Rompiendo el tópico de que las primeras partes siempre son mejores, en nuestro caso tendremos que decir, que nos siguieron sorprendiendo los lugares que visitamos a nuestro regreso a la la capital, Sofía, donde tendríamos que devolver el coche de alquiler, a través de Rentalcars con Goldcar. Las carreteras búlgaras en general están en buenas condiciones, salvo algunos tramos de obras.

El macizo de los Balcanes, divide a Bulgaria en dos zonas, ya habíamos recorrido la zona norte en nuestro camino hasta la costa del Mar Negro. Ahora para regresar hasta la capital Sofía lo haremos por la zona sur en la que el macizo desciende hasta la llanura de Rumelia, regada por el río Maritza y sus afluentes.
Varna, una joya en el Mar Negro

Cómo una ciudad fundada por los griegos de Mileto a principios del siglo VI a. C. con el nombre de Odessos, ha llegado a convertirse en la actual urbe balnearia, universitaria y portuaria es una larga historia.



Esta historia la puedes descubrir en su magnífico Museo Arqueológico, que además custodia el oro más antiguo del Mundo hasta el momento, entre el 4.600 y 4.200 a. C, dando un vuelco a lo establecido en la Edad de Cobre. Continuamos con la historia que nos cuentan las Termas Romanas, del s. II.
Demos ahora un paseo por su casco histórico, que nos llevará desde la ortodoxa Catedral Dormición de la Virgen María (1602), hasta el Jardín Marítimo, el mayor parque de la ciudad. Disfrutando de edificios de finales del siglo XIX y principios del XX, como el Teatro Stoyan Bachvarov, el Club Naval o el Grand Hotel London.
Las playas del Mar Negro

Bulgaria cuenta con unos 400 km de costa que da al mar Negro, siendo su única salida al mar. Playas de arena dorada, aguas cristalinas y un ambiente relajado para disfrutar del sol y de la vida nocturna cuando el sol declina.







Nosotros hicimos una selección de las playas de la zona norte del Mar Negro, las que mejor valoradas estaban en las redes, craso error, porque en algunos casos los accesos son de pago o de gran dificultad. En cualquier caso éstas son a las que sí pudimos acceder y en las que nos dimos un buen chapuzón. La playa Varna Beach, familiar y un desahogo para la ciudad, Golden Sands kilométrica franja costera repleta de Resorts, la Albena beach, las más alejada pero la más bonita. Finalizamos en la Kabakum beach, una playa muy de gente local con un chiringuito muy especial el Sea Dragon a pie de playa.
Nesebar, la perla del Mar Negro

Cierto es que hay muchas perlas en muchas localizaciones pero ésta realmente merece este calificativo. Sus orígenes se remontan al s. VI a. C., fundada con el nombre de Mesembria y erigida sobre una pequeña península, unida artificialmente al continente por un istmo.





En seguida se nos vino a la memoria la ciudad de Monemvasia, en Grecia. Paseando por su casco antiguo, rodeado por una muralla, de calles empedradas, podrás admirar casas renacentistas, iglesias con magníficos frescos de los s. XIV y XV y antiguas ruinas de los diferentes imperios romano, bizantino y otomano que han dejado su huella en esta pequeña localidad que se enorgullece de haber tenido más de 40 iglesias, donde destacan la iglesia de Cristo Pantocrátor, la iglesia de San Juan Bautista , o la iglesia de Santa Sofía, entre otras.
Burgas, más que otra ciudad del Mar Negro

Nuestra ruta por la costa del Mar Negro finalizó en esta ciudad. No es una ciudad muy turística a pesar de tener un aeropuerto internacional muy cerca y un gran puerto. Sin embargo un paseo por su casco histórico peatonal puede cambiar la opinión que se refleja en las redes.







