Marzo 2025

Kioto ha sido la capital imperial del Japón desde el año 794 hasta el año 1868, que fue trasladada a la ciudad denominada Edo, hoy en día Tokio. Su patrimonio aunque esquilmado por incendios y guerras se salvó de las bombas de la II GM, es por ello, que innumerables templos, santuarios y otras estructuras de incalculable valor histórico sobreviven en la ciudad en la actualidad. Así que durante 4 días vagamos entre palacios adornados con pan de oro, silenciosos jardines y antiguos bosques de bambú, sumergiéndonos en la cultura creativa de modernos espacios de arte, tiendas vintage y una gastronomía fascinante.

Zona Centro de Kioto

Llegamos a la Estación de Kioto desde el Aeropuerto Intenacional de Kansai, en Osaka en el tren Haruka Express de Japan Railways (JR) en menos de 1h30m (7680 JPY2025). Dejamos las maletas en la consigna de la estación (700 JPY2025) y nos dispusimos a visitar la ciudad.

Estación de Kioto y Torre de Kioto

La estación no es solo un centro de transporte, sino una impresionante obra maestra de la arquitectura moderna. Su diseño futurista, con un gigantesco atrio de acero y cristal, con escaleras mecánicas que se cruzan en un espacio abierto, un enorme techo de cristal y una compleja red de pasarelas.

La Estación es más que el nexo de transporte de Kioto, conectando trenes, metro y autobuses. En su interior encontrarás hoteles, teatros, un complejo de tiendas y restaurantes, como el famoso Kyoto Ramen Koji o callejón del ramen situado en la planta 10, con diez restaurantes que sirven ramen de diferentes partes del país. O si lo prefieres, en la planta baja hay una zona para comer llamada Porta Dining con diferentes tipos de comida asiática. Otro de los entretenimientos es disfrutar, cuando se acerca la noche, del espectáculo de luces en las escaleras mecánicas que llevan a la terraza superior y sus jardines, con vistas panorámica de la ciudad. Nosotros aprovechamos el paso por la estación varias veces durante nuestra estancia para ir descubriendo sus rincones.

La Torre de Kioto, se levanta justo enfrente de la estación, es una estructura distintiva de 131 m, diseñada para parecer un faro. En su cima, a 100 metros, hay una plataforma de observación que ofrece vistas panorámicas de 360 grados de la ciudad. Su base alberga un hotel, tiendas y un onsen.

Shimabara-ōmon, Templos Nishi Hongan-ji y Higashi Hongan-ji

Comenzamos nuestro itinerario por la Puerta Shimabara-ōmon, que marcaba la entrada al antiguo barrio de placer de Shimabara, durante el período Edo (1603-1868), hoy en día es un barrio residencial y comercial.

Continuamos visitando el Templo Nishi Hongan-ji, uno de los dos templos principales, junto con Higashi Hongan-ji, de la secta Jodo Shinshu (Tierra Pura) del budismo, la más extendida en Japón. Originalmente, solo había un templo Hongan-ji, fundado en 1272. Sin embargo, en el s. XVII, el templo se dividió en dos facciones.

El templo Nishi Hongan-ji cuyo nombre significa Templo del Oeste, se mantuvo como la línea principal de descendencia del fundador, Shinran. Los elementos más interesantes son la Puerta China o Karamon, famosa por sus elaboradas y detalladas tallas, en la calle Kitakoji, aunque el acceso se realiza por la Puerta Goeido. En el interior destaca la Sala del Fundador Goeido que es el edificio más grande, donde se celebran las ceremonias. La Sala de Amida alberga la gran estatua de Amida Nyorai. En el extremo noreste del muro, que cierra el complejo del templo, se encuentra la Torre del tambor o Torre Taiko. La entrada a los terrenos y salas principales es gratuita.

