Esta ruta en coche nos llevará por las antiguas tierras de los ilirios, la Dardania, un reino que se remonta al s. VI a.C., y que los albanokosovares quieren reivindicar como el nuevo nombre de su país, en sustitución del nombre serbio de Kosovo, que significa Campo del Mirlo, en referencia a la batalla que perdió el príncipe serbio Lazar frente a las fuerzas del Imperio Otomano en 1389 y que dio lugar al actual conflicto. En cualquier caso, nos decidimos a viajar a este país de forma casual porque nuestra primera opción era la isla de Corfú, pero cuando ya teníamos hasta los pasajes del barco con coche incluido, nos avisaron de que el barco sufría una avería y no zarparía en varios días, así que decidimos emplear esos días en un viaje por Kosovo y Macedonia del Norte.

Usamos la ciudad de Prizren como base en el sur del país para realizar una excursión de un día a la ciudad de Peje o Pec y a sus monasterios. La ciudad de Peje (serbio) se encuentra a 1 hora y 30 minutos por una buena carretera atravesando la zona rural del oeste de Kosovo y muy cerca de la frontera con Montenegro. Curiosamente vimos muchas banderas rojas con el águila bicéfala negra, símbolo de Albania.

Peje, la ciudad de los monasterios

La ciudad está atravesada por el río Pećka Bistrica, un afluente del río Beli Drim, y arropada por los Alpes Albaneses o Montañas Malditas. Su nombre en serbio significa «horno» o «cueva» y hace referencia a las cuevas que hay en las cercanas montañas, donde se refugiaban los monjes. En la Edad Media la ciudad fue la sede de la Iglesia Ortodoxa Serbia del siglo XIII. La ciudad quedó muy deteriorada en los diferentes conflictos que azotaron la región y poco o nada queda.

Dimos un breve paseo por la plaza Sheshi i Akademikëve, que es el corazón de la ciudad, con el hotel Korza como postal más famosa de Peje, coronado con el letrero de la cerveza eslovena Lasko, un curioso reloj y la estatua de la Madre Teresa, al lado del río. Vimos el Museo de Peja, que ocupa una casa de estilo otomano, la Mezquita Bajrakli de 1471, la principal de Peje, situada en medio del Bazar Otomano, ambos restaurados después de las diferentes guerras. Cerca del río encontramos una de la típicas casas de piedra o Kullas, conocida como la Torre del Pachá o Pasha kulla, construida hacia el año 1860 para la familia del fundador de la Liga de Peje, Haxhi Zeka (1832-1902), actualmente un restaurante.

Pusimos rumbo hacia el Patriarcado de Peje, un monasterio ortodoxo serbio a unos 3 km del centro de Peje y cerca de la entrada al Cañón de Rugova, uno de los más largos y profundos de Europa y que da acceso a las aldeas de montaña y diferentes rutas de senderismo. Se accede por un puesto de control custodiado por la KFOR en el que te tienes que identificar y dejar el pasaporte, se recoge a la vuelta.

El complejo monástico está rodeado de un alto muro y en su interior encontramos un edificio principal, que contiene tres iglesias unidas entre sí con un nártex monumental. El monasterio está habitado por una comunidad de monjas que se toma muy en serio la prohibición de hacer fotos, por lo que resulta todo un reto. Todas las iglesias están profusamente decoradas con frescos. Aquí fueron enterrados los arzobispos y patriarcas serbios entre los s. XIII al XV.

El arzobispo Arséniye I construyó la iglesia de los Santos Apóstoles alrededor de 1250, está situada en el centro.

La segunda, la iglesia de San Demetrio, situada al norte, fue construida por el arzobispo Nikodim I alrededor del año 1320.

La tercera, la iglesia de la Santa Virgen Hodegetria, al sur, fue construida en 1330 por el arzobispo Danilo II.

Adosada a las tres iglesias, en el muro sur, se añadió una pequeña iglesia consagrada a San Nicolás.

Además de las iglesias, se pueden ver las ruinas del palacio monástico del siglo XIV y otras ruinas que corresponden a diversas dependencias como la cocina, refectorio, etc. El complejo también incluye el actual monasterio, un molino y una torre campanario.