Nuestro paseo comenzó en la Plaza Troykata, corazón de la ciudad, en la que se levanta el el monumento al soldado soviético, Alyosha, continuamos por la calle Alexandrovska, conocida como Largo, descubriendo el Gran Reloj, el Km 0 o el arco de San Nicolás. Una parada obligatoria es la Catedral de San Cirilo y Metodio, los creadores del alfabeto cirílico y misioneros del cristianismo en los pueblos eslavos. Finalizamos en el Parque Marítimo, una zona ajardinada de parterres de flores, plantas exóticas, esculturas, fuentes, parques infantiles y cafés que bordea la playa de Burgas.
Kazanlak, en busca de las tumbas Tracias

Como en las películas de Indiana Jones, nos lanzamos en busca de la tumbas tracias que están diseminadas en un valle, ya conocido como Valle de los Reyes Tracios, entre las pueblos de Kazanlak y Priska, donde se agrupan unos túmulos funerarios que contienen las tumbas de reyes y nobles Tracios que poblaron estas tierras desde el III milenio a. C. hasta el s. III d. C.




La tumba más significativa está en Kazanlak (s. III a.C) y toma el nombre de la ciudad. Un pequeño corredor te lleva a una cámara circular con increíbles frescos en su cúpula, aunque lo que se visita es una réplica para preservar la original, vale la pena visitarla.


Ya en el valle visitamos nuestro primer túmulo, el de Ostrusha (s. IV a. C.), llama la atención lo que parece un gran sarcófago de piedra.





En la siguiente parada con el mismo ticket visitamos tres tumbas muy próximas entre sí, la tumba de Shushmanets, (s. IV a. C) con su característica columna de piedra de estilo jónico en la entrada, la de Helvetia (s. IV a.C) de cámara rectangular y la de Griffins (s. IV a.C) que tiene un largo corredor y dos cámaras.




A pocos kilómetros visitamos nuestra última tumba la de Seuthes III (s. V a.C), donde un busto te recibe a la entrada, se cree que corresponde al Rey Seuthes III, ya que se encontraron 3 monedas de oro con una esfinge de gran parecido al rey y diversos artículos funerarios.
La iglesia de estilo ruso de Shipka

Visitamos la cercana iglesia en el pueblo de Shipka, aunque en realidad es un Memorial construido en 1902 para conmemorar la hazaña de los soldados rusos que perdieron la vida en la Guerra Ruso-Turca donde Bulgaria se liberó del Imperio Otomano.



La iglesia ortodoxa, reproduce el estilo de la arquitectura religiosa rusa del s. XVII. Llama la atención el colorido exterior, sus 5 cúpulas doradas y las 17 campanas, fabricadas con los casquillos de la guerra. El campanario se eleva más de 50 m. En el interior el iconostasio está tallado en madera recubierto de pan de oro y en las paredes encontramos murales con escenas de los Testamentos. Hay una cripta donde reposan restos de los caídos en la guerra.
Plovdiv, un crisol de culturas

La ciudad se distribuye sobre 7 colinas, como Roma, así que prepárate para subir y bajar en busca de sus tesoros. Declarada capital Europea de la Cultura en 2019.






El legado romano, cómo no, es uno de sus principales tesoros, ciertamente distribuido por toda la ciudad. El antiguo anfiteatro, construido en el s. II d.C. por el emperador Trajano, a él se unen, el Foro y un Odeón, el Estadio a nivel inferior de la calle o la Gran Basílica paleocristiana, del s. IV d. C, con sus increíbles mosaicos.








Otro de los alicientes son sus coloridas casas, típicas del Renacimiento Búlgaro del s. XIX en su casco histórico.






En este burgo de empinadas calles adoquinadas se mezclan; museos como el Zlatyu Boyadzier, preciosas iglesias como las de San Constantino y Santa Elena y la Catedral Theotokos o la imponente puerta medieval Hisar Kapia (s. XI d.C).