A poca distancia se encuentra el templo Higashi Hongan-ji o Templo del Este, que fue establecido a principios del siglo XVII, en 1602, por el shogun Tokugawa Ieyasu. La estructura y edificios son casi idénticos, sin embargo debido a los incendios sufridos las salas son reconstrucciones del siglo XIX. Se entra al complejo del templo a través de la Puerta Goeido, de dos pisos y 28 metros de alto. Una fuente en forma de flor de loto y un gran árbol Ginkgo presiden la esplanada delante de los templos. Aquí también encontramos una sala Amida, dedicada a Amida Nyorai, el Buda principal de la fe Jodo Shinshu y un salón Goeido o Sala del Fundador uno de los edificios de madera más grandes del mundo, unido al anterior por una pasarela de madera cubierta. Dentro del salón, se halla la imagen de Shinran (1173 – 1262), fundador de la secta Tierra Pura. El acceso a los recintos es libre.

El Jardín Shosei-en, también conocido como Kikoku-tei, es un hermoso jardín que pertenece al Templo Higashi Hongan-ji, aunque se encuentra a unos 10 min a pie al este del complejo principal. Es un jardín que fue diseñado para ser explorado paseando a lo largo de senderos que serpentean alrededor de un gran estanque central. A medida que los visitantes caminan, se les presentan diferentes vistas y composiciones paisajísticas. El Estanque Central o Ingetsu-chi, es el corazón del jardín y cuenta con varias islas y puentes. Dispersos por el jardín hay varias estructuras tradicionales, como casas de té y pabellones. Entrada de pago (700 JPY2025).

Templo To-ji, la Pagoda de Madera más alta de Japón

El Templo To-ji cuyo nombre significa Templo del Este, se encuentra al sur de la estación y es uno de los templos budistas más antiguos e importantes de Kioto. Fundado a principios del período Heian, finales del s. VIII. Se asocia estrechamente con la secta Shingon del budismo esotérico, de hecho su fundador Kobo Daishi o Kukai, fue nombrado sacerdote principal del templo y cuyos restos visitamos en el cementerio Okonoin de Koyasan.

La entrada a los terrenos generales es gratuita, pero se abona una tarifa para acceder a la Sala Dorada o Kondo, la Sala de Conferencias o Kodo y el jardín. El edificio más importante es la Pagoda de 5 Pisos o Gojū-no-tō, cuya majestuosa silueta domina el horizonte. Los cinco niveles representan los 5 elementos budistas: tierra, agua, fuego, viento y espacio (o vacío), comenzando desde la base hacia arriba. Con sus 54,8 m de altura, es la pagoda de madera más alta de Japón. La pagoda actual es una reconstrucción del año 1644 después de varios incendios.

Cenar en un Kaitenzushi

Para terminar el día fuimos a cenar a un Kaitenzushi, es un tipo de restaurante de sushi muy popular en Japón, conocido por su sistema de cinta transportadora giratoria que lleva los platos de sushi y otras delicias directamente frente a los comensales. El término significa literalmente sushi giratorio.

Los chefs preparan diferentes tipos de sushi y a menudo otros platos como edamame, tempura, sopas, ensaladas y postres, y los colocan en pequeños platos que ponen sobre una cinta transportadora que recorre el restaurante, pasando por cada asiento en la barra o en las mesas. Los platos suelen tener diferentes colores o diseños, y cada color corresponde a un precio distinto. Al final de la comida, un camarero o una máquina automatizada, cuenta los platos vacíos apilados en tu mesa para calcular la cuenta final, basándose en los colores de los platos.

Zona Norte de Kioto

Comenzamos nuestro segundo día en Kioto con la visita al Castillo Nijo, el Palacio Imperial de Kioto y una parada para almorzar en el mercado Nishiki Ichiba. Continuamos por la ruta de Kikunake no michi, un camino que te lleva por los templos Kinkakuji, Ryoanji y Ninnaji, para posteriormente llegar al santuario Kitano Tenmangu y al barrio más antiguo de geishas, Kamishichiken.

