Julio de 2023

Nos adentraremos en este joven país pero de raíces ancestrales conduciendo a través de un relieve mayoritariamente montañoso, donde abundan los bosques y los grandes lagos en el sur. Las principales carreteras están en buen estado aunque siempre puedes encontrarte alguna sorpresa. Desde su capital, Skopie realizamos varias excursiones hacia el oeste del país para ver las joyas del arte islámico en la ciudad de Tetovo, así como disfrutar de la naturaleza en el Cañón de Matka. Posteriormente atravesamos el país hacia el sur para visitar el Lago Ohrid y sus alrededores. ¡Abróchense los cinturones que partimos!.

Las joyas del Arte Islámico en Tetovo

Pusimos rumbo a la ciudad de Tetovo a 45 km de la capital a los pies del Monte Shar, para visitar  la Mezquita Šarena Džamija del s. XV  (1438), conocida como Mezquita Pintada.  Obra del arquitecto Isak Bey y de Abdurahman Pasha que en el s. XIX le proporcionó la vistosa decoración. Se ubica muy cerca del río Pena.

El patio de la mezquita está muy cuidado, con una fuente a un lado para purificarse antes de entrar a rezar, y un edificio de forma octogonal denominado türbe, donde estaban los restos de las hermanas Hurshida y Mensure que financiaron la construcción del edificio. La mezquita contaba con una posada y una casa de baños o hamman al otro lado del río.

El exterior del edificio de planta cuadrada está decorado con motivos pictóricos geométricos de cerámica de estilo floral y rematado por un minarete, con una curiosa ausencia de cúpula.

La mezcla de decoración otomana, barroca y neoclásica de su interior es fruto de la fusión de influencias estilísticas de Occidente y Oriente. Se cuenta que los maestros usaron más de 30.000 huevos para preparar la masa de pintura empleada en la decoración. Tal vez fuese una exageración pero a mí no me olió a huevo, jajajaja.

En la misma localidad se encuentra otra joya de la arquitectura otomana, el Arabati Baba Tekke, uno de los monasterios Bektashi más importantes. Sus derviches o miembros de la hermandad son una orden mística originaria de Turquía, englobada dentro de la filosofía sufí. El tekke fue construido en el s. XVIII en torno a la türbe de Sersem Ali Baba, un derviche otomano que vivió alrededor de 1538.

El complejo cuenta con jardines, salas de oración, comedores, alojamientos y una gran fuente de mármol dentro de un pabellón de madera. Algunos edificios se encuentran en mal estado como la posada, otros como la biblioteca están siendo restaurados o han cambiado de función como la mezquita suni.

El Cañón de Matka, la playa de Skopie

De regreso a la capital nos desviamos para ver el Cañón de Matka, algunos dicen que es la playa de la capital y por lo que hemos visto no está muy alejado de la verdad. El cañón es el resultado de la acción de desgaste durante milenios del río Treska, erosionando la montaña hasta crear un profundo desfiladero.

A tan solo 20 km de Skopje es habitual encontrar a muchas familias que hacen una escapada para pasar el día de picnic disfrutando de la naturaleza, sobre todo en fin de semana, como fue nuestro caso. Las riveras del río Treska se llenan de improvisados tenderetes, con alfombras, mesas y sillas, donde las mujeres son las encargadas de la intendencia, organización de comidas y de los niños, todo muy matriarcal.

Realmente una locura de gente, la mayoría de los jóvenes, varones por supuesto, se exhibían lanzándose en grupo o de forma individual desde los puentes u orillas del río a la fuerte corriente, dejándose arrastrar, para luego nadar con fuerza hasta alcanzar la orilla y volver a empezar el numerito. Realmente mucha testosterona, jajaja.

Ohrid, La antigua ciudad de la Luz

Atravesamos todo el país de norte a sur (~3h) para visitar otra de las perlas de los Balcanes y único patrimonio mundial de la Unesco en Macedonia del Norte. La ciudad de Ohrid se encuentra a orillas del Lago Ohrid que comparte con Albania. Fue la antigua capital del Primer Imperio Búlgaro durante el gobierno del zar Samuel de Bulgaria a principios del siglo XI y está considerada como uno de los asentamientos más antiguos de Europa. Los estratos arqueológicos van desde el Neolítico y la Edad de Bronce, pasando por las tribus prerromanas, griegos, romanos, bizantinos, serbios, búlgaros y otomanos. Los griegos la conocían como Lychnidos, la ciudad de la luz.