La magnífica mezquita Dzhumaya, una de las más antiguas de los Balcanes, construida en el s. XV, es la entrada al barrio hipster de Kapana. Un barrio colorido, vibrante, creativo que se manifiesta en su arte urbano, en sus galerías de arte, en sus cafeterías, restaurantes y bares de ambiente. Por algo ha conseguido el título de capital cultural europea en 2019.
La Fortaleza de Asen

En los Montes Ródope, de los Balcanes, en un acantilado rocoso en la orilla izquierda del río Asenitsa se alzan los restos de esta fortaleza por la que han pasado tracios, romanos, bizantinos, etc…
Aunque los restos mejor conservados de la fortaleza de Asen sean los de la iglesia de la Santa Virgen de Petrich del s. XII-XIII. Un edificio de dos plantas con una sola nave de cúpula de cruz y torre rectangular. Poco o nada quedan de las pinturas murales del s. XIV. Vale la pena el esfuerzo de subir hasta aquí, solo por las vistas que son espectaculares.
Monasterio de Bachkovo,

En las mismas montañas Ródope, en una garganta profunda, en la ribera derecha del río Chepelare, encontramos el monasterio de Bachkovo, el segundo cenobio más importante del país detrás del de Rila. Fue fundado en el s. XI, por los hermanos georgianos Gregory y Abassy Bacurani. Arrasado por los otomanos y reconstruido en el s. XVII.




Pasada la puerta de entrada se accede al patio principal en cuyo centro se alza la iglesia de la Asunción de la Virgen, con planta en forma de cruz griega y una característica cúpula. Además de sus frescos, destaca el iconostasio dorado del s. XVII y el icono de la Virgen, de origen georgiano y datado en 1310.



Adjunto a la iglesia, muro contra muro, se levanta la iglesia de los Santos Arcángeles Gabriel y Miguel, un edificio de dos pisos de los s. XII al XIV, ciertamente menos impresionante


En el patio se encuentran varios edificios auxiliares, capillas y fuentes. Siendo el más importante el refectorio, s. XVII, con un conjunto de pinturas bien conservado. En la pared exterior que da al primer patio hay un mural que representa el aspecto del monasterio y sus alrededores desde su fundación.


En el segundo patio se encuentra la iglesia de Sveti Nikola construida en 1834, que aunque estaba cerrada disfrutamos de los frescos del juicio final que se encuentran en el pórtico de la iglesia. El edificio más antiguo del monasterio es el Osario, s. XI-XII, que se encuentra a 300 m de monasterio y que estaba cerrado) es una capilla de dos pisos con murales en ambas plantas.
Bansko y sus aguas termales

En el límite del Parque Nacional Pirin, rodeado de paisajes de montaña, algunas de nieves perpetúas, se encuentra este encantador pueblo, referente de los deportes de inviernos y con infinidad de pistas de esquí, pero que en verano también ha sabido reinventarse con festivales de música, ópera, exposiciones además de por sus balnearios de aguas termales.
Pero Bansko, también cuenta con un casco histórico que merece la pena visitar. Un paseo por las callejuelas empedradas te llevará por la Iglesia de la Santísima Trinidad, diversas casas típicas del renacimiento búlgaro, como la Casa-Museo Neofit Rilski, la Casa Velyanov o la Casa-Museo Vaptsarov, en la plaza principal encontramos el Monumento a San Paisio de Hilandar y finalizamos en el Museo de Iconos.

A pocos kilómetros de Bansko, hay varios pueblos; Ogñánovo, Dobrínishte o Banya con manantiales de agua termal (37 y 57 ºC.) de propiedades curativas y donde también se disfruta del ocio y el relax en los distintos hoteles y centros de spa. Nosotros disfrutamos como enanos en el complejo Alpha Spa & Pool.

Ya existían en la antigüedad este tipo de instalaciones como lo atestigua unos baños romanos en la población de Banya.

Nuestra ruta por Bulgaria terminó en su capital, Sofía, sin embargo hemos de decir que algunos lugares no pudimos visitarlos por distintos motivos, como; la tumba tracia de Sveshtari (cerrada), la fortaleza de Belogradchik, (overbooking), las pirámides de Melnik, el pueblo de Koprivshtitsa, el monasterio de Sokolski, o algunas playas de sur del Mar Negro. En cualquier caso siempre se puede volver o no?..jajaja



















30/07/2024 at 11:49
Sorprendente y preciosa Bulgaria!😍😍
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31/07/2024 at 17:20
Gracias por compartir vuestro viaje.Hace que sin estar ahí,nos hagamos una idea del encanto que tiene el país.
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