Castillo Nijo, el poder de los Tokugawa

Fue la antigua residencia de Tokugawa Ieyasu (1543-1616), fundador y primer shogun del shogunato Tokugawa. Es el palacio más antiguo que se conserva en el país. Los imponentes muros de piedra, el amplio foso y las impresionantes puertas del castillo constituyen una vista imprescindible y un testimonio del poder del clan Tokugawa, que gobernó Japón hasta 1867.

El complejo del castillo incluye: el Palacio Ninomaru y el Jardín Seiryu-en que lo rodea, dos anillos concéntricos de fortificaciones o Kuruwa, el Palacio Honmaru y algunos edificios auxiliares. El acceso al exterior y los jardines es de pago (800 JPY2025). La entrada a los palacios tiene un coste adicional. Como curiosidad, los pasillos del palacio Ninomaru están diseñados para chirriar rítmicamente al pisar, Suelos de Ruiseñor o Uguisu-bari, sirviendo como un sistema de alarma contra intrusos.

Palacio Imperial de Kioto

El palacio imperial de Kioto o Kyoto Gosho se ubica en los terrenos del vasto Parque Imperial de Kioto o Kyoto Gyoen. Fue la residencia oficial de la Familia Imperial de Japón durante más de mil años, desde el año 794 hasta 1868, cuando la capital se trasladó a Tokio.

El palacio original fue construido en el año 794. Sin embargo, ha sufrido numerosos incendios y destrucciones. El complejo actual, tal como lo vemos hoy, es una reconstrucción que data de 1855. Aunque el acceso al parque es gratuito, sin embargo la visita al interior de los edificios se ha de realizar en visitas guiadas previamente concertadas.

El parque cuenta con grandes arboledas de ciruelos y cerezos, que lo convierten en un lugar ideal para la observación de flores en primavera y que nosotros disfrutamos con sus estanques y pequeños arroyos.

Santuario Shirakumo

Dentro del Parque Imperial de Kioto se encuentra un pequeño y encantador santuario sintoísta denominado Santuario Shirakumo. Está dedicado a Benzaiten, una de las Siete Deidades de la Fortuna o Shichifukujin en el folclore japonés. Es la diosa de la fortuna, la elocuencia, la música, las artes, el conocimiento y el agua. Una de sus características distintivas es su Torii de color blanco, lo que lo hace destacar en un entorno donde la mayoría de los torii son rojos. Hay muchas tablillas votivas o emakimono que a menudo tienen dibujos o inscripciones relacionadas con la música, la danza o deseos artísticos, dejadas por artistas y estudiantes.

Santuario Go’o

Muy cerca hay otro santuario singular, denominado Go’o, y que está dedicado a Wake no Kiyomaro, un noble que fue fundamental en la defensa de la capital. Cuenta la leyenda que Kiyomaro quedó atrapado y sus piernas quedaron paralizadas, pero un grupo de jabalíes apareció milagrosamente y lo escoltó, recuperando él la movilidad de sus piernas. Así Wake no Kiyomaro se convirtió en la deidad patrona de las piernas y las caderas, y el jabalí en el símbolo del santuario.

El Mercado Nishiki o Nishiki Ichiba, la Cocina de Kioto

Hicimos una parada para comer y que mejor lugar que en el Mercado de Nishiki, conocido como la Cocina de Kioto, con una historia de más de 400 años es un mercado vibrante que tiene un gran variedad gastronómica.

Desde sus inicios el mercado ha evolucionado hasta convertirse en un bullicioso centro que se extiende por más de 300 m en la calle Nishikikoji, una estrecha vía techada con más de 100 puestos y tiendas que ofrecen desde productos frescos como: mariscos, pescado, verduras de temporada y frutas hasta comida callejera y especialidades de Kioto como: el tako-tamago, un pulpo pequeño con un huevo de codorniz cocido dentro, las tempuras de mariscos y verduras, la anguila de agua dulce o unagi,  las senbei, galletas de arroz o los mochis y dulces tradicionales, etc…

El sendero Kikunake no Michi

El Kikunake no Michi, conocido también como Kinukake no Michi, es un sendero escénico ubicado en el norte de Kioto que conecta tres templos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; Kinkaku-ji, Ryoan-ji y Ninna-ji. Su nombre se traduce como: el camino donde se cuelga la seda, en referencia a una leyenda sobre el Emperador Uda, quien cubrió una montaña cercana con seda blanca para simular la nieve en verano.