Finalizada la visita pusimos rumbo a nuestro siguiente punto de interés en Peje, el Monasterio de Visoki Dechani o Decani, a menos de 30 min. La KFOR nos recibe con tanquetas militares y alambradas de espinos. Esta vez el control fue más exhaustivo, ya que aparte de retenernos el pasaporte le hicieron fotos al coche.

Un bosque rodea el monasterio que fue mandado a construir en 1327 por el rey serbio Stefan Uroš III Dečanski. Tras pasar el portalón de entrada, se accede a un gran patio rodeado de varios edificios. En el centro de este espacio se encuentra la iglesia de Cristo Pantocrátor, que cuenta con una arquitectura única en la que se mezclan con gracia los estilos occidentales, románico y gótico, con el oriental, bizantino y las tradiciones ya existentes del arte serbio. La iglesia consta de una naos de cinco naves y una cúpula de 26 m de altura. Sus paredes exteriores están realizadas con capas alternas de mármol blanco y rosa. Los portales, ventanas, consolas y capiteles están ricamente decorados. Además, entre el césped muy bien cuidado se pueden ver diversas tumbas.

La iglesia medieval cuenta con el mayor número de frescos del Mundo. Entre las pinturas originales y las que casi se han recuperado completamente hay más de 1.000 figuras individuales y escenas de la historia del cristianismo. Las pinturas fueron creadas entre 1335 y 1350. Al interior de la iglesia se accede por una puerta lateral que lleva al nártex que da entrada a las tres naves interiores donde se exhibe el trono de madera del hegúmeno, el sarcófago de madera tallada del fundador rey Stefan Uroš III Dečanski y las reliquias de San Nikita el Godo o Aniceto Mártir.

Pristina, la capital de Kosovo

Pusimos rumbo a la capital de Kosovo, en el norte del país, a 1 h y 30 min desde Prizren. Nos pareció una ciudad joven y universitaria, en ebullición. Con grandes espacios verdes, modernos edificios y gentes en terrazas, restaurantes o simplemente caminando por los bulevares peatonales del centro. Le dedicamos un día completo y te proponemos un ranking de los mejores lugares que visitar.

Comenzamos con una escultura tipográfica que se ha convertido en símbolo de la capital. Nos referimos al Newborn, recién nacido en referencia a que son la nación más joven de Europa y cada 17 de febrero, aniversario de la independencia del país, cambia su temática y colores.

Justamente detrás del Newborn, vemos dos lugares emblemáticos de reunión de la juventud: el Estadio de Fútbol Fadil Vokrri y el Palacio de la Juventud y el Deporte Boro & Ramiz, llamado así por el nombre de dos parlamentarios y héroes yugoslavos de etnia serbia y albana, para simbolizar la amistad y hermandad de ambos grupos mayoritarios.

Cruzando la avenida Luan Haradinaj, encontramos otro símbolo: el Heroinat Memorial. Este monumento representa a una mujer albanesa creada mediante 20.000 alfileres dispuestos a diferentes alturas formando un retrato en relieve. Cada alfiler representa a una mujer que fue violada durante la guerra de Kosovo de 1998 a 1999.

Nuestro siguiente monumento es la Catedral católica de la Santa Madre Teresa, junto a su Torre del Reloj de 70 m de estilo renacentista italiano, que fue finalizada en 2010 y consagrada en honor a la Madre Teresa de Calcuta en 2017.

De nuestro próximo monumento dicen que es el edificio más feo del Mundo: la Biblioteca Nacional Pjetër Bogdani, diseñada por el arquitecto croata Andrija Mutnjaković en 1982. El autor quiso hermanar a albanos y serbios mezclando sus estilos. Las 99 cúpulas blancas simbolizan los sombreros albaneses; mientras que los cuadrados negros representan las iglesias ortodoxas serbias. En cualquier caso, a nosotros nos gustó bastante.

En pocos metros pasamos de un monumento de concordia a uno de discordia: la Catedral Cristo Salvador. Su construcción se detuvo por motivo del inicio de la guerra en 1999. Además, hay una disputa entre la Iglesia Ortodoxa Serbia y la Universidad de Pristina, titular de los terrenos donde está construida. Así, como están las cosas, tal vez tenga que ser demolida.

