario, meditando y reflexionando mientras se dirigía a sus clases.
Nanzen-ji, Icono Zen entre la Tradición y la Historia

Ubicado en el extremo sur del camino, el Nazan-ji es un gran complejo de templos y centro neurálgico para el budismo zen Rinzai en Japón, con una impresionante puerta de entrada, Sanmon y un acueducto de ladrillo romano. Fundado en 1291 por el emperador Kameyama, fue originalmente una villa imperial que el emperador transformó en un templo zen al abdicar.



Al complejo se accede por la Puerta Sō-mon o puerta exterior, que da acceso a la Puerta San-mon, construida en madera de dos pisos en 1628. Se puede subir a su balcón superior para disfrutar de vistas panorámicas del complejo del templo. La sala dentro de la puerta alberga estatuas y pinturas. La entra es gratuita excepto para subir al balcón de la puerta 600 JPY2025, y al Hojo, Residencia Principal del Abad y su Jardín Zen, 600 JPY2025.


Después de atravesarla, un camino flanqueado por arces y una tupida vegetación con suelo de musgo, nos conduce al Hatto, la Sala de Conferencias/Dharma del templo Nanzen-ji. El edificio actual es una reconstrucción del año 1909 después de que sufriera múltiples incendios durante siglos. En su interior vemos tres estatuas de Buda sedentes sobre un león y un elefante. El techo, también de madera, está decorado con pinturas.


Una de las singularidades del templo es que por sus terrenos pasa un Acueducto de ladrillo, Suirokaku, de estilo romano, construido durante el Período Meiji (1868-1912) para transportar agua desde el Lago Biwa a Kioto. Un hecho más que demuestra la apertura de Japón hacia Occidente durante dicho periodo.
El Santuario Okazaki, el Santuario de los Conejos

Se dice que el Santuario Okazaki data del año 794, cuando el emperador Kanmu trasladó la capital a Heian-kyo, la actual Kioto. Fue uno de los cuatro santuarios originales construidos para proteger la nueva capital, en este caso, guardando el punto cardinal este. La última reconstrucción data del siglo XVI.






Al entrar en el santuario, te recibirán koma-usagi, estatuas de conejos guardianes en lugar de los komainu, perros-leones habituales. Es un sitio popular entre quienes buscan bendiciones relacionadas con la fertilidad, el parto seguro y la felicidad matrimonial. Los conejos son conocidos por su prolífica capacidad de reproducción, por ello, por todo el templo encontramos Maneki Usagi, estatuas de conejos rosas y blancos con las patas levantadas que atraen la felicidad y la buena suerte. El santuario está dedicado a los míticos kamis, Susano-no-mikoto y Kushinadahime-no-mikoto , conocidos por su numerosa descendencia, 8 hijos.


El más importante es el Kosazuke Usagi, una estatua de granito negro de un conejo que mira a la luna en la chozuya o fuente de purificación. Se cree que rociar esta estatua con agua y frotar su vientre ayuda a tener un parto fácil y a ser bendecido con hijos. En la tienda del templo tienen toda clase de amuletos relacionados con los conejos.
Heian Jingū, el Esplendor Imperial de Kioto

Antes de llegar a la entrada principal del santuario, te encontrarás con una enorme puerta Torii roja que se alza majestuosamente sobre la calle. El Heian Jingū fue construido en 1895 para conmemorar el 1100º aniversario de la fundación de Kioto. El acceso al gran patio principal y a los edificios principales del santuario es gratuito pero no a sus jardines.






El santuario está dedicado a los espíritus de dos emperadores; Kanmu (737-806), que estableció Heian-kyo como la capital en el año 794 y el último emperador en reinar en Kioto, el emperador Kōmei (1831-1866). La característica más distintiva de su arquitectura es que es una réplica a escala 5/8 del Palacio Imperial original de la era Heian, que existía hace más de 1000 años. El santuario es famoso por sus llamativos colores: principalmente el rojo bermellón brillante de sus pilares y paredes, contrastando con el verde jade de los techos y el blanco puro de la grava del gran patio central.
Kiyomizu-dera, la Joya del Agua Pura en las cumbres de Kioto

Su nombre significa Templo del Agua Pura y es uno de los más icónicos y visitados de Kioto, debido a su impresionante arquitectura, sus vistas panorámicas, su conexión con la naturaleza y su rica historia. La entrada cuesta 500 JPY2025

Fundado en el año 778 por el monje Enchin en la ladera del monte Otowa, siendo anterior al establecimiento de Kioto como capital. Aunque el templo actual es una reconstrucción del año 1633, tras haber sufrido varios incendios. Pertenece a la secta budista Hosso, que se separó de la escuela Kitahosoo de Nara.




Se accede por la Puerta Niomon o Puerta de los Reyes Deva, que está custodiada por estatuas de deidades guardianas. La característica más destacada del templo Kiyomizu-dera es su gran plataforma de madera, que sobresale del salón principal, Hondo y se asienta sobre imponentes pilares de madera de 13 metros de altura.