Pabellón Dorado o Kinkaku-ji

El Templo Kinkaku-ji o Pabellón Dorado es un templo zen aunque originalmente fue una villa de retiro del shogun Ashikaga Yoshimitsu, que tras su muerte se convirtió en templo.

Famoso por sus dos pisos superiores cubiertos de pan de oro, que resplandecen sobre el estanque Kyōkochi o Estanque del Espejo, creando un reflejo perfecto. El edificio actual es una reconstrucción de 1955, después de ser incendiado en 1950 por un monje novicio con problemas mentales. Su arquitectura fusiona tres estilos diferentes: palaciego en el primer piso, samurái en el segundo y zen chino en el tercero, dorado, con un ave fénix en la cima. Aunque la entrada a su interior está prohibida.

Templo Ryōan-ji: El templo del dragón calmado

Originalmente, Ryōan-ji fue la villa de un aristócrata durante el período Heian. Se transformó en un templo zen de la escuela Myoshinji de la secta Rinzai en el año 1450, bajo el patrocinio del poderoso daimyō Hosokawa Katsumoto. Es reconocido mundialmente por su misterioso y minimalista jardín de rocas, karesansui o jardín seco.

Al jardín de piedra se accede a través del salón Hojo, la antigua residencia del sumo sacerdote o abad, por la entrada principal del templo, llamada Kuri, que era la antigua cocina del templo. El jardín se encuentra en el extremo sur del templo, ocupando un espacio que resulta una prolongación del salón.

Sin embargo, se desconoce su creador y significado exacto. Consiste en 15 rocas de diferentes tamaños cuidadosamente dispuestas en grupos sobre una cama de grava blanca rastrillada. Las rocas están dispuestas de tal manera que, sin importar desde qué ángulo las observes desde la terraza de observación del Hōjō , siempre hay al menos una roca que no puedes ver y se dice que solo la verás cuando alcances la iluminación.

En el jardín trasero, junto a las habitaciones del sacerdote, hay una fuente de piedra para la purificación ritual denominada tsukubai. Es famosa por la inscripción de cuatro caracteres kanji que, cuando se combinan con el ideograma cuadrado central, se lee Soy feliz con lo que tengo.

Los terrenos del templo incluyen un hermoso jardín de paseo con un gran estanque, denominado Kyōyōchi, que ofrece un contraste verde y vibrante con la austeridad del jardín de rocas. Es un lugar agradable para pasear, especialmente durante la floración de los cerezos.

El Templo Ninna-ji

Nuestra siguiente parada en el camino fue el Templo Ninna-ji, un magnífico complejo budista, conocido por su profunda conexión con la familia imperial, su impresionante arquitectura y, sobre todo, por sus singulares cerezos Omuro, que florecen más tarde que la mayoría. Fundado en el año 888 d.C. por el Emperador Uda, sirvió como el templo principal de la escuela Omuro de la secta Shingon del budismo japonés. Durante siglos, fue costumbre que los emperadores abdicados se convirtieran en abades principales del templo, viviendo allí como monjes. Esto le otorgó el estatus de Monzeki, templo con un abad imperial. Aunque muchos de sus edificios fueron destruidos durante las Guerras Ōnin, s. XV, fue reconstruido en el siglo XVII.

Se accede por la Puerta Niōmon, de 18,7 m de altura que está custodiada por dos estatuas de Nio-mon, Agyo y Ungyo, de aspecto feroz. Una segunda puerta conduce al corazón del templo, se denomina Chūmon o Puerta Interior.