Si hay un paseo que les gusta a los habitantes de Pristina es el Bulevardi Nënë Tereza, o Madre Teresa. Es una avenida peatonal repleta de cafés, bares y pequeños restaurantes donde puedes degustar la deliciosa gastronomía local. Aquí se practica el deporte favorito del pristinense: ver y ser visto. Dicen que son capaces de recorrer el paseo hasta su final y volver. Hay varias estatuas, como la de Madre Teresa o la de Ibrahim Rugova, el primer presidente, y monumentos como el de Skanderbeg o el de la KFOR. Llegando a la Plaza Madre Teresa, vemos una bonita fuente delante del Teatro Nacional y el Gran Hotel.

Continuamos hasta el obelisco de la plaza Adem Jashari, que simboliza a las tres nacionalidades: albaneses, serbios y montenegrinos. Aquí antiguamente se levantaba el antiguo Bazar desde el s. XV, pero durante el período de la República Socialista de Yugoslavia, el gobierno de Tito, bajo el concepto de destruir lo viejo para construir lo nuevo, derrumbó por completo los edificios del bazar.

Frente a él se levanta la Mezquita Çarshi , también conocida como Mezquita del Bazar o Mezquita Taş, literalmente Mezquita de Piedra, es el edificio más antiguo de Pristina, sus cimientos se establecieron en 1250 y marca el comienzo del casco antiguo.

Continuamos por la avenida Ibrahim Lutfiu y nos encontramos con la Mezquita Jashar Pasha’s, o Mezquita del Medio porque está ubicada entre la Mezquita del Bazar y la Gran Mezquita o Fatih. Su construcción se remonta al siglo XV, aunque su aspecto data mayoritariamente del siglo XIX. Es un ejemplo del estilo barroco tardío durante la época otomana. El edificio tiene forma cuadrada con una estructura de piedra, incluido el minarete y la cúpula. La fachada de la entrada y el techo son de madera decorados con motivos vegetales. El interior es una estancia única iluminada por ventanas dispuestas en niveles, con paredes pintadas, y su composición incluye un mahvil, un mimber y un mihrab.

Nuestra última mezquita que visitamos, a solo 100 m de la anterior, fue la Gran Mezquita o Mezquita del Sultán Mehmed al-Fatih, erigida en 1463 por orden del sultán Mehmed II. La estructura es la de un edificio cúbico de una sola habitación con una cúpula de 13,5 m de luz. El edificio está construido en piedra por fuera y ladrillo por dentro y el pórtico presenta tres cúpulas sostenidas por cuatro columnas que se extienden a lo ancho del mismo. En su interior destacan las pinturas decorativas, con adornos florales en azul y negro, y arabescos del siglo XVIII.

Frente a la mezquita se levanta la esbelta Torre del Reloj, construida en el s. XIX por orden de Jashar Pasha, mide unos 26 m de altura y está realizada en piedra arenisca y ladrillos.

Por último, antes de dejar la capital, paramos en el Bulevar Bill Clinton para inmortalizarnos con una instantánea junto a la estatua del ex presidente. Después de la Guerra de Kosovo, los albaneses quisieron rendir homenaje al ex presidente estadounidense Bill Clinton por su ayuda en la lucha contra el gobierno de Yugoslavia.

Pusimos rumbo a nuestro último destino en Kosovo: el monasterio ortodoxo serbio de Gračanica, ubicado a 8 km de Pristina. Fundado en 1321 por el rey serbio Stefan Uroš II Milutin, está rodeado por varios edificios monásticos y un jardín muy cuidado. El centro lo ocupa la iglesia construida sobre las ruinas de al menos dos iglesias anteriores de los s. VI y XIII. El nártex y la torre fueron añadidos una década después para proteger los frescos.

Todo el interior está decorado por los frescos bellamente conservados que cubren las paredes. Los frescos más antiguos fueron pintados entre 1321 y 1322, y representan la infancia de Jesús y el calendario eclesiástico. Dentro del nártex están los retratos del Rey Milutin y la Reina Simonida, así como una pintura del Juicio Final, ya del siglo XV. Con este buen sabor de boca pusimos rumbo a Macedonia del Norte, pero eso será otra historia…