A un lado del salón principal, que ofrece una vista excelente de la famosa plataforma de madera con Kioto al fondo, encontramos la Torre de la Campana y justo detrás el Salón Okunoin, algo más pequeño y al lado la Sanju-no-to o Pagoda de Tres Pisos. Una hermosa pagoda de color bermellón que es una de las pagodas más altas de Japón.
Las hermanas Ninenzaka y Sannenzaka

Son dos calles hermanadas del distrito de Higashiyama y son famosas por sus calles empedradas, sus edificios tradicionales de madera o machiya y su ambiente siempre repleto de gente. Están flanqueadas por encantadoras casas de madera que albergan tiendas tradicionales, casas de té, restaurantes y pequeñas galerías de arte.






Se cree que Ninenzaka fue construida en el año 807, lo que la convierte en una calle con una historia milenaria. Su nombre se traduce literalmente como Cuesta de los Dos Años, a menudo en referencia a Sannenzaka, Cuesta de los Tres Años que está un poco más arriba y conecta directamente con la entrada al templo Kiyomizu-dera.
Hokan-ji, la Majestuosa Pagoda

El Templo Hokan-ji, más conocido popularmente como la Pagoda Yasaka, se alza majestuosamente en el corazón del histórico distrito de Higashiyama, y su silueta de cinco pisos es un símbolo inconfundible de la ciudad. Se cree que el templo original fue fundado por el Príncipe Shōtoku en el año 589, aunque la pagoda actual data del siglo XV. El acceso al exterior es gratuito, ocasionalmente se permite a los visitantes subir a su interior, aunque solo hasta el segundo piso, previo pago.








La pagoda tiene cinco pisos y se eleva a una altura de aproximadamente 46 m. Está construida íntegramente de madera, sin el uso de clavos, utilizando técnicas tradicionales japonesas de ensamblaje. Su diseño es elegante, con los bordes de los tejados curvados hacia arriba, creando una silueta distintiva y hermosa contra el cielo.
Ryōzen Kannon, el Santuario de la Paz y la Reconciliación

Antes de abandonar el distrito de Higashiyama pasamos por el Templo Ryōzen Kannon un lugar muy particular y emotivo, ya que no es un templo milenario, sino un memorial de guerra fundado en 1955. El elemento central del templo es una enorme estatua de hormigón y acero de la Bodhisattva Kannon, de unos 24 m de altura y un peso de 500 tn. Su figura benevolente simboliza el deseo de paz y consuelo para las almas de todos los que perdieron la vida en la guerra.
Fushimi Inari-taisha, el Santuario de los mil Torii

Este fue nuestro último día en Kioto, dejamos las maletas en consigna en la estación y nos dispusimos a visitar el Santuario Fushimi Inari Taisha al sur de la ciudad. Uno de los santuarios sintoístas más icónicos y visitados de Kioto. Es famoso por sus miles de puertas torii bermellón que serpentean por la ladera del Monte Inari. Sus orígenes que se remontan al año 711, siendo fundado por el clan Hata. Es el santuario principal de los aproximadamente 30.000 santuarios Inari que existen en todo Japón. Está dedicado a Inari Ōkami, la deidad sintoísta del arroz, la agricultura, la fertilidad, el sake, la industria y la prosperidad en los negocios.



Se accede por la Puerta Romon, donada en 1589 por el famoso señor de la guerra y unificador de Japón, Toyotomi Hideyoshi. Flanqueando la entrada de la puerta hay dos estatuas de guardianes Zuijin.







Detrás de la puerta se encuentra el salón principal, Honden donde los visitantes pueden rendir homenaje a la deidad Inari. Numerosas estatuas de zorros o kitsune, altares y fuentes son visibles por todo el complejo del santuario. Los zorros son considerados mensajeros de los dioses, deidades de Inari, con poderes mágicos. Si se observa con atención, algunos zorros llevan una llave en la boca. Estas son símbolos de las llaves de los graneros de arroz, almacenes, que deben proteger.

Justo después de los edificios principales vemos el Senbon Torii, las dos densas hileras de puertas torii. Las puertas forman una red de senderos, unos 4 km, que ascienden por el Monte Inari, una montaña sagrada de 233 m de altura que forma parte de los terrenos del santuario. Cada una de estas puertas es una donación de individuos o empresas japonesas en agradecimiento por la buena fortuna o con la esperanza de prosperidad en el futuro. En la parte posterior de cada puerta se puede ver inscrito el nombre del donante y la fecha de la donación.

Regresamos a la estación de Kioto para poner rumbo a nuestro siguiente destino, Osaka. Tomamos un tren de la JR Kyoto Line, con destino a Osaka Station, también conocida como Umeda Station, que es la estación central y a la que llegamos en 30 min. por unos 560 JPY2025. Pero eso lo contaremos un la próxima entrada del blog, ¡sigan atentos!, ¡no se vayan!…


















































31/07/2025 at 15:11
Precioso Kioto. Un lugar mágico!
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01/08/2025 at 04:58
wouuu qué maravilla! Es un must dentro de Japón. Qué gozada disfrutar de la antigua capital imperial del país del sol naciente!! Fotos espectaculares con una redacción que no te deja parar de leer por su cercanía cargada de aspectos interesantes de esta magnífica ciudad. Felicidades. Genaro 😍👏🫶
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