La alargada isla de Cebú se encuentra en la región central de las Bisayas y es tras Manila, el centro económico y mercantil más importante de Filipinas. La principal puerta de entrada a la isla es el aeropuerto internacional Mactan-Cebu. Se sitúa en la isla de Mactan unida por carretera a la isla principal y a la capital, Ciudad Cebú. Conocida como la Reina del Sur, es la ciudad más antigua y la primera capital de Filipinas

Allí aterrizamos nosotros procedentes de la isla de Siargao, al igual que lo hiciera Fernando de Magallanes en 1521, aunque él muriera en sus playas ante Lapu Lapu, el jefe tribal que plantó cara a las fuerzas españolas y posibilitara que el resto de los superviviente de la expedición, ahora bajo el mando de Juan Sebastián Elcano, completara la primera circunnavegación del Mundo. Camino a Ciudad Cebú pasamos por delante del lugar donde dicen que cayó Magallanes, en el que se ha levando una Estatua de Lapu Lapu y un Memorial al navegante.

La isla de Cebú se utiliza como trampolín de conexión hacia otros destinos del país, como las cercanas islas de MalapascuaBantayanCamotesSiquijor o Bohol, como fue nuestro caso.  Así que le dedicamos un día completo para conocer los lugares imprescindibles en la ciudad.

1.- Fuerte de San Pedro 

La mayoría de los lugares se visitan a pie y como nos alojábamos cerca del puerto porque nuestra intención era tomar un ferry a la isla de Bohol, comenzaremos por el Fuerte de San Pedro. El primer fuerte fue construido en madera por orden de Miguel López de Legazpi en el s. XVI, pero alrededor del año 1740 se construyó el actual en piedra para poder hacer frente a los continuos ataques de los piratas musulmanes.

El fuerte tiene forma triangular con dos lados mirando al mar y un tercero hacia tierra. Está protegido por 3 bastiones denominados la Concepción, San Ignacio de Loyola y San Miguel, todos de 9 metros de altura. Su interior alberga un museo con una colección de objetos, banderas, mapas, documentos, pinturas y esculturas, así como varios cañones originales de la época española.

Frente a él se abre la Plaza de la Independencia, antigua plaza de armas con el obelisco en honor a Miguel López de Legazpi, primer gobernador general español de Filipinas.

2.- La Cruz de Magallanes

A pocos pasos encontramos un templete decorado, frente al Ayuntamiento de la ciudad, que resguarda la Cruz de Magallanes, es decir, la cruz que plantó Fernando de Magallanes cuando desembarcó en esta isla. Al tratarse del primer símbolo cristiano, los fervorosos fieles le arrancaban astillas como recuerdo o con la esperanza de adquirir poderes milagrosos. Por lo que se ha cubierto con otra cruz para protegerla, aunque diversos estudiosos dicen que no es la original y que se quemó cuando Magallanes murió.

En el techo de la capilla que protege la Cruz de Magallanes se pueden ver unos frescos que recrean la conversión al catolicismo de Humabon, el rajah de Cebú.

3.- Basílica del Santo Niño

Muy cerca de la cruz se levanta la iglesia más antigua de Filipinas, la Basílica del Santo Niño. Fue construida en madera en 1565 por el religioso agustino Andrés de Urdaneta, en el mismo lugar en el que se encontró una figura del niño Jesús, que perteneció a la expedición de Magallanes, 40 años atrás. Posteriormente en 1735 Fernando Valdés y Tamon, gobernador de Cebú, ordenó que la iglesia fuera construida en piedra y de estilo barroco.

Llegamos en plena santa misa, el atronador sonido de la liturgia que se emitía por los altavoces se extendía por la gran explanada que se abre frente a la fachada de la iglesia, ocupada en sus laterales por gradas y al fondo un espacio donde se oficia la misa cuando hay grandes celebraciones. Todo el mundo se resguardaba bajo las gradas. A la derecha hay un lugar para encender velas rojas denominado, dagkotanan.

El convento adyacente a la iglesia se construyó alrededor de un atrio, aún hoy sigue siendo lugar de residencia para los sacerdotes agustinos. La imagen del Santo Niño está expuesta dentro del edificio en un altar a prueba de balas y devotos. Los turistas hacen cola para acercarse hasta ella. En la Basílica del Santo Niño, también hay un museo con información sobre la cristianización de Filipinas. La escultura se considera la reliquia religiosa más antigua de Filipinas.