La ciudad se divide en el antiguo centro histórico, ubicado sobre la colina donde se concentran la mayoría de los monumentos, y por otro lado la ciudad nueva donde se extiende el paseo marítimo, restaurantes, hoteles y otros servicios turísticos. Comenzaremos nuestro paseo por las empinadas callejuelas y escaleras que nos llevarán a lo alto de la ciudad vieja. Salvando las murallas por la puerta Gorna Porta o Upper Gate entramos en la ciudadela medieval dominada en lo más alto por la Fortaleza de Samuel. Aunque reformada en el s. XX, todavía quedan algunos vestigios de las fortificaciones primarias de Filipo II s. IV aC, del zar Samuel en s. XI, o las modificaciones introducidas por los otomanos en el s. XV.

Si giramos a la izquierda en dirección sureste nos encontramos con la iglesia bizantina Santa Madre de Dios Peribleptos, cuyo epíteto significa; visto desde todas partes, en griego. La iglesia data del s. XIII con añadidos posteriores y es una de las más antiguas de la ciudad. Se accede por un pequeño nártex que da paso a la naos, dominada por la cúpula. La cúpula se apoya en cuatro pilares que delimitan el coro y forman una cruz inscrita. Pero lo más interesante son sus frescos originales que representan escenas de los Evangelios, la Pasión y la vida de la Virgen María y San Juan Bautista. Las vistas sobre el lago de aguas azul intenso son impresionantes.

Volviendo a la Gorna Porta y tomando ahora la c/ Ilindenska, hacia el sur, llegaremos en pocos pasos al antiguo Teatro. Construido hacia el año 200 a.C., es de periodo helenístico y herencia griega. Se destinaba a representaciones teatrales, musicales y poéticas. Aunque posteriormente los romanos la ampliaron y lo convirtieron en Anfiteatro para luchas de gladiadores y ejecuciones de cristianos.

Tomamos ahora la c/ Kuzman Kapidian  que nos lleva hasta el lugar arqueológico de Plaoshnik, el corazón de la antigua ciudad griega de Lychnidos. Siempre vigilados por las murallas de la Fortaleza de Samuel, que no quisimos visitar, porque en su interior no hay prácticamente nada, solo ruinas y alguna tumba. Aquí se han encontrado vestigios de varias basílicas paleocristianas, una necrópolis con más de quinientas tumbas de monjes y objetos de época romana o veneciana o el Baptisterio de una basílica de cinco naves con esvásticas en los suelos de mosaico, que datan del período comprendido entre los siglos IV y VI. Pero es la Iglesia de San Clemente y San Pantaleón la que centra la atención de todos los turistas, incluso sabiendo que es una reconstrucción de 2002 sobre los cimientos de la original construida por San Clemente en el año 893.

San Clemente y San Naum, teólogos y discípulos de San Cirilo y San Metodio, fueron clave en la traducción al cirílico de las Sagradas Escrituras, así como en la posterior evangelización de los pueblos eslavos del Este de Europa. Con este objetivo, fundaron la iglesia, el monasterio y la universidad, para que fuese una escuela literaria para sus discípulos, por lo que se cree que es la universidad más antigua de Europa. La iglesia se transformó en una mezquita en el siglo XV durante el período otomano, y finalmente en 2002 se convirtió en la iglesia que podemos admirar hoy en día.

Nuestro siguiente destino es la imagen más icónica de Macedonia del Norte, para llegar a ella nos adentramos por un bosque de pinos que desciende hasta un estrecho sendero que finaliza de forma abrupta sobre un acantilado y en su borde está la Iglesia ortodoxa de San Juan Kaneo y de fondo el inmenso lienzo azul del Lago Ohrid.

La iglesia esta consagrada al apóstol San Juan y tiene una planta cruciforme, con una base rectangular. Los arqueólogos creen que la iglesia fue construida algún tiempo antes del auge Imperio Otomano, muy probablemente en el s. XIII.

Regresamos al casco antiguo por el borde del Lago Ohrid. Es el lago más profundo de los Balcanes (288 m), y también uno de los más antiguos del mundo, junto con el Titicaca y el lago Baikal. Han construido una pasarela de madera que une las distintas playas de la zona, como la de Kaneo, Potpesh o Saraiste, no esperes encontrar grandes playas de arena porque son pequeñas y de guijarros aunque todas tienen restaurante con zonas de hamacas donde relajarse y el agua es de un azul turquesa transparente que es el mejor reclamo para un chapuzón. Aunque siempre vigilantes porque hay pequeñas culebrillas en el agua, jajaja.

De vuelta al casco antiguo encontramos la iglesia de Santa Sofía. Este templo ortodoxo tiene sus orígenes sobre las ruinas de una iglesia paleocristiana del s. X en la época del I Imperio Búlgaro. Desde entonces, el edificio religioso ha sufrido varias remodelaciones: las más importantes tuvieron lugar en el s. XIV, cuando se le añadió un gran nártex, y en el s. XVI, cuando los turcos la convirtieron en mezquita.