El salón principal del templo, Kondō o Salón Dorado, era la antigua sala del trono Shishin-den del Palacio Imperial de Kioto que fue trasladada aquí en 1637. Es un ejemplo excepcional de la arquitectura palaciega del período Momoyama. Otro de los edificios importantes es el de la antigua residencia del abad imperial o Monzeki, denominada Goten o Palacio Omuro, es un conjunto de elegantes edificios conectados por pasillos cubiertos, con hermosos jardines paisajísticos, estanques y salones decorados con pantallas pintadas. La entrada a estos edificios es de pago.

El complejo consta de varios jardines incluyendo el jardín del Goten, que ofrece vistas pintorescas de los edificios y la pagoda de Cinco Pisos, de 36 m de altura, construida en el s. XVII, que se alza majestuosamente sobre los terrenos del templo. Cerca se encuentra la torre de la campana Shoro, un edificio de color bermellón, ejemplo perfecto de los típicos campanarios budistas del periodo Edo. Una de las mayores atracciones de los jardines son los cerezos Omuro. Son una variedad de floración tardía, además, son más bajos que otros cerezos, lo que permite a los visitantes admirar sus flores desde cerca, casi a la altura de los ojos.

Santuario Kitano Tenman-gu,

Nuestro último templo en la zona norte de Kioto fue el santuario sintoísta de Kitano Tenmangu, dedicado a la deidad del aprendizaje Tenjin, quien es en realidad el erudito, poeta y político Sugawara no Michizane (845-903), deificado después de su muerte. Por ello, Kitano Tenman-gū es un lugar de peregrinación para estudiantes y académicos que buscan éxito en sus exámenes y estudios.

Se accede a través de un gran Torii de piedra protegido por dos komainu o perros-leones protectores. Se continua por una avenida bordeada por numerosos faroles de piedra y esculturas de bueyes. El ganado es visto como los otsukai o mensajeros de Tenjin y se pueden encontrar estatuas en todo el terreno del santuario. Se dice que frotar las vacas de bronce de la entrada te permitirá aprobar los exámenes de admisión a la preparatoria o la universidad.

El complejo del santuario es grande y presenta un estilo arquitectónico llamado Gongen-zukuri, caracterizado por la conexión entre el salón principal, Honden y el oratorio, Haiden mediante un pasillo cubierto, Ishino-ma. Los edificios actuales fueron reconstruidos por Toyotomi Hideyori en 1607.

Además lo que hace que este lugar sea especialmente hermoso en primavera son los casi 2000 ciruelos y otras especies diferentes, que florecen desde febrero hasta finales de marzo y que le dan una atmosfera especial al entorno del templo.

Kamishichiken, el viejo barrio de las Geishas

El barrio de Kamishichiken, es el distrito de geishas o hanamachi, más antiguo de Kioto, aunque es mucho más pequeño y tranquilo que el famoso Gion. Ubicado en el noroeste de la ciudad, cerca del Santuario Kitano Tenman-gū, ofrece una visión más íntima y auténtica de la cultura de las geishas y maiko.

El nombre Kamishichiken significa literalmente, Siete Casas Superiores. Sus orígenes se remontan al s. XV cuando se construyeron siete casas de té o ochaya en la zona. Sin embargo, hoy en día la mayoría de las casas de té son privadas y solo atienden a clientes habituales. Visitamos el Kamishichiken Kaburenjo Theatre, el teatro local donde las maiko y geiko realizan sus espectáculos anuales, como las Kitano Odori en primavera. También alberga eventos culturales y banquetes.

Disfrutando de un Yakiniku

Para finalizar el día nada mejor que una cena en un Yakiniku. Es un tipo de restaurante de cocina japonesa donde los clientes cocinan su propia carne en una parrilla, ubicada en el centro de su mesa, ésta puede ser de carbón, gas o eléctrica, y a menudo tiene un sistema de ventilación incorporado para extraer el humo.

La clave del yakiniku es que cada persona cocina la carne a su gusto, controlando el punto de cocción. Las piezas de carne suelen ser finas y se cocinan muy rápidamente. Una vez cocinada, la carne se sumerge en varias salsas, llamadas tare, antes de comerla. Las tare suelen ser saladas y dulces, a base de soja, ajo, sésamo, y a veces picantes.