4.- La Catedral Metropolitana de Cebú

A poco más de dos manzanas de nuestro anterior punto visitamos la Catedral Metropolitana. Un edificio de anchos muros y forma achaparrada, típica de las construcciones coloniales españolas, cuya edificación se inició en 1565 en honor de San Vitalis, uno de los primeros mártires cristianos. Aunque fue muy dañada en los bombardeos de la II Guerra Mundial se pudo reconstruir.

La fachada presenta un frontón en forma de trébol, decorado con relieves tallados con motivos florales, una inscripción IHS y un par de grifos. El Escudo de Armas Real de España está estampado en bajo relieve sobre la entrada principal, reflejando quizás la contribución del monarca español a su construcción.

5.- La calle Colón y el Distrito Parian

A la calle Colón la tildan como la más antigua de Filipinas, establecida en 1565 según el diseño de Miguel López de Legazpi. Al final de la misma se encuentra un obelisco en honor a Cristóbal Colón. La que una vez fue el principal centro de comercio y entretenimiento de Cebú, con boutiques y cines, hoy presenta una imagen lamentable. Muchas edificaciones están en ruinas y la basura se acumula en las esquinas; el ambiente no es el más adecuado para pasear.

Continuamos caminando hasta llegar a la Plaza Parian donde se encuentra el Monumento al Patrimonio de Cebú, realizado por el escultor local Eduardo Castrillo en el año 2000. Esta gran representación en latón, bronce, hormigón y acero muestra eventos notables en la historia de la ciudad, como la llegada de un Galeón español, la batalla de Mactán, la procesión de Santo Niño y su Basílica, la Cruz de Magallanes, etc…

La plaza es el punto de entrada al Distrito Parian que inicialmente comenzó como una comunidad de comerciantes chinos en el s. XVI. La palabra Parian derivó del vocablo pari-pari que significa trueque o comercio. Pero a principios del s. XX se convirtió en un distrito donde vivían las familias más ricas de Cebú, quienes celebraban suntuosas cenas y tertulias en sus Bahay na bato, una casa que se compone de una planta baja con paredes de piedra y una planta superior con estructura de madera, con techos de tejas. Visitamos dos de estas casas; la Casa Ancestral Yap-Sandiego construida en madera de molave, terracota, y un material de cemento compuesto por piedras de coral y claras de huevo y la Casa Gorordo, construida en 1850 y posteriormente perteneció a esta familia cuyo miembro más destacado fue Juan Gorordo, el primer obispo filipino de Cebú.

6.- El Templo Taoísta

Ahora dejamos el centro de la ciudad y en unos 20 min (taxi, mejor grab) subimos hasta el distrito o subdivisión de Beverly Hills, una zona residencial de lujo. Donde la comunidad filipina china ha erigido un complejo religioso dedicado al culto del taoísmo, la religión que sigue las enseñanzas del antiguo filósofo chino Lao Zi.

El complejo es de estilo chino y consta de una pagoda con varios edificios; capilla, biblioteca, tienda de souvenirs y un pozo de los deseos. A la entrada principal se accede subiendo 99 escalones. Frente al templo encontramos varias terrazas con esculturas de animales de la mitología china; como dragones y leones. Para la decoración de los edificios se han utilizado colores primarios como rojo, azul y amarillo, que contrastan con el verde de la colina.

Con el diseño arquitectónico del complejo han querido emular la magnificencia de la Gran Muralla China, lo que agrega un elemento único al templo, atrayendo a visitantes y devotos por igual. Desde los balcones, la panorámica del centro de Cebú se despliega majestuosamente, ofreciendo una visión que fusiona lo antiguo con lo moderno, capturando la esencia dinámica de esta vibrante ciudad.

7.- Comer un Lechón

No puedes abandonar Cebú sin probar el Lechón y sí, el plato lo encontrarás escrito en español. Esta y otras palabras han quedado reflejadas en la gastronomía, desde los tiempos del Galeón de Manila que venía desde México, atravesando el Océano Pacífico, para intercambiar mercancías entre los dos nuevos mundos. Por eso, leerás en los menús filipinos palabras como: guisos o cozidos, menudo, kaldereta o pochero, entre otras. El lechón es muy apreciado por la población filipina y lo podrás encontrar casi en cualquier parte. Nosotros habíamos visto un programa de Mark Wiens, divulgador de la comida callejera y experiencias gastronómicas singulares en todo el mundo, sobre el mejor lechón en Cebú y quisimos vivir su experiencia, que fue todo un lujo.

Con este buen sabor de boca dejamos Cebú para coger un ferry que nos llevará a la isla de Bohol, otra aventura increíble en Filipinas no te la pierdas…