La catedral de Santa Sofía sigue el modelo del arte bizantino con tres naves, un transepto, una cúpula central y tribunas. El nártex tiene elementos más modernos con una entrada principal formada por un gran pórtico y dos torres idénticas. Los frescos más antiguos datan de los siglos XI, XII y XIV.

Continuamos caminando por las empedradas callejuelas del barrio antiguo hacia el pequeño puerto, que es el centro neurológico de Ohrid, iluminadas con las típicas farolas. En nuestro camino disfrutamos de la arquitectura de las casas típicas de estilo oriental y bizantino tradicional, construidas entre los siglos XVIII, XIX y principios del XX, así como de pequeñas iglesias del s. XIV, hasta llegar a un trozo de muralla cercana al lago, donde se encuentra la Puerta Baja o Lower Gate.

En pocos pasos se llega a la Plaza Mayor de Ohrid, donde se encuentra el puerto y las estatuas de los Santos Cirilo y Metodio, así como las de San Naum y San Clemente, fundador de la ciudad. La ciudad nueva se extiende hacia el paseo marítimo, restaurantes, hoteles y otros servicios turísticos. Mientras que hacia el norte se encuentra la entrada al Antiguo Bazar Turco.

Nos adentramos en el antiguo bazar de Ohrid, aunque es más una calle peatonal, Kilment Ohrideski, aquí se suceden las tiendas de souvenir, alternando con las heladerías y las típicas joyerías que tanto les gustan a los musulmanes. Si eres amante de las compras aquí podrás adquirir las perlas de Ohrid, únicas en el mundo. Al fondo de la calle destaca el minarete de la Mezquita de Ali Pasha, se cree que esta mezquita de forma cuadrada fue construida en piedra y ladrillo cocido a finales del s. XV o principios del XVI. Terminamos el paseo en la Plaza de la Fuente junto al plátano oriental milenario .

Nuestra estancia coincidió con un festival folclórico donde había actuaciones de distintas agrupaciones autóctonas y de los países vecinos.

Una de las actividades más populares en el lago es alquilar una pequeña barca para pasear por él, aunque también hay excursiones de barcos más grandes que recorren el lago hasta el Monasterio de San Naum. Nosotros decidimos hacerlo en coche, por la vía costera, parándonos en las pequeñas localidades con playas y disfrutando de las vistas al lago hasta llegar al monasterio.

Antes de llegar al monasterio, nos detuvimos para ver desde el camino el museo sobre el agua de la Bahía de los Huesos. Este museo muestra una aldea prehistórica con 24 cabañas que exhiben herramientas de caza, huesos y pieles de animales. Los restos encontrados provienen de un asentamiento entre los años 1200 y 700 a.C., donde la población vivía principalmente de la caza y la pesca.

Cerca de la frontera con Albania se encuentra el Monasterio Sveti Naum, construido en el año 905 por el santo que está enterrado allí, San Naum. La iglesia de los Santos Arcángeles de Naum fue completamente destruida entre los siglos X y XIII por los otomanos. La iglesia actual, de estilo bizantino, fue edificada en el siglo XVI sobre los cimientos originales, con varias fases de construcción, la más significativa ocurrió a finales del siglo XVIII. Hoy en día, es posible hospedarse en las antiguas celdas de los monjes, que han sido convertidas en hotel y pasear por los jardines donde reinan hermosos pavos reales.

En el interior de la iglesia se pueden ver los mejores frescos de pintura religiosa en los Balcanes, que se remontan a la primera mitad del s. XVIII. El iconostasio tallado en madera fue hecho a finales del s. XVII. San Naum es conocido por su capacidad para realizar milagros. Se dice que aún hoy es posible escuchar los latidos de su corazón si te acercas a su tumba.

A los pies del monasterio, se pueden ver las aguas claras y coloridas del manantial Crn Drim, que fluyen hacia el lago de Ohrid, creando un hermoso paisaje. Hay un embarcadero que ofrece paseos en bote por las aguas transparentes y turquesas del manantial, pero nosotros elegimos caminar por el sendero que conecta las fuentes del manantial, donde se han construido pequeñas iglesias. La más destacada es la Santa Madre de Dios, donde emergen tres manantiales en un pozo construido en su interior.

Después de caminar, lo mejor es refrescarse en el arenal que hace de playa del lago. Hay jardines extensos con árboles y sombrillas donde se puede descansar y disfrutar la vista del lago Ohrid.

Algunos, como Rosi, se animan a bañarse en la desembocadura del manantial, a pesar de que el agua está muy fría y tenía bastante fuerza. Con este maravilloso día dimos por finalizada nuestra estancia en Ohrid y nuestro periplo por Macedonia del Norte. Hasta nuestra próxima aventura, ¡no te la pierdas!.